Pepe y Balotelli, diferencia de criterios
La LFP no sanciona al portugués, mientras que la FA castiga al italiano con 4 partidos
Las comparaciones son odiosas, así lo acepta el imaginario popular, pero si en ellas incluimos a los mandamases del fútbol español estas resultan más bien vergonzosas. Esta temporada los dirigentes de la LFP, con José Luis Astiazarán a la cabeza, y la RFEF encadenan un ridículo tras otro. Primero la censura a las radios, luego los constantes cambios de horarios para, supuestamente, conquistar el mercado asiático, y después de la mala gestión con la huelga de futbolistas que obligó a trastocar el inicio de la Liga BBVA.
Por culpa de sus dirigentes, el fútbol español protagoniza cada vez más noticias bochornosas y si lo comparamos con el trabajo que realizan las federaciones de otros países la situación es todavía más sangrante. Para muestra un botón, como se suele decir, y encontramos un claro de ejemplo en la actualidad más inmediata. Mario Balotelli y Pepe han protagonizado acciones muy similares esta semana, pero la RFEF y la FA (federación inglesa) las han enfocado de maneras muy diferentes. Y España sale perdiendo en la comparativa, claro está.
Empiezo explicando el caso Balotelli puesto que supongo que habrá menos gente al tanto de lo que sucedió. El pasado domingo, en la última jornada de la Premier League, se enfrentaban el Tottenham y el Manchester City, un duelo intenso por la importancia que tenía en la lucha por el título de campeón. Balotelli entró en la segunda parte y en una de sus primeras acciones pisó el cráneo de Scott Parker, jugador del Tottenham. El italiano disfrazó bien su agresión para que pareciera accidental y el árbitro no lo vio, pero las cámaras sí.
La agresión de Balotelli quedó retratada por televisión y la FA ha decidido entrar de oficio en el caso para castigar la violencia del delantero italiano. Poco más de 24 horas desde que se cometiera la acción, la FA anunció su sentencia. Castigaba con cuatro partidos de suspensión al jugador del Manchester City por comportamiento violento. La sanción muestra la tolerancia cero que muestra la FA con la violencia sobre los terrenos de juego y más después de que también suspendiera durante cuatro partidos al citizen Kompany por hacer una entrada violenta pese a que no llegara a tocar al jugador rival.
En España, se ha actuado de un modo radicalmente opuesto con Pepe. El defensa del Real Madrid se caracteriza por repartir estopa a diestro y siniestro en cada partido y más cuando enfrente tiene al Barcelona. Es un sospechoso habitual y el pasado miércoles volvió a actuar, pisando la mano de Lionel Messi de manera intencionada. El árbitro no lo vio, lo cual no es criticable, y el portugués pudo continuar jugando. El problema es que la RFEF lo ha visto, ha tenido tiempo de ver la acción 100 veces repetida y no lo ha considerado condenable.
Y es que la RFEF ha decidido no entrar de oficio en el caso Pepe-Messi y se ha limitado a amonestar al jugador portugués por juego peligroso "por derribar a un contrario en la disputa de un balón". Además, para aumentar la sensación de ridículo, la RFEF ha tardado casi una semana en anunciar su decisión, mientras que en la FA tardaron poco más de un día. Queda patente la diferencia entre un caso y otro, pero seguramente no nos llevaremos las manos a la cabeza hasta que Pepe, quien este miércoles juegue el Clásico sin ningún problema, lesione a algún jugador de gravedad. Entonces y sólo entonces nos daremos cuenta de que algo funciona realmente mal.

