Pamplona, territorio hostil para el Real Madrid
Históricamente los blancos han sufrido
Existen localizaciones marcadas por la Historia, lugares donde se respiran recuerdos, vivencias pasadas y que, para muchos, se convierten en lugares sagrados e incluso de peregrinación.
En el fútbol español existen campos en los que históricamente es complicado sacar resultados positivos. Ya sea por el ambiente, por el carácter de los equipos, por el clima. Todo cuenta para que ciertos estadios cuenten con estadísticas ciertamente curiosas.
El Real Madrid visita este fin de semana uno de los estadios más complicados de las últimas temporadas en el cómputo general del fútbol español. Osasuna recibirá al líder de la Liga BBVA en plena lucha por objetivos bien diferenciados, lo que presenta un partido enorme de cara al espectador.
El Sadar, el Reyno de Navarra, no importa el nombre. Sí debe importar ese ambiente siempre cálido, poco acogedor. Territorio hostil, territorio comanche para el conjunto que actualmente dirige Jose Mourinho. Un estadio en el que las últimas temporadas no ha logrado resultados positivos, un campo en el que las mejores vibraciones blancas, a priori, tardan en aparecer o simplemente se niegan a hacer acto de presencia.
Siempre ambiente de partido grande. Siempre recibimiento de altos vuelos cuando equipos como Real Madrid o Barcelona aterrizan en Pamplona.

Las últimas temporadas no presentan la cita liguera para los madridistas de la mejor de las maneras. En plena guerra, en plena batalla por mantener, al menos, los seis puntos de ventaja respecto al Barcelona, el Real Madrid llega al campo de una de las revelaciones de la presente edición de la Liga BBVA 2011/12.
Números negativos. La pasada campaña Osasuna lograba una importante victoria por la mínima 1-0 que permitía, por aquel entonces, que el Barcelona se distanciase en lo más alto de la tabla clasificatoria. Un año antes el resultado no fue tan negativo pero sí supuso un tropiezo madridista, ya que la igualada 0-0 marcó el resultado final del luminoso en el Reyno de Navarra. En 2009, con la Liga BBVA, ya sentenciada, Osasuna lograba una importante victoria por 2-1 para certificar su permanencia una vez más. Tres temporadas consecutivas sin vencer, sin lograr la victoria. La pasada, para aquellos que tiran de estadísticias, ya se encontraba Jose Mourinho, por lo que la cita se impregna de mayor carácter heroico e importante para los de Concha Espina.

Bien es cierto que en 2008, hace cuatro campañas, el Real Madrid de Bernd Schuster lograba remontar el partido en Pamplona y se proclamaban matemáticamente Campeones de Liga. Sin embargo, desde entonces, en el coliseo rojillo todo han sido tropiezos.
La Historia apoya en cierta medida a Osasuna. Sin duda alguna los de Mendilibar están consagrándose, tras 29 encuentros disputados, como una de las revelaciones del fútbol español. Su carácter de sorpresa en el inicio fue consagrándose a base de victorias, sobretodo en casa, como locales, creando sobre el estadio navarro una auténtica coraza contra todo aquel que pensara sacar un resultado positivo. Ocho victorias, cinco empates y tan solo dos derrotas como locales. Esas son las cifras del conjunto osasunista.
Sin duda alguna el poderío de Osasuna como local es el gran artífice de que se encuentren contratodo pronóstico en puestos europeos y que, por raro que parezca, no temen la visita del líder, la visita de una de las potencias futbolísticas del viejo continente y de uno de los conjuntos que forman junto a Barcelona la llamada y conocida como 'liga bipolar'.

Pamplona, Navarra. El Sadar o Reyno de Navarra, no importa. La esencia es la misma, el ambiente siempre fiel. Ante Osasuna el Real Madrid debe superar una de las grandes finales que le restan hasta el final de campaña. Deben ganar para mantener la distancia de seis puntos como mínimo respecto al Barcelona, pero sin duda deberán mostrar su mejor versión, dejar de lado las malas artes, las protestas y plantear simplemente fútbol a un equipo que como local incluso hasta el conjunto de Pep Guardiola se ha visto derrotado.
Las últimas temporadas y los números como local apoyan a Osasuna. ¿Estará el Real Madrid a la altura de la ocasión?

