Consecuencias del Maracanazo y el Mineirazo

Análisis de las consecuencias que tuvo el Maracanazo, diferencias y similitudes que podrían ocurrir respecto al Mineirazo

Brasil sigue viviendo la resaca del histórico golpe sufrido ante Alemania, un partido que ya descansa junto al Maracanazo en un lugar privilegiado de la historia negra del fútbol brasileño. Recordamos algunas de las consecuencias que produjo aquel encuentro de 1950 y en qué medida en esta ocasión podrían ocurrir circunstancias parecidas.

“Los moribundos demoraron su muerte y los bebés apresuraron su nacimiento. Río de Janeiro, 16 de julio de 1950, estadio de Maracaná: la noche anterior, nadie podía dormir; y la mañana siguiente, nadie quería despertar”. Magníficas palabras de Eduardo Galeano a propósito del Maracanazo. Algo parecido a lo que están sufriendo en este momento los aficionados de la Canarinha. Después de un mundial en el que nunca mostraron una buena cara, lo cierto es que Brasil se presentaba en semifinales con sus posibilidades intactas. Tras el 1-7 de Alemania muchos hubieran deseado una eliminación prematura de su equipo, decepcionante pero aséptica. Lo vivido el pasado martes fue simplemente el mayor ridículo protagonizado por una selección anfitriona en toda la historia de la Copa del Mundo.

Parece claro que tras este campeonato no existirá demasiado interés en volver a organizar un mundial en Brasil a tenor de las experiencias vividas por el equipo local, aunque afortunadamente la modernidad también permitirá que las consecuencias del Mineirazo no sean tan contundentes como las de 1950. Muchos aficionados se suicidaron tras la derrota ante Uruguay e incluso la selección abandonó el color blanco de su camiseta por el amarillo. En esta ocasión el drama solo se ha traducido en altercados públicos, robos y peleas callejeras, que sin llegar al nivel de 1950 sí que han producido algún fallecido. El fútbol brasileño tardará en asimilar el golpe pero a buen seguro saldrá revalorizado en el futuro porque habrá cambios.

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Con la derrota se termina el ciclo de Scolari y también una manera muy especial de entender el juego que siempre fue discutida en el país. Brasil buscará reconstruirse para abrir una nueva etapa; hay que recordar que el mayor periodo de gloria de la Canarinha llegó años después del Maracanazo. La aparición de talentos como Pelé o Garrincha dio paso a un periodo en el que Brasil conquistó tres mundiales en solo 12 años. Pero ¿qué consecuencias tendrá para los jugadores? Es evidente que la ausencia en este partido de Neymar le beneficiará de cara a su imagen internacional. El futbolista del Barcelona completó un campeonato aceptable hasta cuartos de final y desapareció del equipo coincidiendo con la trágica derrota de semifinales. Puede que con él en el campo las cosas hubieran sido de otra manera, o puede que no. Lo único cierto es que Neymar se libró del Mineirazo.

No podrá decir lo mismo Julio Cesar. El veterano cancerbero que en días anteriores ya dio muestras de la presión que estaba sufriendo el equipo, tendrá que vivir el resto de su vida con el peso de haber sido el portero que encajó los siete goles de Alemania en este fatídico encuentro. Nuevamente será imposible que su condena llegue a la que sufrió Barbosa, el portero de Brasil en el Maracanazo. Fue maltratado durante sus días de vida, una existencia vital que tuvo dos muertes: el día de la final del mundial de 1950 y la que puso fin a su vida el 7 de abril del año 2000, olvidado y marginado por la prensa y los aficionados.

Alcides Ghiggia declaró que solo tres personas habían conseguido silenciar Maracaná: Frank Sinatra, Juan Pablo II y él. Dentro de algunas décadas los Muller, Kroos o André Schurrle revivirán el partido en el que provocaron las lágrimas de un país. El día después de la muerte de Di Stéfano ya ha quedado anotado en la lista de efemérides históricas de cualquier aficionado al fútbol. Las consecuencias del Mineirazo las conoceremos durante los próximos años.

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