Van Persie y la teoría del dominó
Otros jugadores se plantean su salida del Arsenal tras el adiós de su capitán
Es más sencillo imitar que pensar por uno mismo. Ese axioma comprime en pocas palabras la Teoría del Dominó que se desarrolló durante la Guerra Fría y que es muy familiar entre los jugadores del Arsenal durante los últimos años. John Foster Duller observó un contagio de ideologías en Europa e ideó la secuencia Efecto bola de nieve según la cual si un país entra en un determinado sistema político arrastraría a sus vecinos hacia esa misma ideología. Los sucesos posteriores confirmaron que estaba en lo cierto y las ideologías se expandían por contacto entre los países limítrofes.
Este patrón se repite también en el interior del vestuario del Arsenal. No en cuanto a ideologías políticas, sino en referencia a destinos futbolísticos. En el momento en el uno de los futbolistas de la plantilla decide que ha llegado el momento de salir de Arsenal aparecen imitadores decididos a seguir sus pasos. Es lo que ha sucedido con Robin Van Persie. El jugador anunció su decisión de no prolongar su contraro con el Arsenal inyectando de manera involuntaria en sus todavía compañeros de equipo la sensación de que abandonar el Emirates Stadium en estos momentos es una buena idea.
"Ha sido una decisión muy difícil de tomar. Lo he pensado durante mucho tiempo y finalmente he decidido que no voy a renovar mi contrato con el Arsenal", comunicó el capitán Gunner. El motivo de su huida no es otro que la ansiedad por ganar títulos, la necesidad de formar parte de un proyecto con ambición por tocar metal. Es el mal que acostumbra a atacar a los jugadores estrella del Arsenal desde que pasaron los años dorados y las ofertas de Barcelona, Manchester City y Juventus han contribuido a que Van Persie se haya replanteado su futuro profesional lejos de Londres.
Para el Arsenal supone un problema, evidentemente, pero controlado. Los Gunners ya estaban sobre aviso ante la posible salida de su capitán y se habían cubierto las espaldas con la llegada de Olivier Giroud procedente del Montpellier, demostrando que han aprendido la lección de lo sucedido la temporada pasada cuando Wenger se negó a aceptar que Cesc Fábregas y Samir Nasri iban a cambiar de aires y se condenó a sí mismo a construir su equipo cinco minutos antes de que se acabara el plazo de fichajes. El verdadero problema no es la salida de Van Persie, sino el efecto dominó de la misma, provocando la aparición de imitadores.
Su anuncio del holandés no ha tardado en tener repercusión dentro del vestuario del Arsenal y el primer afectado por la Teoría del Dominó es Theo Walcott. El extremo inglés formó una sociedad letal con Van Persie durante el pasado curso, regalándole 10 asistencias, y también se replantea su continuidad en el Emirates Stadium tras conocer que su compañero de batalla cambie de aires. Según ha desvelado la prensa inglesa, Walcott ya ha decidido que también saldrá del Arsenal este verano y podría poner rumbo a otro club. El Chelsea es uno de los que suena con mayor fuerza.
Se trata, de nuevo, de una baja asumible, Oxlade-Chamberlain puede representar el mismo papel de Walcott, pero la sensación que queda es la de que el Arsenal es un equipo sin rumbo o, lo que es peor, de transición. Los jugadores ven el Arsenal como el paso intermedio hacia un grande, lo que en el Emirates Stadium debería ser considerado casi como un insulto a tener de la historia reciente del club, llegando a ser el gran dominador de la Premier League no hace tanto tiempo. Durante las dos últimas temporadas dos referentes como Cesc Fábregas o Robin Van Persie han decidido salir del club sin poder adornar su currículum con títulos recientes, alimentando la sensación de que el Arsenal es un club de transición. Ese es el principal mal que aflige al Arsenal y podría agravarse si la salida de Robin Van Persie genera un efecto dominó.
