Yarmolenko, ha llegado el momento de salir
Yarmolenko lleva muchos años apuntando alto en el Dinamo de Kiev pero se le cierran las puertas de salida. Este verano puede ser el definitivo
El Dinamo de Kiev vive históricamente bajo la sombra alargada del gran Valeriy Lobanovskiy, el hombre militar que cambió la historia de este club y no cesó en su empeño de convertir al Dinamo en el equipo más grande de Ucrania, hecho que consiguió durante años convirtiendo a un equipo soso y sin identidad en un equipo ofensivo, trabajador, que practicó un fútbol atractivo, rápido y moderno. Pese a que el gran Lobanovskyi sigue como impenitente espectador del Dinamo tras su fallecimiento ya que el estadio local porta hoy su nombre, mucho ha cambiado el Dinamo de Kiev en estas últimas temporadas, con un importante éxodo de sus hombres más importantes y la llegada de otros jugadores, de calidad pero menor repercusión.
Mientras los de Kiev pasan por una época de reconstrucción complicada, su máximo rival a nivel nacional, el Shakhtar Donetsk, crece a pasos agigantados. Cierto que han tenido sus momentos de atractivo europeo como una eliminatoria de Europa Leaue donde vencieron el Manchester City o, justamente ahora, colándose contra pronóstico en los cuartos de final de la segunda competición continental. Eso sí, atrás quedan ya los tiempos de Lobanovskiy, Rebrov, el mejor Shevchenko y ese año 1999 en el que juntos alcanzaron las semifinales de la Champions League con el propio ‘Sheva‘ como protagonista absoluto del torneo.
Tras uno de los mayores éxitos europeos del club en la época moderna, Rebrov y Shevchenko hicieron las maletas y abandonaron Kiev. Su sombra era alargada y muy difícil de imitar, pero unas temporadas después, dos jóvenes jugadores surgieron de la nada y los aficionados comenzaron a compararlos con la pareja que tantos récords rompieron juntos. Esos dos jugadores eran Artem Milevskiy y Oleksandr Aliyev, pero lo que parecía el comienzo de un sueño maravilloso, se convirtió en una pesadilla ya que donde mejor se compenetraban ambos futbolistas era en sus noches de juerga. Artem nunca abandonó el club en sus mejores momentos y ha sido estos dos últimos cursos cuando, acuciado por lesiones, sí miró ofertas externas para tener minutos dada la alta competencia de Kiev. Por su parte, cuando Semin, su principal valedor, se marchó a Moscú, Oleksandr no lo dudó y lo acompañó al equipo de los ferrocarriles, el Lokomotiv. Fu todo mal y ahora juega en el Anzhi en la Segunda rusa.
Cuando los hinchas del Dinamo se concienciaron de que Milevsky-Aliyev no era lo mismo que Rebrov-Shevchenko, un nuevo joven ucraniano aparecía desde detrás del telón y se convertía en el actor principal de la obra. Andriy Yarmolenko advirtió, nada más empezar, de lo que iba a ser su carrera. En su partido de debut, con 19 años, se apuntó su primer tanto con la camiseta del primer equipo de Kiev. Desde entonces se ha convertido en la mayor esperanza de su club, así como uno de los elementos más atractivos de una siempre interesante selección ucraniana. Y todos, además, saben que jamás saldrá de allí. Primero porque no se lo permitirán. Y segundo, porque para él, no existe mejor acomodo ni contexto que el de su Kiev entregada.
Yarmolenko es un futbolista zurdo que, en el habitual 4-2-3-1 del Dynamo, suele actuar como extremo por su banda natural, a pesar de poder desempeñarse perfectamente en la posición de delantero centro por momentos, cuando su equipo más angustiado se ha sentido en esa labores. Sus características no parecen las más habituales para un jugador que roza el metro noventa de altura, pero posee una técnica individual superlativa, lo que le hace un futbolista tremendamente peligroso en el uno contra uno. Disparos desde media distancia, capacidad para centrar con calidad extrema y una superioridad tremenda en técnica individual.
Pero su actual campaña es la mejor de su carrera, tal y como demuestran los 15 goles que ya suma en todas las competiciones (los mismos que logró en toda la campaña pasada) a falta aún del tramo final. Su contrato ha sido renovado al alza tres veces desde que apareciera como ‘perla’ hace ya seis años, pues el Dynamo nunca imaginó permitirse perder a su estrella ayer, hoy y, desde luego, mañana…
