Continuamos con la cruzada pro Gimnasia y Hull
Ya lo habíamos anticipado: este año los primeros equipos de Gimnasia y Esgrima de La Plata y Hull City van a contar con el inestimable apoyo moral de esta bitácora que están leyendo en estos momentos. No prometemos que estaremos detrás de cada una de las contiendas que estos disputen, pero sí que nos encontraremos alerta acerca de lo que en torno a ellos sucede. Uno de ellos, el "Lobo" platense, ya comenzó su dificilísima misión de tratar de conservar su categoría en la Primera Argentina con una derrota, jugando hoy su segundo partido y llevándose una igualdad de la cancha del campeón del Apertura 07, Lanús. El otro, los modestos "Tigers" de Kingston-upon-Hull, lo hicieron ayer. Y con una victoria ante el Fulham.

No será para nada sencilla la permanencia de Gimnasia en su categoría. Comenzó con un promedio de descenso realmente difícil de remontar, con muchos equipos por encima en la "tabla del miedo" y también dependiendo demasiado de lo que hagan los conjuntos recién ascendidos, ya sea por lo bueno o lo malo que muestren San Martín de Tucumán y Godoy Cruz de Mendoza. El primer partido ante Newell's, con el Estadio del Bosque repleto, parecía que podía llegar a ser un buen punto de partida para una remontada. Pero la suerte (una vez más...) se empeñó en contra del "Lobo" y los visitantes se llevaron un 1-0, con un gol que rebota fortuitamente en la rodilla de un jugador rosarino que se encontraba en fuera de juego. Entonces ante Lanús, Gimnasia estaba obligado a conseguir algo, comenzar a demostrar que la lucha por evitar el descenso es posible.
Nuevamente, el comienzo no fue el mejor en este segundo cotejo disputado por los dirigidos por Guillermo "Topo" Sanguinetti (como jugador, el uruguayo es quien más presencias tiene con la camiseta de Gimnasia). Biglieri conseguía adelantar a los locales en el marcador cuando tan sólo transcurrían 8 minutos de partido, poniendo todo cuesta arriba para los platenses, a los que -para colmo de males- no se les escapaba una idea. El ingreso de Villar (jugador muy resistido y de pobre temporada anterior), curiosamente, fue el revulsivo para los "triperos". No sólo conformó un interesante tandem con el chileno Ormeño sobre la banda derecha, participando mucho en el juego y generando peligro sino que además consiguió anotar el gol de la igualdad definitiva, con la inestimable colaboración del portero Bossio. Una leve mejoría para Gimnasia con respecto al partido anterior y la esperanza abierta para que las piezas terminen de ensamblarse y lleguen los puntos para huirle a la zona de descenso.
Por otra parte, el Hull hacía su esperado debut en la máxima categoría del fútbol inglés. Un club histórico, con una gran cantidad de años a sus espaldas, pero que jamás había podido disfrutar de poder chocarse contra los grandes del balompié británico. Por fin llegó ese momento, y fue en un 16 de agosto de 2008, fecha histórica de aquí en más para los "Tigers" de Kingston-upon-Hull. Las gradas del KC Stadium estaban abarrotadas (24.525 espectadores, record para la institución) de seguidores para contemplar una cita sin precedentes para el club. Y, afortunadamente, los dirigidos por Phil Brown no defraudaron.
Coincidiendo con Gimnasia, comenzó cayendo y con un gol marcado a los 8 minutos de partido. El coreano Seol consiguió adelantar a los londinenses, que de seguro también tendrán una temporada complicada, pero el brasileño Geovanni se encargó de poner el empate. Y tambien llevarse el honor de ser el primer jugador del Hull en anotar un gol en la Premier. El partido continuó con ocasiones de ambos lados, pero con los locales mejor plantados sobre el césped. El gol definitivo finalmente llegó en los pies del ingresado Folan, luego de un terrible error defensivo de los de Hodgson. Victoria y delirio, con tres puntos de oro incluidos, para el Hull City en su primer partido en la Premier. Nota de color: en el banquillo estuvo Dean Windass, el heroe e ídolo de institución, que si bien no entró, de seguro estará haciendo las delicias de todos con sus 40 años a cuestas y con su estilo tan típicamente británico. Se merece darse el gusto de jugar en primera con el club de sus amores.
