El Fútgolf, nueva modita a la vista
Una mezcla de fútbol y golf -como habrán intuído los más astutos- amenaza con convertirse en la nueva moda deportiva en los próximos años
Un nuevo deporte ha llegado a la ciudad y se hace llamar "Fútgolf", la mezcla de fútbol y golf. Se acabó eso de que la única alternativa deportiva que pudiese preservar la parte del balompié fuera el 'futvolley' -tampoco se mataron discurriendo el nombre-, ahora con el Fútgolf multitud de aficionados pueden dar patadas al balón sin ser especialistas en tocarla por arriba y elevarla, algo que los más patosos del lugar agradecemos. Y es que en este nuevo deporte sólo hay que saber chutar el balón. Así de simple.
Surgido hace unos cuantos años en Holanda, el Fútgolf goza cada vez de más y más adeptos, llegando a celebrarse torneos oficiales a lo largo de toda la geografía mundial. Tanto es así que muchos clubes profesionales lo incluyen como una actividad más dentro de su formación de pretemporada, como es el caso del Atlético de Madrid, y algunos incluso han realizado torneos internos como ocurrió la pasada campaña en el Manchester United con motivo de un acto promocional. Pero a todo esto... ¿cómo se juega?
El funcionamiento es muy simple si conoces los dos deportes que lo forman; viene a ser como el golf pero cambiando palo y pelota por un balón y la pierna del jugador, con el objetivo de llevar el esférico hasta el agujero señalado en el terreno de juego en el menor número de golpes o chuts posibles. Su sencillez así como su bajo coste -nos ahorramos tener que comprar toda esa ensalada de palos metálicos y de madera que nos obligan en el golf- ha hecho que este nuevo deporte se expanda como la espuma por doquier, llegando a disponer de ligas casi oficiales en diversos países, como es el caso de Argentina y otros países sudamericanos. En California se llegaron a alquilar campos para hasta 200.000 partidos de este deporte.
El Fútgolf se celebra en campos de golf en los que hay lagos, arena, hierba alta y demás, con hoyos bien acondicionados para que quepan balones de fútbol. Precisamente esto podría salvar al deporte del golf, y es que a raíz de la crisis multitud de campos están cerrando en países como España o Estados Unidos, porque su elevado coste de mantenimiento y sus cada vez menos adeptos por problemas económicos estaban imposibilitando que estas instalaciones fueran rentables para sus propietarios. Los años de entrenamiento y el coste de los innumerables palos no son nada en comparación a los cuatro disparos que puedes hacer con tus amigos en el campo mientras te ríes de lo estirados que son los golfistas, y esto es algo que puede salvar en un futuro a los campos y, por extensión, al golf.

