Cinco tíos que pensaste que eran futbolistas pero te engañaron

Repasamos cinco curiosos casos de personas que se hicieron pasar por futbolistas o que jamás existieron pese a salir en la prensa

Durante la vida uno se encuentra un buen número de falsos y farsantes, y el fútbol no va a ser una excepción, ni mucho menos. Esta semana ese portal tan querido como odiado a partes iguales llamado Forocoches quiso traer a España a un pseudofutbolista venezolano que se había ofrecido a más de una treintena de clubes de Segunda B. Un equipo fake para un futbolista fake, pero no es la primera vez que un jugador inventado hace de las suyas en el deporte rey y en ocasiones hasta la prensa ha estado de por medio.

Uno de los casos más notorios fue el de Miguel Iborra y el Paris Saint-Germain. A finales de 2012, un joven futbolista canario que aseguraba jugar en la cantera del PSG y que realizaba varios entrenamientos con el primer equipo alcanzó cierta fama en Twitter -hasta 23.000 seguidores- en una cuenta donde no dudaba en subir fotos posando con Ibrahimovic, Makélélé y demás ídolos de los parisinos además de poses en un Ferrari por las calles de la capital francesa. Surgido de la cantera de la Universidad de Las Palmas, Iborra fichó por el Valencia en 2011 llegando incluso a anotar un gol en Copa del Rey con el conjunto ché antes de ser fichado por el PSG; pero la hemeroteca no decía lo mismo que él y eso comenzó a mosquear a la sabia comunidad internauta a pesar de las contínuas imágenes que posteaba en Twitter ataviado con la equipación del club en las instalaciones de entrenamiento. Era el momento de conocer la verdad.

Poco tardó en salir una captura del BOE del 9 de julio de 2011 en la que se alertaba de un joven soldado llamado Mehdi Jaouhar Iborra El Asseoui había desertado del ejército español, rogando a las autoridades civiles y militares su búsqueda y captura inmediata. Twitter había encontrado a un fugitivo por casualidad, ¿pero cómo lograba colarse en las instalaciones de entrenamientos del PSG? Según se dedujo, uno de los amigos de Iborra que le acogió en Francia era colega de Marcos Ceará, todavía futbolista parisino cuando se realizaron las fotos, por lo que no era una misión imposible de llevar a cabo. Unas fotos en un Ferrari alquilado y pachangas con la camiseta del PSG hicieron el resto en esa realidad paralela en la que vivía Iborra al margen de la justicia española. Después de reconocer su montaje, el 'futbolista' regresó a las Islas Canarias y parece que solventó sus problemas judiciales, gozando de una plácida vida aunque más austera de lo que su mente imaginó años atrás.

A pesar de la trabajada farsa, pocos o ningún medio creyó al canario, algo que sí ocurrió con nuestros siguientes protagonistas a pesar de ser completamente ficticios. Seguimos en 2012, la mentira de Iborra se ha desmontado y las televisiones sólo hacen que hablarnos de que Messi puede superar el récord de más goles en un año natural -como así hizo- que hasta entonces poseía Gerd Müller con 85 goles, pero semanas antes de que acabara el año surgió un nombre completamente desconocido pero que hoy a todos nos suena: Godfrey Chitalu. Una chistera blanca y de la meseta sacó de la nada a este futbolista de Zambia que en 1972 había anotado 102 goles, a pesar de no ser reconocidos por la FIFA. Pero que no cunda el pánico, Chitalu era real, quien no lo era en absoluto es Osvaldo Tamachito, un supuesto panameño que a mediados de siglo marcó 114 goles en un año natural en la liga de su país, tampoco reconocidos por el órgano rector del fútbol mundial. Este descubrimiento llegó vía Twitter a la periodista Eva Turégano que, con un rápido contraste vía la página de Wikipedia del futbolista -misteriosamente creada minutos antes del chivatazo- no dudó en anunciarlo en el programa Punto Pelota, con Tomás Roncero dando credibilidad al asunto en pleno debate. Obviamente, este futbolista era más falso que un euro con la cara de Popeye y curiosamente fue obra del némesis del programa de Pedrerol en Twitter, la cuenta de PuntoPalote, quien creó la página en Wikipedia y se encargó de avisar a la tertuliana.

[video:https://www.youtube.com/watch?v=WkGDiEW3z2Q]

El nacimiento de Tamachito no es el primero que ha generado Internet y la multimedia. En el Championship Manager 2001/02 -precursor del popular Football Manager- el Clube Desportivo de Gouveia, equipo de Tercera División en una ciudad a mitad de camino entre Salamanca y Oporto, tenía un auténtico diamante en bruto en sus filas, el portugués Tó Madeira, un delantero que estaba a la altura de los Ronaldo, Rivaldo, Van Nistelrooy y demás grandes '9' de la época, pero cuando más fama estaba alcanzando y era el primer fichaje recomendado en el boca a boca, se descubrió que tan sólo era la obra de un ojeador, António Lopes, antiguo juvenil del Gouveia que modeló así al futbolista que había soñado llegar a ser.

Pero hay 'futbolistas fantasma' de los cuales no se conoce su origen pero sí que han ocupado espacio en los diarios a pesar de no haber existido nunca. Con desborde, gol y una gran técnica, el extremo estadounidense Dexter Rosales cerraba un acuerdo con el Adelaide United australiano después de haberse formado en las categorías inferiores de River Plate, haber cruzado el charco para jugar en el Valencia y formar parte después de la prolífica cantera del Ajax de Amsterdam, lo que le permitió ser internacional sub-21 con Estados Unidos. Todo esto aparecía en su página web junto a un cromo de la Eredivisie. Libre y sin ofertas, los directivos del Adelaide vieron una oportunidad única de hacerse con él, y cuando parecía todo cerrado, Rosales no hizo acto de presencia en el primer entrenamiento del club. "Han sido unos días muy raros, con muchas especulaciones sobre el hombre misterioso, pero hemos descubierto que no existe Dexter Rosales", rezaba un comunicado en la web del club. Los australianos llamaron a los equipos donde leyeron que había jugado para cerciorarse de que nunca había existido.

Terminamos con un futbolista inventado que salpicó al fútbol español. En verano de 2010 el Villarreal volvía a reforzarse con un futbolista joven, sudamericano y con potencial; hasta ahí cuadraba la coartada, Néstor Coratella cumplía los requisitos que siempre habían buscado los groguets. Su técnica y rapidez le habían valido el sobrenombre de Colibrí, convirtiéndose en la estrella del Danubio FC de su natal Montevideo, pero el futbolista nunca llegó a Villarreal porque nunca salió de Internet. Sus creadores no fueron otros que Forocoches, el mismo foto con el que hemos comenzado este artículo. Su modus operandi fue tan costoso como sencillo: crearon un foro "uruguayo" donde alabar al futbolista mientras otros en Twitter anunciaban la buena nueva sobre el flamante fichaje del Villarreal. Los blogs pequeños fueron los primeros en caer y esto provocó una auténtica bola de nieve que fue agrandándose y agrandándose cada vez más y finalmente casi todos los medios picaron. Desde España hasta Italia, pasando por Reino Unido o la propia Uruguay se hicieron eco del gran fichaje, un fichaje que nunca llegó.

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