Valencia: Fede Cartabia, otro pibe inmortal
Es la gran sorpresa del inicio de temporada del Valencia
Fede Cartabia era una de las grandes jóvenes promesas del Valencia y se ha convertido en la revelación del arranque de Liga BBVA 2013-2014. Por eso en Fútbol Primera.es analizamos a fondo a este sorprendente futbolista argentino que ya ha conquistado Mestalla.
¿Os acordáis de Pablo Aimar? Para todos aquellos aficionados al Valencia CF que estén leyendo estas líneas ya conozco la respuesta, porque no sólo lo recordamos, sino que además será difícil que alguna vez lo logremos olvidar. También conocido como el “Payasito”, el argentino nos hacía esbozar una sonrisa cada vez que el balón tocaba sus pies. La magia que desprendía en el verde era algo que sólo se podía explicar viéndolo jugar. Encarnaba la diversión en el fútbol, el entretenimiento y la calidad a raudales. Sólo hay que tirar de videoteca para volver a aquellos tiempos en los que sus trucos encandilaban a toda la grada de Mestalla. Se crió como jugador en River Plate, y también pasó por Zaragoza y Benfica, pero creo que todos estaremos de acuerdo en que su mejor juego lo desplegó a las orillas del Turia. Pese a sus lesiones –era algo propenso a pasar por la enfermería- supo convertirse en el ídolo de toda una generación valenciana, y argentina. Con el 21 a la espalda, miles de chavales soñaban con despertar las sonrisas que el rosarino sacaba a la afición. Esos mismos chavales se van haciendo mayores, y en ocasiones los sueños terminan haciéndose realidad, una realidad que nos trae a Fede Cartabia cómo el máximo aspirante a ser el heredero de aquella magia que encandiló el templo valencianista.
Federico Nicolás Cartabia, 20 años y procedente de Rosario (Argentina) –de dónde han salido jugadores como el Kily González, Leo Messi o el propio Pablito Aimar- llegó a España con 13 años en busca del sueño europeo del fútbol después de destacar en las categorías inferiores del Sportivo Bombal argentino. Decidió probar suerte en tierras catalanas, pero en Barcelona decidieron que no era lo suficientemente bueno para entrar a formar parte de la Masía. Fue entonces cuando Juan Antonio Pizzi –ex-jugador de Valencia CF, FC Barcelona y River Plate entre otros, y actual entrenador del Club Atlético San Lorenzo de Almagro de Buenos Aires- alertó al club ché de la existencia de la perla argentina, y le trajó a Valencia para jugar en categoría infantil. Problemas del pasaporte le hicieron regresar a Argentina, y cuando volvió a Valencia salió cedido al CF Cracks y dos años más al CF Torrelevante Oriols (como cadete de segundo año y como juvenil de primer año). Finalmente formó parte del juvenil del filial valencianista jugando la División de Honor en la temporada 2011/2012. Al año siguiente Paco López lo subió al Valencia CF Mestalla. En la temporada en la que militó en el juvenil ché, Luis Milla le invitó a disputar un entrenamiento con la selección española sub-19, pero el rosarino no dudó en rechazar la propuesta. El joven argentino entró a formar parte de las categorías inferiores argentinas casi por casualidad, en una de esas historias que merecen un artículo aparte, pero resumiendo, fue Marcelo Trobbiani –ex-jugador de Boca Juniors, Zaragoza o Elche, actual entrenador del Sport Huancayo peruano, y entonces técnico de la sub-20 argentina- el que mediante un amigo carnicero y ex-jugador residente en España, tuvo conciencia de la disputa del “Torneo Internacional de l´Alcudia” en Valencia, dónde vio jugar por primera vez al argentino. A partir de este momento fue convocado para el Campeonato Sudamericano sub-20 – en el que Argentina fue eliminada en primera fase- y para jugar un cuadrangular en Chile que acabaron ganando con un gol del hijo del “Cholo” Simeone.
[video:http://www.youtube.com/watch?v=_FdxqHVoDuU]
Como zurdo, bajito, rápido y con una tendencia enorme a encarar al rival, encarna todas las características básicas del enganche/mediapunta argentino, y pese no haber contado cómo titular indiscutible en el equipo de Paco López, Djukic no dudó en probarlo en pretemporada y darle probablemente la oportunidad que andaba buscando desde los 13 años. No la desaprovechó. Fue de los más destacados en la concentración de Speyer (Alemania) -a pesar de los pobres resultados cosechados- y se dio a conocer en público a base de zurdazos frente al Milán en Mestalla. El club decidió contar con él para el primer equipo y ampliar su contrato hasta 2017 con una cláusula de rescisión de 20 millones de euros. La lesión de Feghouli y su gran imagen en los partidos anteriores le permitieron salir como titular en el primer partido de Liga frente al Málaga. El equipo ganó, Fede dejó algún destello de su calidad, pero el juego de la plantilla no convenció. Djukic creyó conveniente dejar fuera de la convocatoria al rosarino los siguientes partidos de Liga, para volver a contar con él en la debacle frente al Swansea (0-3), donde tuvo que ser sustituido en los primeros minutos como gran sacrificado después de la esperpéntica expulsión de Rami en los primeros minutos.
El siguiente encuentro era clave, el técnico ché se jugaba su cabeza frente al Sevilla y ante un público que amenazaba tormenta. El serbio se la jugó con su mejor once, y en ese once estaba Fede Cartabia. Al final del partido, Mestalla ya tenía nuevo ídolo. Poco tardó la parroquia valencianista en enamorarse de su desborde, de su desparpajo y de su atrevimiento por la banda derecha. La defensa sevillista acabó desquiciada con el chaval, que estuvo a punto de poner la guinda a una actuación memorable en forma de vaselina, aunque Beto finalmente despejara a córner. Todos estaban de acuerdo, había nacido una nueva estrella.
[video:http://www.youtube.com/watch?v=zDbj6oK9HhI]
Con portadas cómo “El Messi valenciano” amaneció la capital del Turia envuelta en la euforia de haber ganado el match-ball del domingo, y con la ilusión de ver cómo otro argentino irrumpía con fuerza en el equipo.
Pablito Aimar tenía su propio cántico. En él se le comparaba con argentinos de la talla del “Piojo” López o Mario Alberto Kempes –considerado el mejor jugador de la historia del Valencia CF- . En una grada falta de ídolos, Fede Cartabia se erige como la gran esperanza ché. Hay que cuidarle, hay que darle tiempo y dejarle jugar como él mismo afirma: “cómo en el patio de su casa”. Todo para que Mestalla vuelva a sacar lápiz y papel para apuntar a Fede cómo otro pibe inmortal.
EL DEBATE: ¿TRIUNFARÁ FEDE EN EL VALENCIA?
