Borussia Dortmund, el campeón sabe reaccionar
El actual campeón vuelve a opositar
El Borussia Dortmund, actual campeón de la Bundesliga, está consagrando un proyecto en el que debían demostrar un potencial logrado la pasada temporada y que no se ha traducido en una lucha regular.
Un comienzo del campeonato doméstico que hacía presagiar una temporada complicada por delante. El objetivo de revalidar un título anterior ya suponía una presión de mayor o menor medida extra para el transcurso del año deportivo, y en los primeros encuentros quedó reflejado ese factor de obligación extra por demostrar grandes cosas.
El conjunto dirigido desde la banda por Jürgen Klopp sufrió derrotas inesperadas a principios de campaña frente a rivales a priori inferiores como Hoffenheim, Hertha de Berlín o Hannover 96. Tropiezos que no llamaban a la calma, a la esperanza, a la prosperidad respecto al futuro pero que, con el paso de los encuentros, de los meses, con el comienzo de otras competiciones como la siempre mágica UEFA Champions League, con el calentamiento de la rutina deportiva, los resultados fueron llegando poco a poco, desde el segundo plano que dejaba el omnipresente Bayern de Munich, y silenciosamente ha llegado a colocarse nuevamente en lo más alto de la tabla clasificatoria.

Fue uno de los traspasos más sonados del pasado verano, suponía una importante salida del Borussia Dortmund. Nuri Sahin dejaba el conjunto del Signal Iduna Park con destino Real Madrid dejando huérfana la figura del líder, de la estrella total.
Sin embargo, llegaba la hora de futbolistas de un nivel exquisíto. Jóvenes valores como Mario Götze, Kagawa, Hummels, Lucas Barrios o Perisic, que están dejando un enorme nivel tanto a nivel colectivo como individual.
La misma ideología futbolística dirigida por el mismo entrenador. Un proyecto que desde el inicio estaba sometido a los flashes, a presentarse como la reválida a una Bundesliga en la que el Bayern de Munich aspiraba como claro, y casi único candidato, a lograr el título bávaro.
Sin embargo, los encuentros que se presentaban como encuentros asequibles comenzaron a convertirse en realidad, los puntos comenzaron a llegar de tres en tres en forma de victorias, y en los últimos encuentros han llegado triunfos de mérito considerable ante rivales de los considerados potentes del fútbol germano.

Los de Kloop visitaban el siempre rocoso estadio del Allianz Arena frente al todopoderoso Bayern de Munich y dieron el campanazo del fin de semana, y quien sabe uno de la temporada, venciendo por 0-1 y dando un paso adelante en sus cada vez más serias aspiraciones de acabar logrando un título que se presenta más que igualado.
No quedarían ahí las grandes actuaciones. El pasado fin de semana recibían en casa al Schalke 04 en el derbi de la Región del Rhur, una prueba de fuego que serviría para seguir probando sus verdaderas facultades deportivas. Un encuentro que transcurrió de maneras más que positivas, con un triunfo cómodo por 2-0, que supuso un extra de motivación para el grupo, para el vestuario, para una ilusionada afición que, sumado al tropiezo del Bayern de Munich en su respectiva visita al Mainz 05, les colocaban líderes de la competición.
Una temporada quizás irregular, pero una irregularidad de menos a más, que deja un mejor sabor de boca, que relaja quizás en exceso al rival y en su estado de harmonía es cuando despierta la bestia, con el oponente en horas bajas.

