El descenso en la Premier batalla a batalla

Analizamos partido a partido la pelea por la salvación en la Premier League y el camino que le queda por delante a los implicados.

Chelsea, Liverpool y Manchester City luchan cada fin de semana, en cada estadio del país, por coronarse como reyes de Inglaterra. Ganar, ganar o ganar. Esa es la filosofía, la Biblia por la cuál se rigen estos tres equipos en su guerra por ganar la Premier League. Al igual que ellos, Everton, Tottenham, Newcastle y Manchester United se pelean por las plazas que dan acceso a la Europa League. Estas son las guerras que venden, las que salen en los medios cada día, las que generan más noticias, pero la Premier acoge cada año una batalla mucho más dura y cruel.

Si la semana pasada en FutbolPrimera analizamos las opciones al título, esta semana miramos hacia abajo. El descenso. El cruel destino de una temporada que no ha ido como se esperaba. Ahí abajo, las cosas se ven de otra manera. Las puertas del infierno están a tan solo un paso, y, llegados a estas alturas, un error, puede resultar crucial. Tras más de 30 jornadas, la guerra por no descender a la Championship sigue más viva que nunca. 6 equipos han llegado a este momento con opciones de abandonar la mejor liga del mundo el día 11 de mayo. Tres de ellos, Sunderland, Cardiff y Fulham están al borde del precipicio, el farolillo rojo cuelga de sus estadios y las primeras humaredas del infierno ya asoman por encima de sus gradas. Crystal Palace y West Brom se salvan de la quema, por ahora. La distancia es muy corta, y fallar puede significar la caída al pozo. Por último, el ramillete lo completa el Swansea, que, a pesar de tener gran parte del trabajo hecho, la diferencia de puntos no es tan grande como para confiarse. Están a un paso de lograrlo, pero el paso hay que darlo Así está la guerra por el descenso.

SWANSEA – 30 puntos

Los galeses con 30 puntos están lejos de la zona de descenso, pero no demasiado. Un descuido puede ser fatal y entrar en una mala dinámica de resultados en los dos próximos encuentros llevarían a una situación de muchos nervios, nada positiva. Tras el empate cosechado esta semana en uno de los campos más difíciles del país como es el Emirates Stadium, los ánimos del equipo para afrontar este final de temporada han crecido. Ha sido una temporada difícil para los galeses. El hecho de ser el equipo revelación del año pasado ha resultado ser una losa para el equipo que empezó entrenando Michael Laudrup. Se esperaba mucho más del Swansea este año. Jugar en Europa también ha afectado, gran parte de los esfuerzos se han dedicado para afrontar con totales garantías de éxito la experiencia en la UEFA Europa League.

Esta temporada no ha sido como la anterior, el nivel que dieron hombres como Michu no se ha visto esta temporada. La fragilidad defensiva, las constantes lesiones y el cambio de entrenador ha afectado al rendimiento de la plantilla que ha pasado de jugar en Europa a entrar en la pelea por el descenso. Los galeses saben que el objetivo de la salvación está cerca, solo hay que dar un paso más, pero hay que darlo hacia delante, hacia arriba. Los dos partidos próximos decidirán el final de la temporada de los de Garry Monk. El sábado reciben al Norwich, que también está en la pelea, y el fin de semana que viene, visitan el KC Stadium de un Hull que aún tiene que sellar la permanencia a pesar de que está muy lejos del abismo. Dos partidos ante dos rivales directos. Si el Swansea gana los dos, o como poco, saca 4 puntos de ambos partidos, la salvación será un hecho y en Galés ya se podrá pensar en la próxima temporada con tranquilidad.

Y es que los de Monk deben cerrar su objetivo en los dos próximos encuentros porque a partir de ese momento el calendario se complica. En el mes de abril, reciben a Chelsea y Aston Villa y vistian Saint James Park, que estará jugando sus últimas cartas para poder alcanzar una plaza de Europa. En mayo, reciben en Galés a un Southampton que ha perdido mucho fuelle y acaban la jornada en el Stadium of Light, que se jugará, posiblemente, el todo por el todo en ese partido.

Norwich y Hull. Esas tienen que ser las dos grandes batallas que tienen que librar los chicos de Monk para poder entrar en el grupo de los ganadores de la batalla del descenso. Para ello, confiarán en su mejor soldado, Wilfried Bony. Con la potencia por bandera, el costamarfileño está siendo una de las revelaciones de la Premier. Está cubriendo, a base de esfuerzo, trabajo y sacrificio, el hueco que ha dejado el bajón de Michu. Es el alma del equipo y en el Emirates lo volvió a demostrar. Un espectacular cabezazo suyo adelantó al Swansea en Londres.

