Aston Villa: el resurgir de los villanos

El Aston Villa ha comenzado de manera sorprendente la temporada y ha devuelto la ilusión a Villa Park. Analizamos el resurgir de los villanos

Cuando un club consigue estar entre los grandes, es un grande para siempre. Grava su nombre a fuego en la historia del mejor deporte del mundo. Y aunque luego la historia no les lleve por buen camino y los éxitos no se repitan, ahí quedará su huella. Algo así es lo que le ha pasado al Aston Villa, considerado como uno de los diez equipos más grandes de Inglaterra, ya que tan solo Manchester United, Liverpool, Arsenal, Chelsea, Tottenham y Everton le superan en títulos. Un campeón de Europa lo es para siempre, y es que, el trofeo más prestigioso del viejo continente siempre llevará gravado el nombre del equipo de Birmingham. Ahora, después de unos años difíciles para los “villanos”, parece que esta temporada el equipo puede volver a estar entre los diez mejores clubes de la Premier, el lugar que le corresponde.

Siete títulos de liga, siete F.A. Cup y cinco Capital One Cup ocupan las vitrinas del club, pero su título más preciado no es nacional. Después de tocar el fondo del fútbol inglés en 1970 descendiendo a la Third Division, el Aston Villa inició la vuelta a la élite, con un nuevo entrenador, Ron Saunders, que el año 75 logró subirles a la First Division (antigua Premier League) y ganar la Copa de la Liga. En la segunda mitad de los setenta, se consolidó en Birmingham un Aston Villa fuere y rocoso y en temporada 80-81, los “villanos” dieron la sorpresa y un equipo sin estrellas internacionales pero con gente trabajadora y constante se coronó campeón de liga. El secreto estaba en un vestuario unido que llevaba mucho tiempo jugando juntos y unos jugadores voluntariosos, solidarios y fuertes en defensa y el centro del campo. La efectividad la ponían los tres hombres de arriba, Gary Shaw, Tony Morley y Peter White, una delantera para el recuerdo. Al año siguiente debutaron en la Copa de Europa, y tras superar al Valur de Islandia, el Dinamo de Berlín y el Dinamo de Kiev, se plantaron en la final. Antes, en febrero, el club sufrió la baja de su entrenador, Sounders, que rescindió su contrato con el club por desavenencias con la Junta directiva y su segundo, Tony Barton se hizo cargo del vestuario. En la final, en el mítico De Kuip, esperaba el todopoderoso Bayern Munich de Breitner, Rummenigge y Hoeness que se lo hizo pasar muy mal en la final a los ingleses. Cuando los alemanes más apretaban la portería del joven Nigel Spink (que había salido en sustitución de Rimmer, lesionado a los 9 minutos), el Aston Villa protagonizó una buena jugada por banda izquierda en la que Morley mareó a Weiner y puso un centro raso al área pequeña, donde, sin oposición, Peter White, solo tuvo que empujarla. Era el minuto 67, el Aston Villa aguantó atrás lo que restaba y se proclamó campeón de Europa. Así fue conseguido el mayor éxito del club, desde esa temporada, el equipo no ha vuelto a disputar la Champions League.

Años difíciles

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Los años de gloria pasaron y volviendo a la realidad, es posible decir, que los últimos tres años, han sido los peores de los posteriores diez. Coquetear con el descenso no es plato de buen gusto para nadie, y menos para un equipo que ha logrado tocar el cielo con las manos. En estas últimas diez temporadas, ni O´Learly ni McLeish ni hasta ahora Lambert han conseguido poner al Villa entre los diez primeros, tan solo Martin O´Neill lo ha hecho. Los últimos tres años de O´Learly en el banquillo de Villa Park ya fueron complicados y el club vendió algunos de los futbolistas que actuaban como pilares de aquel conjunto. Peter Crouch, Kevin Phillips o Gary Cahill fueron algunos de ellos. El club ha sido más comprador que vendedor y en la temporada 07/08 desembarcó en el banquillo de Villa Park después de ganar tres ligas y tres copas con el Celtic de Glasgow. Con él llegaron jugadores importantes como Reo-Coker, Harewood o Knight. Se consiguió un meritorio sexto puesto, igual que al año siguiente, cuando se unieron al equipo Milner, Cuéllar, Davies, Sidwell y Heskey. La temporada 09/10, el club llenó sus arcas con la venta de Barry al City y la de Knight al Bolton, así, pudo hacer una fuerte inversión en jugadores como Downing, Delph, Warnock, Dunne o Collins, que fueron importantes para lograr, por tercer año consecutivo el sexto puesto. La temporada siguiente fue complicada, el verano fue movido ya que la venta de Milner al City permitió la incorporación de uno de los mejores delanteros de la Premier en el momento, Darren Bent, que llegó tras marcar 24 goles con el Sunderland la temporada anterior. Tres semanas antes de empezar la competición, O´Neill dejó el cargo y durante un mes, Kevin McDonald fue el entrenador.

