Mestalla, más ruido que nueces
El estadio del Valencia no es un fortín
Un fortín es un lugar en el que los guerreros del deporte se sienten invencibles. Es el arma necesaria para conseguir algo. Un campo inexpugnable supone gran parte del éxito de un equipo en su objetivo. El mejor ataque es una buena defensa, dicen. Si no se encajan goles, al menos se gana un punto. Si además, se marca algún tanto, la victoria está asegurada. Un fortín es un campo complicado, un campo en el que nadie vence. Justo lo que no es Mestalla para el Barcelona.
El Barcelona afronta el partido contra el Valencia como visitante tranquilo por dos razones: le saca siete puntos al Real Madrid y Mestalla ya no es un fortín, un campo complicado que puede poner al equipo de Guardiola en apuros. Es más, si los blaugrana ganaran en Mestalla el miércoles, llevarían más triunfos que derrotas en el campo del Valencia.
Guardiola nunca ha vencido como técnico en la ciudad del Turia. Las dos anteriores visitas del Barcelona a Mestalla se saldaron con dos empates, 0-0 y 2-2, respectivamente. Los catalanes piensan que es hora de volver a ganar en Mestalla, tres años después de su último triunfo, que llegó en diciembre de 2007, cuando los goles de Eto'o y Gudjohnsen amargaron las vacaciones de Navidad a los valencianistas.
Desde el primer partido que jugaron ambos equipos en Valencia, que terminó con empate a cero, en 1932, el Barcelona ha visitado en 75 ocasiones el campo de Mestalla. Estas visitas se resumen en 29 triunfos, 17 empates y 29 derrotas, con lo que la posibilidad de mejorar sus números y convertirse en uno de los pocos equipos que acumulan más victorias que derrotas en el campo del Valencia estará a tiro el miércoles a las 22 horas.
Los números para el Barcelona en Mestalla son claros: el campo del tercer clasificado de la Liga no es para nada un fortín. 124 goles a favor del Valencia, por los 119 que ha marcado el Barcelona, atestiguan que este es un duelo más que equilibrado, cuando lo normal sería que el Valencia le llevara varios goles de ventaja después de los 75 partidos.
Al menos, jugar en Mestalla todavía implica cierto margen de complicación para el equipo de Guardiola, que afronta en marzo un calendario complicado como visitante. Si el partido llega a jugarse en el Camp Nou, el resultado en la quiniela habría sido casi un 1 cantado. En la primera vuelta el Barcelona venció a los de Emery por 2-1 y les quitó un liderato que ya no volverían a recuperar.
El Camp Nou sí que es un fortín para el Barcelona frente al Valencia. 44 triunfos catalanes frente a 11 de los blanquinegros lo atestiguan. El miércoles veremos si la igualdad entre ambos cuando juegan en Mestalla sigue siendo la misma, o definitivamente los de Guardiola se han quedado sin obstáculos en el camino.