WEST BROM – 28 puntos

El inicio de la aventura inglesa de Pepe Mel no ha sido como se esperaba. 7 puntos en 10 partidos son cifras muy pobres para un equipo como el West Bromwich Albion. Fruto de estos números es la posición que ocupan en la tabla. Decimosextos con 28 puntos, a tan solo cinco del descenso. La figura de Pepe Mel no peligra porque el club ya le ha dicho que acabará la temporada en el banquillo de The Hawthorns a no ser que ocurra una hecatombe. El equipo de los West Midlands no pasa por su mejor momento pero debe recuperar buenas sensaciones y seguir sumando puntos. De la misma manera que le ocurre al Swansea, los dos próximos partidos son la clave. Dos batallas, una en The Hawthorns ante el Cardiff, la siguiente, Carrow Road ante el Norwich. Dos rivales directos que se juegan tres puntos muy importantes, sobre todo los del sábado ante el Cardiff. El West Brom debe hacer de su estadio un fortín, que The Hawthorns sea una caldera para recibir al Cardiff. Si el equipo vuelve a fallar, la situación se complicará mucho más y los nervios del descenso se apoderarán de una plantilla que no lo ha pasado muy bien esta temporada.

El mes de abril se complica con los partidos ante el Tottenham y la visita al Etihad, donde será más que difícil arañar algo. Los puntos hay que sacarlos peleando hasta el final con el Cardiff y el Norwich. Para acabar abril, el West Ham, que, a quienes si las cosas les van bien, pueden llegar casi salvados. En mayo, el Arsenal, que pude llegar pensando más en la F.A. Cup y sin objetivos claros en liga. Y para acabar la temporada, un partido duro ante el Sunderland y el Stoke el 11 de mayo, cuando los de Hughes ya no se tendrán ninguna presión.

Pepe Mel tiene la tarea de dar con la tecla para hacer funcionar a su equipo en este tramo final de temporada. La edad media de la plantilla baggie ronda los treinta, es una plantilla de jugadores experimentados en partidos como los que les va a tocar vivir durante estas próximas semanas. Estos futbolistas como McAuley, Reid, Lugano o Gera tienen servir de apoyo para jóvenes como Thievy y Berahino. Para conseguir el objetivo, Pepe Mel debe encontrar la solución para cerrar la sangría de goles que está mermando las opciones de sumar puntos. En los últimos partidos, 6 goles encajados. Así es muy difícil ganar partidos. Arriba, el madrileño tiene confianza en sus delanteros y es que el West Brom tiene varios jugadores interesantes arriba. Thievy, Berahino, Vydra, y sobre todo, Anichebe. En estos cuatro futbolistas deposita Mel la capacidad de hacer goles del equipo. El ex entrenador del Betis está utilizando en el West Brom un claro 4-1-3-2, haciendo gala de su espíritu atacante.

CRYSTAL PALACE – 28 puntos

El efecto Pulis ha tenido unos resultados más que positivos. Cuando el carismático entrenador llegó a Londres para sustituir a Holloway el Crystal Palace estaba hundido en la clasificación. Era un 24 de noviembre, The Eagles contaban con tan solo siete puntos y ocupaban el último lugar. Ahora, solo cuatro meses después, Pulis ha hecho otro milagro, ha sacado al Palace del pozo. De donde no había salida, el entrenador encontró una puerta, recuperó al mejor Chamakh, hizo crecer al equipo y lo sacó del descenso. Así como las palabras de Holloway no calaron en el vestuario, el discurso de Pulis ha calado en una plantilla que se cree la salvación.

Hoy, con 28 puntos ocupa la plaza número 17 de la clasificación, es decir, un puesto por encima del descenso. El Sunderland, que es su inmediato perseguidor se encuentra a tres puntos. El Palace ahora tiene un margen, pequeño, pero lo tiene. Una derrota no supondría caer en el pozo, pero casi. El precipicio está al borde de la esquina y los chicos de Pulis tienen que seguir sumando. No va a ser fácil, el calendario no les depara un final ni tranquilo ni simple. Hoy se enfrentan al líder, el Chelsea en Selhurst Park. La necesidad de los de Mourinho es igual que la de Tony Pulis. Ambos equipos necesitan seguir sumando y es por ello que el partido será de mucha importancia para ambos, no pueden fallar. El duelo importante para el Palace es el del próximo sábado. Viajan a Cardiff para enfrentarse a un rival directo por la permanencia. Los de Solskjaer se juegan algo más que tres puntos en este partido, mientras que los de Pulis, si puntúan, estarán un poco más cerca del objetivo. A partir del 5 de abril el calendario se complica aún más. Visita Goodison Park, que se jugará la Europa League y Boleyn Ground, donde el West Ham ya no se juega nada. Las dos visitas que recibe son de los otros que se juegan la liga, el City y el Liverpool, ambos llegarán con ganas de llevarse todo lo que esté en juego.