El elegido fue Gerard Houllier que logró hacer un buen equipo y aguantar al equipo en posiciones de acceso a Europa hasta que seis jornadas antes del final de liga, el club y el veterano entrenador francés decidieron de mutuo acuerdo rescindir el contrato ya que Houllier sufría problemas en el corazón y tenía que tener un período de descanso y recuperación. Se hizo cargo del club Alex McLeish y al final el Aston Villa acabó noveno. En la primera temporada completa del escocés en el banquillo “villano”, las ventas de Downing y Young hicieron mucho daño al potencial ofensivo del equipo, que cuajó una temporada realmente mala y el entrenador escocés no aguantó en el banquillo. A tan solo dos puntos del descenso se quedó McLeish. Otro escocés fue elegido como su sucesor, Paul Lambert, campeón de Europa con el Dortmund en 1997, se quedó en el puesto número 15 en su primera temporada a 6 puntos del descenso. Y el año pasado, el Aston Villa sufrió más de lo normal al final de temporada ya que su hombre-gol, Benteke se lesionó de gravedad. Al final, misma posición que el año anterior.

Un inicio prometedor

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Las últimas tres temporadas han sido de más sufrimientos que alegrías para los aficionados del Villa. Tres años en los que se ha coqueteado demasiado con el descenso, cosa que a nadie le gusta. El gran objetivo para este año es alejarse de una vez por todas de esa zona. Hacer una buena temporada y asentar al equipo en la parte noble de la clasificación, para en unos años, hacer una plantilla para volver a intentar asaltar los puestos que dan acceso a Europa y situarse en un nivel parecido al que ahora ocupan equipos como el Everton. Para ello, el club ha hecho 6 incorporaciones este verano que han subido el nivel medio de la plantilla. Se trata todo de jugadores de nivel medio, contrastados y con experiencia, necesarios para formar y asentar las bases de lo que se quiere hacer, un Aston Villa que se sitúe entre los diez primeros. Carlos Sánchez, Cissokho, Senderos, Joe Cole, Kieran Richardson y Tom Cleverley que llega cedido son las incorporaciones veraniegas de los “villanos”.

Lo que nadie se pensaba que fuera a pasar es que el inicio del Villa fuera tan prometedor como lo está siendo. Viendo las plantillas antes de iniciar el campeonato, ni los aficionados más optimistas del Villa Park hubieran colocado a su equipo segundo en la clasificación en la quinta jornada de liga. Y es que, tras cuatro partidos disputados, los de Lambert aún no conocen la derrota. Tres victorias y un empate les han aupado hasta la segunda posición, por detrás del Chelsea, que lo ha ganado todo. El entrenador escocés de 45 años ha logrado crear con su equipo un entramado defensivo potente, duro y contundente, muy difícil de superar. Las estadísticas lo dicen todo, tan solo un gol encajado en 4 jornadas ligueras. Eso habla muy bien de la defensa del Villa y del hombre que protege sus porterías, Brad Guzan. El estadounidense ha echado el cerrojo a su portería. Los cuatro defensas se han asentado desde el primer momento y han conseguido formar un bloque. La línea defensiva es la principal arma del equipo de Lambert, que sabe, que para ganar un partido hay que construir el equipo desde atrás. En el lateral izquierdo, Cissokho no tiene rival. Contundente y expeditivo, no cuajó en el Valencia por no gustarle a los entrenadores que tuvo y el año pasado jugó 21 partidos en el Liverpool como cedido, así que experiencia en la Premier tiene. En el otro lateral, sobriedad es la palabra que le define. Un lateral experimentado que a sus 29 años está cumpliendo como el primero en el carril diestro. En el centro de la defensa, Lambert ha logrado acoplar a un central curtido en mil batallas, Philippe Senderos, al que poco le queda por aprender en la Premier League. El año pasado cuajó buenos partidos en la recta final de temporada con el Valencia pero el club che decidió no renovarle el contrato. A su lado, el capitán de la nave “villana”, Ron Vlaar, que forma junto a Senderos una de las parejas de centrales más temidas en el juego aéreo.

