Casos curiosos con la retirada de dorsales
Continuamos con el serial de 'Lo que hay detrás de las camisetas'
Pese a lo que hemos comentado en anteriores ediciones del especial 'Lo que hay detrás de las camisetas', todavía nos quedan miles y miles de anécdotas respecto a la retirada de dorsales. Una muy sonada fue en un país con una tradición importante de fútbol y que generó una gran polémica. En Argentina, se intentó eliminar el 10 de la selección de Argentina pero la Commebol y la FIFA, ese gran organismo que tiene el mismo sentido común que la UEFA en según qué ocasiones, no lo permitió si iban a jugar un Mundial o una Copa América pero sí lo permite en el caso de amistosos o en eliminatorias previas de campeonatos de importancias como los citados anteriormente. Por supuesto, esta retirada del 10 era por Diego Armando “Pelusa” Maradona.
Estos dos organismos se escudan en que un Mundial o torneo similar es seguido por millones de personas y, por lo tanto, deben de poder identificar los jugadores llevando la selección desde el número 1 al 23 en sus camisetas de los seleccionables y, durante el mismo, continuar con tal correlación. La pregunta es, ¿Mucha gente se daría cuenta de que no habría nadie con el 10? Lo dudo.
De todas maneras, hubo opiniones para todos los gustos, la que rompía un poco la tónica general era la del “Matador”, Mario Alberto Kempes, un gran referente en este caso y en este campo para tener su opinión en cuenta, que lejos de quedarse en el populismo y la frase fácil, esgrimía que le parecería un error que se retirase puesto que el 10 lo llevan los mejores del mundo y le chocaría no ver a Argentina con un 10.
También en Argentina, surgió una polémica con los dorsales, el 9 se lo dieron a Gonzalo Higuaín aunque por el pujaban tanto el “Pipita” como “El loco”, es decir, Martín Palermo, que como máximo goleador del Boca Juniors, hacía pocos meses que lo había conseguido, quería dicho número al ser un talismán para él. Finalmente no lo pudo conseguir y pidió el 18. La razón era que añadiría un pequeño signo “+” en su camiseta con lo que fuese: esparadrapo, cinta,… ¡Lo que fuese! Con tal de ser, al menos, 1+8=9.
Esta misma “trampa” la utilizó con anterioridad Gabriel Omar Batistuta en la Roma o Zamorano cuando llegó al Inter de Milán Ronaldo, que se quedó con su ansiado número.

En España sólo hay un caso en que se permitió que durante toda una temporada no se portase un número a la espalda dentro de los, llamémosle, normales. El 10 en la espalda no lo llevo ningún jugador del Oviedo durante un año. De hecho se pidió retirar pero la LFP no permite. El motivo fue la muerte de Petr Dubovsky durante aquel fatídico verano en que perdió la vida de vacaciones en Tailandia. Lo mismo intentaron con Puerta o Jarque cuando fallecieron, pero, por ejemplo, en el caso de Puerta, lo heredó el canterano Prieto, y en esta temporada, lo luce Campaña.
Poníamos el ejemplo del Real Madrid en el anterior artículo sobre dorsales. Pongamos otro con el Barça, para que nadie se enfade y para entender lo complicado que es y lo que tiene que significar un jugador para poder hacerlo: ¿Por quién retiras el 1? Por Zamora, quizás el mejor de todos los tiempos…o al menos, de España. Por Ramallets, otro mito del Barcelonismo que escribió tardes de gloria en el antiguo campo blaugrana. Un poco más lejos en popularidad pero también importantes, por Urruticoechea o por Zubi, internacionales con España y símbolos de su generación. Y actualmente, cuando se retire, ¿lo retiras por Victor Valdés? Es el portero que más títulos ha ganado con el Barcelona…
Muy difícil, una práctica más propia de los yanquis para sus Hall of fame o italianos, muy dados como podéis ver en el anterior artículo… y nos hemos dejado muchos como el 6 de Aldair en la Roma, el 30 del Chievo Verona con el congoleño Mayélé o el 13 del Brescia de Vittorio Mero.

