El renacer de Felipe Melo
En Turquía vuelve a disfrutar del fútbol
El que no arriesga no gana, o al menos eso afirma el dicho popular. Es cierto. Si en el momento de decidir una opción u otra no se tiene esa capacidad de reacción necesaria puede ocurrir que, en caso positivo, se acierte, pero, en caso negativo, también puede traducirse en un paso atrás.
En el fútbol, como en todos los ámbitos, existen ligas mayores y menores, campeonatos con mayores índices de poder mediático que otras. En cada uno de ellos equipos más poderosamente mediáticos a nivel continental que otros.
Felipe Melo, ex-centrocampista de Racing de Santander y Juventus de Turín, entre otros, está consagrándose como uno de los pilares del Galatasaray en la Superliga Turca. Mediocentro de carácter defensivo que ha sufrido en los últimos años varias etapas de progreso. Sin embargo, ahora, en la que es su primera temporada en el país otomano, está rejuveneciendose a sí mismo y está viviendo una segunda juventud.
Considerado uno de los centrocampistas más reconocidos en el fútbol europeo a finales de la pasada década, entró en un bucle de actuaciones irregulares, sin demasiado protagonismo, que le hicieron perder la titularidad en su equipo, Juventus de Turín, y dejar de ser convocado con Brasil.

Ante tal situación, el centrocampista brasileño decidió dar un paso importante en su carrera, una decisión arriesgada que le haría desaparecer casi por completo del escaparate europeo. Desde un segundo plano, desde Turquía, en las filas del Galatasaray, uno de los conjuntos más laureados del país, Felipe Melo está adquiriendo los galones que había perdido tiempo atrás.
Con el '10' de los líderes, el jugador brasileño afirmaba tras su llegada a Estambul que no suponía un paso atrás, ya que en Turín tampoco íba a disputar competición europea, por lo que tan solo perdería cierto prestigio mediático y seguimiento, pero los objetivos y metas, tanto personales como deportivas, no eran demasiado diferentes.
Actualmente, el Galatasaray es el líder de la Superliga Turca con 43 puntos, tras ganar 13 victorias, 4 empates y 2 derrotas. A priori, quizás no comparta el cartel del Calcio, sin embargo, cuenta con las mismas aspiraciones que la Vechia Signora pese a que se trate de dos campeonatos diferentes.

Su salida de la Serie A se vió precipitada por un conflicto colectivo de una plantilla devaluada, inmersa en problemas deportivos, que al fin y al cabo acabaron debilitando y afectando la imagen del centrocampista brasileño. En Turquía, el poder mediático, le hizo llegar con los galones suficientes para liderar al Galatasaray, donde el propio Felipe Melo afirma sentirse más libre, con mayor libertad sobre el terreno de juego, lo que está quedando reflejado en su cuenta goleadora, donde suma ya cuatro goles para un futbolista que, cuando alcanzó su fama a nivel continental, poseía un carácter defensivo.
Su gran rendimiento deportivo comienza a especular sobre su posible vuelta a la canarinha, devolviendo así un antiguo sistema en el fútbol brasileño que acabaría por confirmar el renacer de Felipe Melo para el fútbol europeo y mundial.

