San Marino: Cuando un empate a cero es una victoria
La selección de San Marino logró un punto frente a Estonia, algo que no lograba desde hace más de diez años, y lo celebraron por todo lo alto
Pocas veces se puede decir que San Marino haya hecho historia y además para bien. Así nos hemos acostumbrado durante las últimas clasificatorias para Eurocopas y Mundiales, pero este fin de semana algo cambió en uno de los países más pequeños del mundo, siendo protagonista por méritos propios. El guardameta Aldo Simoncini se convirtió en el héroe en la pasada noche del sábado frente a Estonia, dejando la portería a cero por segunda vez en la historia de esta selección y logrando de esta forma el empate, desatando la euforia entre los jugadores y aficionados sanmarinenses. Hacía 13 años que San Marino no puntuaba en partido oficial.
Estonia arremetió una y otra vez contra la defensa numantina de La Serenissima, pero no hubo manera. Cada minuto caía como una losa sobre el equipo estonio, más todavía viendo que el guardameta sanmarinense tenía su noche, hasta que finalmente el colegiado pitó el final de los 90 minutos reglamentarios. Empate a cero. El público del Estadio Nacional de la capital Serravalle enloqueció y los jugadores junto con el cuerpo técnico saltaron al campo dando botes de alegría. Era su primera no derrota tras 61 encuentros perdiendo.
San Marino sumó de esta forma el sexto empate de su historia, el segundo en encuentros oficiales. Sólo el Vaticano, Turquía, Líbano, Letonia, Liechtenstein y ahora Estonia tienen el dudoso honor de no haber logrado los tres puntos ante la selección que más partidos ha perdido de manera consecutiva en la historia del fútbol internacional y el combinado nacional más débil de la UEFA, algo que tras este último empate puede cambiar.
Pero Liechtenstein además puede presumir de haber sido el único país que ha perdido contra San Marino. Fue en 2004 en un encuentro amistoso también en Serravalle. A los cinco minutos de juego, el legendario delantero Andy Selva, futbolista con más partidos y goles en la selección sanmarinense, adelantó a su selección y el equipo pudo aguantar el 1-0 hasta el pitido final, celebrando esa victoria como todo un éxito nacional.
Frente a Estonia se pudo ver la ilusión de un equipo en el que ningún futbolista se dedica a esto profesionalmente, un equipo de electricistas, maestros, fontaneros o estudiantes que logró aguantar desde el primer momento los envites de una selección que ocupa el 81º puesto en el ranking FIFA, por el 208º de San Marino. Un empate que incluso sabe a algo más que una victoria.