SUNDERLAND – 25 puntos

Gustavo Poyet puede estar satisfecho de su trabajo. Ha realizado un milagro con el Sunderland. Con Paolo Di Canio al mando, los Black Cats eran un equipo desahuciado, carne de segunda división. El club se movió bien y firmó a Poyet en sustitución del polémico entrenador italiano. Con el uruguayo al mando el Sunderland ha cogido aire y aún tiene muchas opciones de salvarse. Pero el milagro lo consiguió en la Capital One Cup. Con el equipo metido en el descenso, el entrenador fue capaza de sacarles a sus futbolistas el máximo en una competición en la que nadie daba nada por ellos. Eliminando al todopoderoso Chelsea de Mourinho, se plantó en semifinales ante el Manchester United,. El Sunderland fue capaz de ganar 2-1 en el Stadium of Light y llegó a Old Trafford,. Supieron sufrir, aguantar las embestidas de un rival que quería estar en Wembley, remontaron el partido en una prórroga de infarto y llegó la lotería de los penaltis. El Sunderland estuvo más acertado desde los once metros, y milagro conseguido. Wembley esperaba, y el gran Manchester City de Pellegrini también. Los de Manchester fueron demasiado grandes para el equipo de Poyet que murió matando y llegó a estar por delante en el marcador.

Consecuencia de llegar a esa final, es el calendario tan apretado que se le ha quedado al Sunderland para este final de temporada. De todos los equipos que se están disputando el descenso, los de Poyet son los que más partidos deben jugar. 9 en concreto, algunos de ellos, contra rivales muy complicados. El miércoles compitieron en Anfield, durante algunos minutos de la primera parte tuvieron entre las cuerdas al conjunto de Brendan Rodgers, hasta que Gerrard se inventó un lanzamiento fantástico de falta para poner el 1-0. El lunes, nueva batalla. El Stadium of Light recibe a un rival que prácticamente no se juega nada, el West Ham de Allardyce, llegará tras certificar que el año que viene estará otra vez en la Premier League. Los siguientes cuatro partidos son cuatro batallas de David contra Goliat. Visita a White Hart Lane, recibe al Everton, vuelve a jugar contra el City (esta vez en el Etihad) y va a Stamford Bridge. En todos los partidos, el rival se juega la vida, al igual que el Sunderland que debe puntuar si o si en al menos dos de los cuatro encuentros para seguir vivo. El gran partido será el domingo 27 de abril ante el Cardiff. El Stadium of Light tendrá que ser una caldera para llevar a su equipo en volandas. Para acabar la temporada, tres partidos. Ante el United en Old Trafford, donde los de Moyes ya no se jugarán nada, ante el West Brom, donde ambos equipos se la juegan, y para acabar, el Swansea, que puede llegar completamente salvado.

CARDIFF – 25 puntos

Ole Gunnar Solskjaer tiene una gran faena por delante. Salvar al Cardiff no va a ser nada fácil. Nadie ni nada ayuda. El club no está en un buen momento y todo, por las excentricidades del propietario, Vincent Tan. Las locuras del dueño del Cardiff están afectando al equipo mucho más de lo que se pensaba Solskjaer cuando aceptó el trabajo. Sir Alex Ferguson ya se lo dijo, le advirtió sobre lo que le iba a pasar, sobre como iba a ser la relación con un propietario como Tan. La afición está en pie de guerra contra el malayo. En verano, envió por correo electrónico a todos los socios dos tipos de pantalón, para que ellos, eligieran el que más les gustará. Cuando llegó, lo primero que se le ocurrió fue cambiarle los colores al equipo, y poner su publicidad en las camisetas. Cambiarle los colores a un club de 115 años de antigüedad es una temeridad, los aficionados, si las cosas no van bien, los aficionados se pueden echar encima de quien lo ha hecho. Esto es exactamente lo que ha pasado en Cardiff. Los supporters levantan durante los partidos de su equipo bufandas blancas y azules, los auténticos colores del club.

