Granada, Betis y Rayo en su vuelta a Primera
Dejaron una buena imagen en su debut
Más allá de lo que hizo el Madrid en Zaragoza, del flojo inicio del Atleti, de la derrota del ilusionante Málaga o del cardíaco arranque del Valencia, había cierto interés en ver cómo comenzaban su andadura en Primera los tres equipos ascendidos.
En medio de una Liga con tantas diferencias, se suele señalar a los 'nuevos' como Cenicientas, canditatos innegociables a un descenso que, en las últimas temporadas, ha sido la salsa más sabrosa del final de la Liga.
Se ha disputado sólo una jornada, pero hay que celebrar que Betis, Rayo y, en menor medida, Granada, haya optado por seguir con el mismo patrón que les llevó a la Liga BBVA.
Además tuvimos la suerte de que el calendario nos regalara un duelo entre dos de ellos, Granada - Betis, en 'prime time' que, si bien podría 'desvirtualizar' su presentación en Primera, sí que sirvió para que el aficionado medio se fuera familiarizando con estos nuevos nombres.
Faltó algún jugador clave como Alex Geijo por parte de los blanquirrojos, que quizás le hizo perder algo de 'punch' arriba, pero a pesar de mostrar que le falta algo de empaque, enseñó a grandes rasgos una propuesta interesante.
Mejor sabor de boca dejó un Betis que no diferenció mucho del que maravillaba en Segunda y que, tan pronto coja el tono, seguro que dará que hablar. Además regaló la anécdota de la jornada con el debut de Vadillo, joven extremo que está a punto de cumplir los diecisiete años y que se presentó descarado y vertical, clásico hombre de banda de la escuela andaluza.
Se llevaron los tres puntos los de Pepe Mel por un ajustado 0-1, pero seguro que con la acumulación de kilómetros en las piernas ambos equipos mostrarán la versión que se acerca a lo que quieren Fabri y Mel.
Para el domingo quedó el primer partido del Rayo. Un equipo inmerso en una situación institucional complicada pero que parece que cuanto más grande es la problemática fuera del terreno de juego, mejor responden los jugadores dentro. Y no era fácil plaza la suya, en San Mamés ante el nuevo Athletic de Bielsa, donde Sandoval planteó un partido en donde su equipo debía explotar sus virtudes: orden atrás y ataque descarado.
No era el mejor momento para un juego elaborado y sí para dar 'arreones' en momentos concretos. Justo después de encajar el primer gol fue cuando se vio el mejor Rayo, aprovechando los espacios y las descordinaciones del Athletic donde Iraizoz fue el jugador más destacado pero que no pudo hacer nada ante la llegada de Movilla que puso el empate poco después.
A partir de ahí, sí que se replegó más a la espera de los espacios que dejaba el el club bilbaíno, donde demostró tener las cosas claras y decidir rápidamente qué necesitaban con el paso de los minutos, dando por bueno un empate en un campo de díficil para empezar.
Ha sido sólo la primera (o segunda) jornada, y tal vez con el paso de las semanas las diferencias entre nivel de equipos con objetivos altos y otros con metas más modestas, pero es digno de ovación que 'los nuevos' vengan con ideas de fútbol alegre en sus banquillos.
