Messi y la pelota vasca, unidos por el FIFA 15
Resulta díficil o casi imposible pensar que entre Leo Messi y los pelotaris hay algún tipo de relación, y menos con un videojuego como nexo
En los últimos años, Leo Messi se ha visto relacionado con multitud de cosas variopintas, desde el Vaticano, donde el Papa Francisco se ha declarado fan de su compatriota, hasta con la cárcel, donde sus problemas con Hacienda han llevado a numerosas especulaciones sobre que el argentino podría acabar en una celda; pero hasta la fecha nadie había encontrado un vínculo entre el crack del Barça y la pelota vasca, y mucho menos a través del FIFA 15.
Para ello debemos viajar a la ciudad inglesa de Oxford, donde se está llevando a cabo un proyecto para digitalizar los movimientos de deportes tradicionales europeos. Entre los elegidos encontramos deportes como el fútbol gaélico, hurling, camogie y la pelota vasca. Financiado por la Unión Europea con dos millones de euros, cuenta con el respaldo del Gobierno Vasco a través del Consejo Mundial de Pelota y Asociados entre otras instituciones europeas y está liderado por la empresa Vicomtech IK4, un centro de investigación aplicada fundado en Donostia en 2001.
Para este proyecto fueron seleccionados cuatro pelotaris, el puntista profesional donostiarra Mikel Egiguren, el manista aficionado berriztarra Mikel González, los palistas Jon Arriaga, natural de Amoroto, y la gasteiztarra Laura Sáez. Su misión era realizar todos los movimientos que tienen lugar en su deporte para, mediante un traje especial y cámaras, digitalizar todos los movimientos. "La tecnología era increíble. Allí estuvo Messi para grabar el videojuego FIFA 15. Es todo un honor haber estado grabando en el mismo sitio que lo ha hecho antes el argentino", explicó Egiguren.
La finalidad de este proyecto es que todos estos movimientos queden almacenados en 3D en un software que estará a disposición de las principales federaciones con un fin divulgativo y que sirva a los entrenadores de los deportes base a explicar mejor las técnicas y corregir posturas y movimientos. También está en mente la realización de un videojuego y de diversas aplicaciones para móviles.
"Nuestro horario era de 9 a 15.00 y estabas todo el rato repitiendo lanzamientos y movimientos. Tirar, tirar y tirar. Cuando hicieron las pruebas a los pelotaris de mano y paleta goma, los técnicos de grabación y los informáticos estaban tranquilos. Pero cuando me tocó hacerlo a mí y se dieron cuenta de la velocidad a la que salía la pelota de la cesta, se pusieron unos cascos y se retiraron de las mesas por miedo a recibir un pelotazo. No entendían que la pelota pudiese salir con esa rapidez de un producto artesanal", explicó Egiguren como anécdota.

