Premier League: de tierra de hooligans a la liga de las estrellas

 

¿POR QUÉ LA PREMIER LEAGUE ES ATRACTIVA PARA EL MUNDO ENTERO?

Pero, además del aspecto meramente económico, si la Premier League comenzó a ser mucho mejor vista antes los ojos del mundo, además de la presencia de estrellas, la trascendencia mundial y el hecho de cómo progresaban sus equipos en las competiciones europeas, fue por la modificación de muchos de los aspectos que atañen directamente al juego. Si cantidades de personas rehuían de ver partidos de la liga inglesa durante mucho tiempo, fue porque lo asociaban instantáneamente con lo mismo: kick and rush, centros, balones detenidos, fricción, juego brusco... En fin, nada demasiado atractivo para el espectador acostumbrado a ver a jugadores como Laudrup, Stotichkov, Romario, Fernando Redondo, Roberto Baggio o Zinedine Zidane, figuras rutilantes de Liga y Calcio noventistas. Pero, con la llegada de nuevas luminarias reconocidas mundialmente y en pleno estado de gracia, una apertura más que notable hacia futbolistas de otros países (algo que terminó deteriorando la formación interna de sobremanera; materia para un artículo aparte) y también el arribo de entrenadores con ideas mucho más frescas en cuanto a los aspectos de juego, la Premier dio un vuelco notable a nivel local y europeo. Ahora, el fútbol inglés se caracteriza por su velocidad, por su verticalidad, por el juego en equipo y los entrenadores que hacen un fuerte hincapié en los trabajos tácticos y en el sistema de juego empleado, algunos logrando mejores resultados para los ojos del público que otros, pero siempre con algún tipo de efectividad a la hora de conseguir lauros.

Thierry Henry, Rafa Benítez, Cristiano Ronaldo, Carlos Tévez, Arsene Wenger, Wayne Rooney, Emmanuel Adebayor, José Mourinho, Frank Lampard, Fernando Torres, Javier Mascherano, Sir Alex Ferguson, Dimitar Berbatov. Tan sólo algunos de los nombres que han convertido a esta Premier League en un espectáculo sin igual para todo aquel que adora el fútbol. ¿O quién querría perderse a tamaños jugadores? Ahora se suman Robinho, Luka Modric, Samir Nasri, Deco, Bosingwa, Pavlyuchenko y hasta algunos un poco menores -pero más que interesantes- como Riera, Kompany, Coloccini, Carlos Villanueva o Zabaleta. Todos han hecho que, por escándalo, haya sido el mercado que más se ha reforzado de cara a esta campaña. Muchas de las mejores apariciones de la Euro, jugadores de calidad contrastada, hombres promisorios de cara al futuro y cada vez más presencia global (primer año con tamaña cantidad de jugadores latinos en la Premier) ponen a la liga inglesa en un lugar de preferencia ya no sólo para el público en general y aficionados del fútbol mundial. También los jugadores quieren ir ahí. Ya no se trata sólo del dinero. Es por el prestigio, por saberse involucrados en la competición más importante del mundo.

A pesar de todos estos cambios drásticos que ha sufrido la Premier League desde que asumiera su nuevo formato hasta el día de la fecha, el fútbol inglés sigue siendo atractivo para nóveles y veteranos en este deporte porque sigue conservando un aroma folklórico que jamás podrá quitársele de encima. Mal que le pese a cualquiera, los ingleses siempre serán ingleses y nunca renegarán de sus tradiciones. Amarillistas, pendencieros, arrogantes, pero también amantes de este deportes como pocos, siempre dispuestos a completar las gradas de sus estadios en todas sus vastas categorías y a brindar espectáculo en las gradas. El fútbol inglés es pasión pura, es la historia misma de este deporte y es también la construcción de la dimensión simbólica que posibilita una de las tantas miradas acerca de este fenómeno socio-cultural que es el balompié. Detrás de cada club británico, por más pequeño que sea, seguro hay una historia enorme para contar, que incluye batallas memorables, jugadores épicos, personajes risibles, sangre, sudor y lágrimas. Por más millones que lleguen, el fútbol inglés jamás perderá su encanto y su clasicismo. Nunca faltarán los Robin Friday, los Bill Shankly, los Gazza Gascoigne, los George Best, los Vinnie Jones que le pondrán su cuota de color obligatoria. Es imposible, creo yo, que esto deje de suceder. El espíritu brit parece innegociable pase lo que pase. Y jamás se irá.

Lo dicho: la liga inglesa tendrá que demostrar sobre los campos de juego que, para los ojos del mundo, es realmente la mejor competición en el panorama futbolístico actual. Y además de hacerlo puertas adentro, tendrá que refrendarlo a nivel europeo. De nada sirve tener semejante materia prima y no brindar espectáculo, amén de obtener logros deportivos. Así que ya no hay vuelta que darle: la mesa está servida.

 

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