Marca un gol y desaparece

Curioso episodio se vivió durante el Coritiba - Sao Paulo de la liga brasileña después de que el jugador Joel anotase el gol decisivo

El pasado miércoles, Coritiba se enfrentaba a Sao Paulo buscando la gesta de derrotar a uno de los principales candidatos a alzarse con el Brasileirao. Una épica más y más difícil después de que Michel Bastos, que finaliza su carrera en su país después de su larga trayectoria en la liga francesa, anotara al filo del descanso el gol a pase de Alexandre Pato que ponía por delante a los paulistas. En la segunda parte aparece Joel, nuestro protagonista. Delantero camerunés de 20 años, internacional sub-20 con su país y con la elástica de su primer equipo profesional después de militar en los juveniles de Londrina y el propio Coritiba.

Acariciando el minuto 60’, Hélder de Paula se adentraba en el área ante la pasividad rival y subía el empate al luminoso. Dos minutos después, el propio Hélder conectaba un derechazo precioso para que el portero dejara el rechace a los pies de Joel, que marcaba su segundo tanto en el torneo brasileño y despertaba la locura en el Couto Pereira. Con el Sao Paulo volcado al ataque, el conjunto dirigido por Marquinhos Santos se mantuvo agazapado hasta el minuto 85’ de partido, donde Joel se pega una carrera monumental para dejar atrás a la defensa paulista y matar el partido para deleite del público.

La locura fue tal, que el camerunés corrió con su torcida a celebrar la inminente victoria y en su ímpetu pensó que el camino más rápido era saltar la valla publicitaria. Al tiempo que los miembros de seguridad del estadio intentaban advertirle, Joel saltó la valla en el mismo lugar en el que se encontraba el túnel de vestuarios local y fue derecho a la zanja. Afortunadamente, los servicios médicos ayudaron al ariete a retomar la compostura y pudo terminar el partido sin mayores problemas. También terminó de celebrar el gol, aunque con un gesto algo más amargo de lo que hubiera deseado.

[video:https://www.youtube.com/watch?v=4enB383DlJw]

Menos suerte tuvieron compañeros de profesión como Palermo o Paulo Diogo. Al primero, militando en las filas del Villarreal, se le cayó encima, literalmente, el Ciutat de València y le dejó seis meses fuera de los terrenos de juego. El segundo, aunque parezca increíble, perdió un dedo celebrando un gol del FC Servette después de resbalarse de la valla a la que se había subido en plena celebración. Con lo fácil que es levantar los dedos al cielo o besarse un anillo.

[video:https://www.youtube.com/watch?v=eABvx69RVX8]

[video:https://www.youtube.com/watch?v=qRzHu4heNiU]

Artículos destacados

Comentarios recientes