Quique Sánchez Flores y otros entrenadores fugaces

Repasamos otros ejemplos de entrenadores que, como el ya ex técnico azulón, duraron más bien poco en distintos equipos de la liga española

El técnico Quique Sánchez Flores sorprendía esta semana presentando su dimisión como entrenador del Getafe después de asegurar que el club no había cumplido una de las condiciones que puso al asumir el cargo. En total, el madrileño ha durado 52 días en el conjunto azulón, pero no es el único técnico que tiene un paso fugaz con una sonada marcha en el fútbol español. Repasamos algunos de estos casos.

Embed from Getty Images

Uno de los primeros entrenadores que nos viene a la mente es José Antonio Camacho. El de Cieza, tras destapar su habilidad como técnico desde el banquillo del Espanyol, fue contratado por Lorenzo Sanz en 1998 para cumplir uno de sus sueños: dirigir al Real Madrid. Camacho y el club cerraron con comodidad el acuerdo, pero a los 20 días de rubricar la firma recibió la llamada de la selección española, que tras la hecatombe del conjunto en el Mundial de Francia '98 buscaba un recambio de garantías para Javier Clemente, una oferta que el técnico no pudo rechazar y abandonó el banquillo madridista sin haber dirigido ningún partido oficial. No obstante, el Real Madrid volvió a llamar a su puerta en 2004, cuando Florentino Pérez buscaba 'mano dura' para relanzar a su equipo de Galácticos, pero de nuevo su paso sería muy fugaz ya que presentó su dimisión tras disputar la tercera jornada de Liga al no poder "sacar el máximo rendimiento al equipo".

Otro de los breves fue Ander Garitano en el Real Zaragoza. En la temporada 2007/08, los maños contaban con la plantilla más cara de la historia de la institución y con jugadores de la talla de Aimar, Oliveira, Gabi o Ayala en sus filas, pero las cosas no estaban yendo según lo planeado y Agapito Iglesias optó por cesar a Víctor Fernández del banquillo y colocar en su lugar al ex futbolista Ander Garitano, quien sólo aguantó en el cargo una semana, lo suficiente para disputar una jornada y presentar su dimisión alegando motivos personales. Le sucedieron Jabo Irureta y Manolo Villalonga, pero ninguno pudo evitar el descenso del Real Zaragoza a Segunda División.

Pero también grandes y experimentados entrenadores han tenido un paso fugaz por algún que otro banquillo de la liga española. Marcelo Bielsa protagonizó un paso express en un club como el Espanyol. Tras comprometerse con los pericos, a las dos semanas recibió la llamada de la selección argentina para hacerse cargo de la albiceleste, algo que no rechazó. Por otro lado, en la temporada 1981/82, Luis Aragonés, tras seis años como técnico del Atlético de Madrid, cogió las riendas del Real Betis y en el banquillo verdiblanco tan sólo se mantuvo la primera jornada de Primera División de España debido a un tratamiendo médico.

Por último, uno de los casos más extraños que ha tenido lugar en el fútbol español lleva la firma de Jesús Gil. En la temporada 1990/91, el ex presidente del Atlético de Madrid cesó a Iselín Santos Ovejero como técnico rojiblanco tras la primera jornada de Liga para sentar en su butaca a Tomislav Ivic, que también fue destituído al finalizar el torneo y su puesto pasó a ocuparlo de nuevo Santos Ovejero, que ganaría la Copa del Rey de aquella temporada para los colchoneros y pasaría a ser el técnico interino para las ocasiones de emergencia en aquellos años.

[video:https://www.youtube.com/watch?v=0cJF5Zf6z_U]

Artículos destacados

Comentarios recientes