La FA Cup, último tren hacia la gloria

La FA Cup se ha convertido en una única vía de salvación para la temporada del Arsenal tras quedar fuera de la pelea por el título de Premier.

Arsenal Arsenal

Cuando se llega al mes de abril, y después de casi 50 partidos jugados, los objetivos que se plantearon en agosto mientras se confeccionaba la plantilla, quedan al descubierto. Después de 8 meses de dura competición la Premier League ha llegado a su punto álgido ya que tan solo faltan cinco jornadas para que la mejor liga del mundo cierre sus puertas hasta agosto. Con la premura que obliga el Mundial, el día 11 de mayo caerá el telón de la liga inglesa pero hasta ese día, quedan muchos goles que marcar, muchos kilómetros que correr, muchas batallas que luchar, porque en Inglaterra está todo en el aire. Por arriba, Liverpool, City y Chelsea se van a jugar hasta última hora ser campeones de un liga emocionante y sin tregua. Por abajo, West Brom, Norwich, Fulham, Cardiff y Sunderland luchan por no descender, ven el abismo a la vuelta de la esquina y para ellos, cada partido, cada minuto, cada balón disputado es una batalla que hay que ganar para salvar la categoría. Pero también hay una gran batalla por las plazas que dan acceso a Europa. Arsenal, Everton, Tottenham y Manchester United pelearán por un puesto en Champions y otro en Europa League.

Atención a la cuarta plaza

Dijo Mourinho hace unas semanas que Wenger “es un especialista en fracasos”, y es que viendo los últimos 8 años del Arsenal parece que la afirmación de Mourinho tiene mucha verdad. Porque ya son muchas temporadas en las que la afición del Arsenal se ha quedado a las puertas de un titulo, o se ha desinflado en el ultimo momento, o ha fallado cuando no lo tenia que hacer. Fracasos, fracasos y más fracasos. Mucho fútbol y pocos resultados, ese es la triste afirmación final de este Arsenal, como diría la dicha popular, mucho ruido y pocas nueces.

Y es que, esta temporada, tras enamorar durante el inicio de temporada y dominar la clasificación con un fútbol de alta escuela, el Arsenal ha vuelto ha hacer lo de siempre, la burbuja se ha pinchado y la palabra fracaso ha vuelto a los titulares de prensa referidos al Arsenal. Tras deslumbrar y posicionarse como candidatos al título, los pupilos de Arsene Wenger han fallado en los momentos clave de la temporada. Ahora, en el último sprint, han fallado las fuerzas. Tras 4 jornadas sin ganar, el Arsenal ha retirado su candidatura. Ya no puede alcanzar la cabeza de la clasificación que se sitúa 10 puntos por delante de los londinenses. Liverpool, City y Chelsea han ganado la carrera de fondo, la última curva desde la que se ve la meta está al llegar y el Arsenal no ha podido luchar hasta ese momento, se han visto superados. El día del partido de Stamford Bridge, el 22 del mes pasado, fue cuando el Arsenal se apartó de la pelea por el cetro liguero. José Mourinho y los suyos amargaron a Wenger su partido número 1000 con el Arsenal. En el rico barrio londinense de Chelsea se vieron los grandes defectos de este Arsenal. La intensidad, lo primero. El Chelsea corrió más y mejor, quiso ganar, y lo hizo. Los jugadores blues llevaron hasta el final la bandera del “mourinhismo”. Intensidad, presión en el centro del campo, rigidez atrás y una velocidad endiablada en cada contragolpe. La pareja Cahill-Terry volvió a mostrar la solvencia de siempre y David Luiz – Matic ahogaron el centro del campo del Arsenal. El 4-1-4-1 de Wenger con Arteta de mediocentro y Cazorla y Oxlade de interiores funcionó bien en White Hart Lane pero en el Bridge fracasó. Arteta no pudo aguantar la presión de Óscar en la salida del balón. Cazorla está a un nivel muy pobre y cada día se aleja más del Mundial. Los dos pivotes del Chelsea se hicieron dueños y señores del centro del campo en cinco minutos. Arriba Oscar, Hazard y Schürrle no cesaron de tirar diagonales a una velocidad que no podían seguir los defensores del Arsenal. Hambre e intensidad, lo que le faltó al Arsenal, le sobró al Chelsea que barrió a los gunners del Bridge y de la pelea por el campeonato. Con el 6-0 final se confirmaba que el Arsenal no levantaría la preciosa copa que acredita al campeón de liga. Y es que en cada enfrentamiento liguero que ha jugado fuera de casa, ha salido vapuleado. 5-1 en Anfield, 6-2 en el Etihad y el 6-0 en Stamford Bridge, con estos resultados es imposible ganar una liga.

Después de la dolorosa derrota en el feudo del vecino londinense, el Arsenal no pudo con el Swansea (2-2) ni con el Manchester City (1-1), ambos partidos, disputados ante su afición. Ya con el titulo de liga fuera del alcance tocaba asegurar la participación en la próxima edición de la Copa de Europa, algo que parecía ya hecho. Pero los gunners no contaban con un invitado a la fiesta de la Champions. El equipo revelación de esta temporada, el Everton de Roberto Martínez. El domingo pasado tocaba cerrar cualquier opción de perder el puesto de Champions en Goodison Park ante un Everton dispuesto a luchar por el trofeo de la cuarta plaza. Con 4 de ventaja, el Arsenal quería acabar la liga con tranquilidad, y esto pasaba por sacar los tres puntos del estadio de Liverpool.