Deportivamente esta situación no está ayudando nada. Los jugadores no están totalmente centrados en el problema que tienen que resolver. Hoy el partido es no apto para cardíacos. West Brom-Cardiff, tres puntos de diferencia y el descenso en juego, el encuentro es dramático. El siguiente, también lo será, ya que el rival es el Crystal Palace. Después, dos partidos ante dos rivales que ya lo tiene todo hecho, Southampton y Stoke City. Y luego el Sunderland, otra vez a vida o muerte. Para acabar, el Newcastle, que tampoco se jugará nada, y Stamford Bridge, que será una incógnita, porque en ese momento ya puede haber campeón. La pregunta es si Solskjaer seguirá manteniendo el sistema táctico que utilizó ante el Liverpool. El 3-5-2 funcionó por momentos ante los de Rodgers y ahora el noruego se pregunta si será la solución para hacer funcionar a su equipo.

FULHAM – 24 puntos

El farolillo rojo de la competición. La mejor plantilla de los que están ahí bajo. Lleva una temporada muy mala, arrastrando problemas institucionales y deportivos, porque “a perro flaco, todo son pulgas”. Con tan solo 24 puntos la situación del Fulham es crítica, pero si se analiza en profundidad, los londinenses tienen muchas posibilidades. El primer factor a favor que tienen es el calendario. De todos, es el equipo que menos partidos tiene que jugar. El no llegar lejos en ninguna de las competiciones coperas del país le da ventaja ahora. 7 partidos son los que le restan para finalizar la temporada. Otro factor a favor es que no tiene que enfrentarse a ninguno de los grandes. Mientras equipos como el Sunderland o el Cardiff tienen que enfrentarse a Chelsea, Liverpool y City, el Fulham solo tiene dos equipos complicados, el Everton, que es el partido de mañana, y la visita a White Hart Lane para enfrentarse a un Tottenham que se jugará la Europa League. Los demás partidos que les restan son ante equipos que llegarán a estos encuentros sin jugarse nada. Aston Villa, Norwich, Hull City y Stoke ya han hecho los deberes y no afrontarán los partidos con la misma intensidad. El gran duelo será el que cierre la temporada en Craven Cottage. Fulham-Crystal Palace, con ambos equipos peleando por descender.

El otro punto a favor es la plantilla. Antes que la plantilla, el entrenador. Felix Magath, en el mercado invernal, era uno de los entrenadores en paro más cotizados. A pesar de sus métodos toscos, duros y disciplinados, algunos dicen que vive amargado por las dos finales de la Copa del Mundo que perdió, el alemán es uno de los entrenadores con más reputación en el país bávaro, por eso le fichó el Fulham. Tiene el carácter ideal que debe poseer un entrenador para afrontar los partidos y la situación que tiene por delante el Fulham. En cuanto a la plantilla, los cottagers se han movido muy bien en el mercado invernal. Heitinga para la defensa, William Kvist y Ryan Tunnicliffe para el centro del campo, y arriba, dinamita. Para la mediapunta, Lewis Holtby, que tiene la oportunidad de demostrar el gran futbolista que es y volver en verano al Tottenham con opciones de ganarse un sitio. En la posición de 9, tras perder a Berbatov, el Fulham realizó un gran desembolso con la compra de Konstantinos Mitroglou, el ex delantero centro de Olympiacos que la estaba rompiendo en Grecia. Ahora, los londinenses han repescado a un viejo rockero que estaba sin equipo, Mahamadou Diarra, ex futbolista del Real Madrid. Curtido en mil batallas, el centrocampista de Mali le dará consistencia y experiencia a la zona de máquinas del equipo. A pesar de las buenas incorporaciones, el problema de este equipo es que no tiene gol, que le cuesta perforar las redes. El griego Mitroglou está sufriendo el proceso de adaptación natural que se sufre tras dar el salto de un campeonato menor como es la liga griega a una súper potencia del fútbol como es la Premier League. Los otros dos delanteros, Hugo Rodallega y Darren Bent han tenido momentos mucho mejores en sus carreras. Este año no se está correspondiendo con lo que son ellos. Dos delanteros de buenas cifras, sobre todo Bent. Todo esto es lo que tiene Felix Magath para afrontar la recta final de una campaña que no tiene buena pinta para los aficionados de Craven Cottage.

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