El dopaje en el fútbol español
El control rutinario al que ha sido sometido Lionel Messi estos días ha llevado el caso del dopaje al congreso de los diputados.
Lionel Messi fue sometido esta semana a un control antidopaje rutinario junto a cuatro de sus compañeros. Según la AEPSAD (Agencia Española de la Protección de la Salud por el Deporte), este tipo de pruebas son habituales y el 90% de los clubes de la liga ya han pasado por ellas. Repasamos algunos de los casos de dopaje en la historia del fútbol español.
El futbolista del Barcelona Leo Messi fue sometido a un control de orina y sangre con el fin de confirmar que sus niveles no sufrieran alteraciones. Este tipo de controles son muy normales en el fútbol español, pero la alarma generada entre algunos sectores provocó que incluso el portavoz del Grupo Parlamentario catalán (CIU) llevara esta cuestión al congreso de los diputados. Lo cierto es que los casos de dopaje en nuestro país no han sido demasiados, y algunos de ellos quedaron archivados para la posteridad sin recibir castigo alguno debido a diversas circunstancias.
Desde que en abril de 1983 comenzaran a efectuarse controles antidopaje en el fútbol español, fueron varios los positivos y casos controvertidos. Antes de esa fecha, el internacional Juanito admitió que se dopó en su época como jugador del Burgos, una confesión que levantó un gran escándalo en su día. Según publicó el diario El País en un artículo aparecido a finales de los años noventa, el 90% de los casos registrados quedaron sin sanción, siendo el primero el de Dragan Panusic, jugador del Castellón, que dio positivo en enero de 1992 con Bisolvón. Ese mismo año se registró otro caso en el Albacete, cuando Soler dio positivo por testosterona. Ninguno de ellos fue sancionado por defectos de forma, al igual que el zaragocista Sergi.
El futbolista del Figueres Monsalvete fue castigado por dar positivo con sustancias derivadas de la cocaína, de la misma forma que el brasileño Toni Gomes, que fue inhabilitado durante dos meses por consumo de anabolizantes, pero finalmente no cumplió la sanción gracias a un indulto de la Federación española. Uno de los casos más sonados fue el del jugador del Compostela Agirretxu, quien dio positivo con una sustancia muy recurrente, la nandrolona. Como es habitual en estos casos, el jugador intentó demostrar su inocencia aludiendo a un crecepelo, pero tuvo que cumplir un castigo de seis meses. La nandrolona también fue culpable en otro de los casos más sonados de los último años, el de Gurpegui.
El jugador del Athletic de Bilbao dio positivo en un control efectuado tras un encuentro entre su equipo y la Real Sociedad. Fue condenado a dos años, pero diferentes aplazamientos permitieron que siguiera jugando hasta el año 2006. Tras cumplir su castigo volvió a la práctica del fútbol, pero su caso estuvo siempre rodeado de polémica ya que siempre reivindicó su inocencia, al mismo tiempo que la Agencia Mundial Antidopaje hizo desaparecer de su lista de sustancias prohibidas uno de los metabolitos encontrados a Gurpegui. Hace pocos meses el futbolista Dani Benítez, conocido en Granada como “Dani Beefeater” debido a sus correrías nocturnas, dio positivo por consumo de cocaína; su club le rescindió el contrato.
Los siguientes no fueron casos ocurridos en el fútbol español, pero sí relacionados con futbolistas que llegaron a ser internacionales. Por un lado el de Calderé, que dio positivo por efedrina en el mundial de México 1986. El jugador español había tomado un jarabe para la tos que fue recetado por un médico de la FIFA. Tras horas de controversia y dudas acerca de si el futbolista sería expulsado del campeonato, Calderé no fue sancionado y únicamente se castigó a la Federación española con una multa por no haber cumplido correctamente las horas indicadas para la administración del fármaco. En 1994 su caso fue comparado al de Maradona, que sin embargo sí fue expulsado del campeonato en circunstancias similares.
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Mucho más polémico fue el caso de Josep Guardiola. El jugador catalán dio positivo por nandrolona en un control rutinario efectuado por el Comite´Olímpico italiano. En mayo de 2005 fue condenado a siete meses de cárcel y el pago de 2.000 euros, pero sus abogados recurrieron la sentencia. Finalmente fue absuelto de todos sus cargos en agosto de 2008 por un tribunal de apelación de Brescia.