Pero el Arsenal volvió a fracasar. Más bien, el Everton llevó al Arsenal al fracaso. Roberto Martínez le dio una lección táctica a Arsene Wenger. Situó a Steven Naismith como delantero centro y a Lukaku, un nueve consagrado, en la banda. El cambio hizo mucho daño a la defensa del Arsenal que se encontró descolocada durante todo el partido. Tanto a Wenger como a sus futbolistas les pilló por sorpresa la táctica utilizada por los hombres de arriba del Everton. Goodison Park apretó y los toffees barrieron al Arsenal con un contundente 3-0. Wenger había aprendido de los errores cometidos en el Bridge y alineó a dos pivotes. Flamini acompañó a Arteta, y por delante, Rosicky, Cazorla y Podolski. Ninguno de los tres apareció y la solidez de la pareja Barry-McCarthy ganó en el centro del campo. Osman, que jugó como mediapunta dinamitó cada salida de balón de los londinenses con su incesante presión, no dejó un centímetro a Arteta. A la postre, el Everton le recortaba 3 puntos al Arsenal y se pone muy cerca de la cuarta plaza. Aunque el calendario le sea esquivo a los de Bob Martínez y más favorable a Wenger, los de Liverpool intentarán conseguir un sueño.

Ahora no pueden relajarse en los cinco partidos de liga que restan si quieren estar en la Champions el año que viene. Y es que, no participar en la edición de la próxima Copa de Europa sería un gran fracaso para el Arsenal, viendo la manera de empezar y el buen fútbol que demostraron los pupilos de Wenger. Cinco partidos restan para que se ponga punto y final a la temporada. Para el Arsenal, tres en el Emirates Stadium y dos salidas complicadas. Reciben al West Ham, que ya no se juega nada, al Newcastle, que ya ha tampoco le quedan objetivos por cumplir, y por último, a un West Brom que puede llegar jugándose la vida por no descender o ya salvados. De las dos visitas, una es muy complicada. La primera, ante el Hull, no lo será tanto ya que los Tigers están salvados, pero la segunda, será un partido a vida o muerte para el Norwich. Última jornada, y los canaries se jugarán la vida o la muerte ante su afición en Carrow Road.

El Wigan quiere repetir hazaña

Para muchos, este puede ser el último año de Wenger en el banquillo del Arsenal. Su contrato expira el 30 de junio de 2014, es decir, este verano, y de su renovación nadie habla. Desde Francia llegan rumores de que el PSG quiere construir un súper proyecto en torno a su figura. Tras varias temporadas fracasando en el intento de lograr otro título y llevar a los londinenses a la gloria, el francés no parece tener muchas ganas de hablar de la renovación, y con el final de temporada a la vuelta de la esquina, es un tema a solucionar en el seno del Arsenal. Pero este año puede ser diferente.

Y es que, tras haber fracasado en la liga y caer en la Champions ante el todopoderoso Bayern Munich, los pupilos del entrenador francés tienen ante sí una oportunidad única de lograr un título grande, algo que no ocurre en el Arsenal desde hace 8 largas y duras temporadas. La F.A. Cup se ha puesto muy a tiro para los londinenses que se han plantado en semifinales tras haber dejado en el camino a Tottenham (0-2), Coventry (0-4), Liverpool (1-2) y Everton (1-4). Después de un duro camino, al final, el sendero se allana. El Wigan Athletic será el rival a batir hoy en Wembley.

Los de Uwe Rosler han vuelto ha hacer historia en la copa inglesa. La pequeña copa de latón, que ya levantaron sorprendentemente el año pasado a pesar de acabar bajando al Champinship, vuelve a sentir de cerca el escudo y los colores del equipo de Wigan. El año pasado fue Roberto Martínez quien acabó llevando a los latics a Wembley. Esta vez ha sido Uwe Rosler. Mientras compiten en la segunda división del complicado sistema de ligas de Inglaterra, la F.A. Cup y la UEFA Europa League han mermado el infierno de estar en el Championship. Con la esperanza de volver a jugar en campos como Old Trafford o Anfield, ha convivido este año el sueño de volver ha hacer algo grande en la F.A. Cup, y lo han conseguido. Se plantaron en cuartos y fueron al Etihad Stadium con la cara bien alta, conscientes de la dificultad de la gesta pero confiados en sus posibilidades. Ya lo habían hecho en Wembley, en la final de la pasada edición. Esta vez no era una final, pero estaba en juego la posibilidad de volver a Wembley. Los skyblue se durmieron, y, confiados en la remontada final, encajaron dos goles de los de Rosler, que, viendo la ventaja y lo cerca que estaba Wembley, no dejaron escapar el resultado a pesar del gol de Dzeko que recortaba distancias. Supieron sufrir y hoy tienen la recompensa. Una vez más, son sabedores de la dificultad del partido, pero también del momento físico y anímico del Arsenal, un equipo golpeado por las lesiones y los resultados. A las ya sabidas ausencias por largas recuperaciones de Diaby y Walcott, se suman Koscienly, Gnabry, Ozil y Wilshere, que siguen con sus procesos de recuperación. Flamini tampoco podrá jugar ya que está sancionado, por lo que el centro del campo está en cuadro, a pesar de que Aaron Ramsey ya va entrando más y cogiendo minutos tras superar su lesión, hoy, en Wembley, será titular. Las dudas son el estado de las lesiones y problemas musculares de Oxlade, Gibbs y Rosicky, que pueden partir desde el banquillo. En el Wigan, la gran decisión es quien ocupará la portería. Scott Carson es el portero que ha estado ocupando la portería durante todos los partidos de la copa, incluido el del Etiham, aunque el titular es Al Habsi, mucho más contrastado y seguro. Rosler no cuenta para el partido con Watson, McCann, Espinoza, Kiernan y Waghorn. Pero sí que estarán algunos de los mejores futbolistas del conjunto de Wigan como son McEachran y Nick Powell.

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