El talento del siglo en Alemania
Dzsenifer Marozsan apunta a crack mundial con sólo 19 años
No tiene la repercusión mediática de su hermano rico. Sus estrellas no tiene fama ni sueldos estratosféricos. Sus competiciones no llenan grandes estadios. Pero, sin embargo, el talento no falta en el fútbol femenino europeo. Los nombres de las grandes no nos suenan tanto, pero su clase cada vez es mayor. Las más jóvenes han dejado atrás los prejuicios y se acercan al fútbol con más ganas que nunca. Esto está permitiendo que estén surgiendo en los últimos años jóvenes jugadoras que están llamadas a protagonizar el salto de calidad que le falta al fútbol femenino. Una de las que más talento tiene es Dzsenifer Marozsan.
Con a penas 19 años, esta alemana con orígenes húngaros (de hecho nació en el país magiar, pero sus padres ya habían emigrado) es muy conocida en Alemania, donde el fútbol femenino ha sacado la cabeza a base de éxitos. Se proclamó campeona en la última Copa del Mundo Sub20 que se jugó el pasado verano en su país y contribuyó al triunfo con dos goles decisivos y un par de asistencias de regalo. Sin embargo, su nombre ya lleva años sonando.
Fue incluida como una de las mejores jugadoras del Mundial Sub17 que se jugó en 2008 en Nueva Zelanda. Brilló con tanta luz propia que saltó al combinado Sub20 tras ese torneo. Pero su carrera no ha parado de crecer. Ya ha debutado con la selección nacional absoluta de Alemania, dos partidos hasta la fecha, pero si por algo es conocida es por su precocidad.

Es hasta la fecha la jugadora más joven que ha debutado en la Bundesliga femenina. Jugó su primer partido en el FC Saarbrücken con 14 años y siete meses, anotando su primer gol con a penas 15 años y cuatro meses. También en ese gaurismo posee el récord.
Medio centro organizadora y capaz de llevar la manija del partido a su antojo, tal y como la describen en los medios especializados, Dzsenifer fichó en 2009 por el FFC Frankfurt, el equipo más laureado del fútbol femenino germano, y continua allí una pasión que tiene inoculada desde bien pequeña. De hecho, se crió en una familia de fútbol. Su padre, Janos Marozsan, fue futbolista profesional y llegó a jugar cuatro partidos con la selección de Hungría.
Este verano Alemania organiza la Copa del Mundo de la FIFA y Marozsan estará casi con toda seguridad entre las que representen a la actual campenona. "Vive para el fútbol y ya tiene abierta la puerta de las mejores", dicen de ella los técnicos.
Considerada como el gran talento del siglo XXI del fútbol alemán, Marozsan tiene como principal ídolo a Cristiano Ronaldo. Puede que siga sus pasos, ya que con 19 años se ha convertido en una de las caras más conocidas del fútbol femenino y no sólo por su juego. Su belleza también ayuda, y mucho.


