El Liverpool FC levantaba su cuarta "Orejona" en 1984

El Liverpool FC se proclamaba campeón de la Copa de Europa por cuarta vez, al vencer a la AS Roma, en el Estadio Olímpico de Roma

La edición número 29 de la Copa de Campeones de Europa sería la primera que decidiría a su campeón en la tanda de penaltis. El Liverpool FC consiguió su cuarto título de la máxima competición continental a nivel de clubes, al doblegar a la AS Roma en aquella final de 1984, que se disputó en el Estadio Olímpico de Roma, el 30 de mayo. 69.693 espectadores fueron testigos de como el conjunto de Merseyside se alzaba con la copa que les acreditaba como mejor equipo del viejo continente.

El conjunto entrenado por Joe Fagan se adelantó muy pronto en aquella final, y es que, tan sólo necesitó doce minutos el capitán del Liverpool FC, Phil Neal, para adelantar a los "reds" en el luminoso del estadio de la capital italiana. El primer acto no finalizaría así, ya que, al filo del descanso, el delantero italiano, Roberto Pruzzo, igualaría el encuentro. El 1-1 se estableció en el electrónico del Estadio Olímpico de Roma durante el resto del tiempo reglamentario. Fue así, como el árbitro sueco, Erik Fredriksson mandaría esta final a la lotería de la tanda de los penaltis. Era la primera vez en la historia de la competición que una final se decidía desde el punto fatídico. En este momento del encuentro, un hombre se convirtió en un auténtico héroe, este no es otro que el guardameta del Liverpool FC, el sudafricano, Bruce Grobbelaar, que gracias a un singular baile, consiguió distraer a dos de los cuatro lanzadores de la AS Roma, lo que facilitó mucho el trabajo para sus compañeros, un acto que años más tarde, Jerzy Dudek volvería a emplear en la final de 2005. Marcaron para el conjunto inglés: Phil Neal, Graeme Souness, Ian Rush y Allan Kennedy. Para la AS Roma, sus dos artifices fueron: Agostino Di Bartolomei y Ubaldo Righetti.

El Liverpool FC sumaba así su cuarta Copa de Campeones de Europa, mientras que la AS Roma se convertía en el primer equipo que no ganaba una final que se disputase en su propio estadio, algo que no volvió a ocurrir hasta el 2012, cuando el FC Bayern de Múnich, cayó ante el Chelsea FC en el Allianz Arena.

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