Vicente Del Bosque no olvida llamar a Fernando Torres. ¿El nuevo Raúl?
El seleccionador se olvida de jugadores en forma
Se esperaba con impaciencia la lista de Vicente del Bosque para el amistoso del sábado contra Inglaterra en el nuevo Wembley. Mil cábalas, nombres como el de Roberto Soldado en muchas quinielas, Gerard Piqué y Carles Puyol con posibilidad de descansar… Pero al final, decepción en muchos nombres, y cierto estupor en otros. Las vueltas de Nacho Monreal, que no es titular en el Málaga, y de Jesús Navas, al que le queda para ponerse a tono, es lo que llama la atención. Pero en esta lista hay otros aspectos que no pueden pasar desapercibidos.
Del Bosque quiere ser Del Bosque, pero juega a ser Luís Aragonés. Se quiere rodear de fieles devotos que maten por él, deportivamente, claro, y los llama aunque no estén ni para jugar en sus equipos. Meterse a seleccionador cuando España era una convidada de piedra a mundiales y eurocopas era un suicido. Ahora que es campeona de todo ello, más aún. Pero si se quiere volver a serlo sin que haya toda una generación de por medio que no lo vea, no se pueden repetir errores del pasado. Y el actual responsable nacional, buscando esa fidelidad, lo está buscando.
Fernando Llorente y Fernando Torres son los nombres que resaltan y destacan. El jugador del Athletic está haciendo un año muy irregular. No está físicamente bien, pero Bielsa lo aguanta porque lo necesita como el respirar para que su equipo siga creciendo. 11 partidos en Liga, 6 goles, más otros 2 en 5 choque de la UEFA Europa League. No son malas estadísticas. Aunque Llorente, por encima de los fríos números, es medio Athletic de Bilbao, porque ese equipo juega para él y pocas veces falla. Pero la selección juega para el conjunto, no para el jugador en particular. La solidaridad y la el fútbol colectivo están reñidos frontalmente con condicionar el estilo, el ritmo.
Lo del “Niño” Torres es aún peor. Lleva 30 partidos oficiales con el Chelsea desde enero, con 5 goles anotados, fallos incomprensibles, corre como alma en pena en muchos partidos, no participa. No está. Y así lleva desde el Mundial de Sudáfrica 2010. Pero Del Bosque insiste, una y otra vez, sin mirar mucho más allá. El marqués sigue tensando la cuerda, y cada vez falta menos para la cita continental. Fernando Torres ha marcado 4 goles en la selección desde el 1 de enero de 2010. Álvaro Negredo, ahora lesionado, sólo en 2011 ha hecho 3. Ni en su club ni en la selección. Pero el ex del Atlético de Madrid y del Liverpool va camino de convertirse en el nuevo Raúl: acude por decreto.
Luís Aragonés murió en Alemania 2006 por llevar a jugadores como el entonces madridista, Michel Salgado o Santi Cañizares. Se dejó influir y se estrelló. En 2008 no, y los resultados ahí quedaron. Se llevó como secundarios a los Fernando Navarro, Sergio García, Rubén de la Red o Dani Güiza, y todo fue distinto.
¿Es un pecado futbolístico dejar fuera al jugador que no está para ir ni a la vuelta de la esquina? ¿No ha tenido el fútbol español bastante con fracasos innumerables y vergonzosos? Aun en el mejor momento de la historia, ¿vamos a ser más papistas que el Papa de Roma? El castizo diría que vaya el que mejor esté. Del Bosque parece decir que, esté como esté, que vaya Fernando Torres.

