Así llegan y podrían salir del Superclásico

Analizamos la previa y consecuencias del Súperclásico

Como en todos los clásicos del mundo futbolístico, da igual quién llegue mejor o qué necesidades tengan de cara al campeonato, que todo se dejará atrás después de entrar al estadio y sólo se volverá a pensar en ello después de degustar o digerir el resultado del partido.

Para Boca y River, no es diferente, pero merece la pena dedicar unas líneas a conocer cómo llegan y qué les deparará el campeonato tras su enfrentamiento.

Los locales llegan con dieciocho puntos tras trece partidos ocupando así el décimo lugar en la tabla de clasificación. Por ello y a pesar de que muchos les señalaban como candidatos al título (una vez más) han bajado los brazos, se presenta como algo muy remoto el poder luchar por un título del que nueve puntos les separa de la punta.

Primero por el fútbol irregular que han desplegado a lo largo del campeonato, dependiendo de chispazos de sus figuras y con distintos frentes abiertos fuera del campo pero que afectan a todo lo que en él ocurre: desde lo institucional hasta las relaciones entre jugadores pasando por las dudas con Falcioni.

Ganar el Clásico supondría una inyección de moral suficiente como para ‘medio salvar’ una temporada para olvidar y para Falcioni supondría coger mucho aire después de que su nombre esté cada vez en más listas de ‘culpables’ o de ‘cabezas de turco’ que puedan pagar el mal torneo de los ‘Xeneizes’.

Para River hay más urgencias. Primero porque podría perder su último tren para luchar por el Clausura, ya que figura cuarto con veintidos puntos pero a sólo cinco partidos (con quince en juego tras el Superclásico) del liderato que ahora ostenta Vélez. Pero la principal razón es la de sumar todo lo posible de cara a evitar preocupaciones con el promedio del descenso.

Y esto, según los expertos, podría ser un lastre psicológico para un plantel con muchos jóvenes (y veteranos) que jamás han tenido que lidiar con semejante res.

También hay que remontarse siete años atrás para encontrar la última victoria ‘Millonaria’ en la casa de su eterno rival.

Ante estos detalles, J.J. López ha seguido con su discurso prudente, quizás tratando de restar presión ante un partido que podría marcar también su destino al frente de River.

Volver a casa con los tres puntos le mantendría vivo en la competición y aliviaría sus cuentas, pero de no ser así, tendría más balas en el revólver para pelear por los objetivos a corto plazo.

Así se presenta el partido que parará el mundo futbolístico el próximo domingo con casi todos los alicientes de siempre... menos el de una lucha real por un título.

Sigue nuestro especial del Superclásico argentino:

Los Clásicos del Superclásico

Los Pibes del Superclásico

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