En el centro del campo es donde entran las variaciones tácticas de Lambert. El primer partido de liga, el equipo debutó con un 1-4-2-3-1 con Westwood y Delph como pivotes y Kieran Richardson de mediapunta por detrás de Agbonlahor. El equipo funcionó pero por momentos, le faltó fluidez de balón, sobre todo en las salidas al contragolpe. La solución fue cambiar al 1-4-1-4-1 con Westwood de mediocentro defensivo puro por delante de la defensa con Delph y Richardson de interiores. El equipo ganó en juego, en la posesión del balón, y en la rapidez de las transiciones ataque-defensa. Ante el Newcastle salió bien a pesar del empate a cero, y el sistema tuvo prolongación contra el Hull City, donde Westwood volvió a formar por delante de los centrales, y Delph-Richardson fueron la pareja de interiores. El equipo volvió a ganar y a demostrar gran solvencia en el centro del campo. En esa pareja de interiores puede entrar otro jugador en el que Lambert confía y mucho, Tom Cleverley. Tras quedarse sin puesto en el centro del campo del United, el jugador ha sido cedido al Aston Villa, y ante el Liverpool, ya cuajó un gran partido jugando de interior al lado de Delph. Ashley Westwood le está dando mucho equilibrio al centro del campo, sobre todo cuando ha jugado solo por delante de la defensa, le viene mejor jugar con dos interiores por delante que le ayuden en la salida del balón. Su contundencia y la cantidad de balones que roba por partido le han convertido en un fijo. Pero si alguien está siendo protagonista en este inicio de temporada en el Aston Villa, ese no es otro que Fabian Delph. Por fin, desde que llegó en 2009 al club procedente del Leeds United, el joven centrocampista ha dado ese paso hacia delante y se ha convertido en protagonista principal del juego del Aston Villa. Ha cuajado actuaciones sorprendentes, jugando a un nivel fantástico. Tanto es así, que su buen hacer le ha abierto las puertas de la selección absoluta ya que Hogdson le llamó para disputar con la selección el pasado amistoso contra Noruega el día 3 de septiembre.

En la delantera, el equipo sigue esperando la recuperación total de su hombre-gol, Benteke, que el año pasado sorprendió a todos la temporada pasada por su tremendo olfato goleador. Una dura lesión a finales de la campaña le impidió al belga acudir al Mundial de Brasil con su selección, y ahora, Lambert le espera con los brazos abiertos para tener otra alternativa en el ataque. A pesar de ello, el entrenador escocés tiene puesta toda su confianza en tres hombres que le están dando muchos puntos al Villa. Weimann, N´Zogbia y Agbonlahor. Estos son los tres jugadores que forman el tridente de atacantes. Weimann parte de la banda derecha y N´Zogbia desde la izquierda, acompañando así al “9”, Agbonlahor, uno de los jugadores con más experiencia de la plantilla, ya que, a pesar de sus 27 ya ha jugado 320 partidos con la camiseta del Aston Villa. Weimann y él se han convertido en los goleadores del equipo con dos goles cada uno. Ante el Liverpool, el entrenador villano sorprendió con un cambió que el año pasado utilizó con mucho éxito Roberto Martínez. Con el Everton, y en un crucial partido ante el Arsenal, el español movió a su delantero, Lukaku de sitio y lo posición en la banda, cambiando así a Mirallas, que partió desde posición de “9”. El cambio sorprendió al Arsenal, tanto, que al final de la primera parte ya iba perdiendo 2-0 en Goodison Park. Este mismo recurso fue el que utilizó Paul Lambert la semana pasada ante el Liverpool en Anfield. N´Zogbia se quedó en el banquillo y en su lugar entró Richardson con el objetivo de sumar un jugador más que ayudará al centro del campo y dejar la banda libre para las subidas de Cissokho. En la otra banda, utilizó el recurso que se sacó de la chistera el año pasado Roberto Martínez. Weimann se colocó en posición de “9” y Agbonlahor arrancó desde la banda derecha, donde, haciendo uso de su velocidad y potencia sorprendió a la defensa red. Cuando Benteke se recupere y con Bent también en el banquillo, Lambert se quedará con una delantera de muchas alternativas, jugadores con los que intentará que este prometedor inicio sea una constante durante toda la temporada.

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