Daniel Engelbrecht, el futbolista que juega con un desfibrilador
El alemán sufrió una anomalía cardíaca hace casi dos años, pero ahora, con la ayuda de un desfibrilador, ha regresado a los terrenos de juego
En julio de 2013, el delantero de 24 años del Stuttgart Kickers Daniel Engelbrecht cayó fulminado sobre el césped en un encuentro ante el Rot-Weiss Erfurt de la tercera división alemana. Sólo la rápida intervención de los servicios médicos lograron salvarle la vida al reanimarle justo a tiempo. Ya en el hospital y tras realizarle las pruebas pertinentes el diagnóstico fue claro: había estado sufriendo una inflamación del músculo cardíaco, que le provocó una arritmia que pudo aquella tarde con él.
Parecía que la carrera del joven delantero había llegado a su fin, pero el pasado fin de semana, 16 meses después de caer desplomado cuando su corazón dijo 'basta', Engelbrecht regresó a los terrenos de juego. El secreto no es otro que un desfibrilador automático que el futbolista lleva en su pecho cual Ironman, el personaje de Marvel. En total hicieron falta cuatro operaciones para insertarle este aparato que se inserta justo debajo de la piel y se utiliza para supervisar el pulso y administrar descargas eléctricas de reanimación si es necesario.
En el minuto 72 de la eliminatoria de Copa entre su equipo y Ravensburg, Engelbrecht saltó al campo tras año y medio alejado de cualquier actividad deportiva. "Antes del partido, el miedo estaba de vuelta, por supuesto. Creo que nunca voy a deshacerme de él", explicó el jugador. "El hecho de estar en el terreno de juego de nuevo como profesional es una sensación indescriptible. Tengo la suerte de estar aún con vida ya que otros, en una situación similar, han muerto", añadió.
"El año pasado fue el peor de mi vida, no se me permitía hacer nada, ningún deporte, ningún esfuerzo. Tuve que vivir la vida de una persona de 80 años de edad. La medicación me hacía constantemente cansado, sin embargo, yo no podía dormir bien por la noche. Hubo momentos en que tuve que tomar tantas pastillas para ayudarme a conciliar el sueño que comencé a sufrir alucinaciones, algunas noches me despertaba y veía a gente caminando por mi habitación o sentándose en mi cama", explica Engelbrecht dejando constancia del calvario por el que ha pasado.
También comentó que varios de sus médicos le aconsejaron no regresar al fútbol, pero retirarse del deporte que tanto ama no era una opción para este futbolista con un corazón de cristal pero con una voluntad de hierro.

