George Weah y el recuerdo ante el Hellas Verona

Se reedita el partido del golazo

Este domingo el Milan recibirá al Hellas Verona en San Siro a las 20:45. El partido lleva directamente a la memoria el gol antológico que George Weah logró anotar ante el equipo veronés en dicho escenario. Más de 17 años han pasado ya de ello, de la carrera de área a área del liberiano. Además, Clarence Seedorf debutará como técnico rossonero.

Capello había ganado su cuarta liga como entrenador del A.C. Milan. Ya era leyenda del conjunto rossonero y se había encargado de dejar un recuerdo imborrable en el corazón de San Siro. Pero tras ello, salió del club rumbo al Real Madrid. El equipo que había forjado quedaría para la historia del fútbol, sobre todo con aquel 4-0 al F.C. Barcelona en la final de la Copa de Europa en Atenas. Era 1996 y Fabio Capello ponía fin a su estancia en Milan rumbo a la capital española.

Óscar Tabárez cogía las riendas del equipo. Por aquel entonces ya tenía en su bolsillo una Copa Libertadores con Peñarol y una liga argentina con Boca Juniors. Pero en Europa solo llevaba una temporada como entrenador antes de llegar a Milan, siendo técnico del Cagliari en la 94/95 y finalizando noveno en la clasificación. La sombra de Capello era de gran magnitud, y Tabárez tenía la tarea de aprovechar su legado. Con eso, el Milan post Fabio echaba a rodar en Serie A ante un recién ascendido Hellas Verona. Aquello ocurrió un 8 de septiembre de 1996, y la sombra que quedó reflejada sobre San Siro no fue la del entrenador italiano, sino la del primer africano en recibir el Balón de Oro al mejor futbolista de Europa.

Nombres como Maldini, Panucci, Costacurta, Desailly, Albertini, Weah o Baggio componían el primer once del Milan de Tabárez. A pesar de ello, el encargado de abrir el marcador aquel 8 de septiembre fue Antonio De Vitis a favor del Hellas Verona. Acababan de subir a la Serie A y en 25 minutos daban la campanada en San Siro. Sin embargo, el encuentro se les hizo largo y más aún teniendo enfrente los nombres citados anteriormente. Marco Simone volteó el marcador a favor de los milaneses con un doblete tras la reanudación. Resultado a favor y vuelta al estado de normalidad.

Pero para George Weah aquel estado era demasiado normal. Debía salirse de él, ir más allá y poner tierra de por medio. Y lo hizo a base de zancadas con las que quemó el césped de San Siro en la distancia equivalente entre la separación de un área y otra. Y eso con 86 minutos de partido ya encima. En el fútbol existe la máxima de “córner bien sacado gol a favor, córner mal sacado gol en contra”. Los de Verona disponían de un lanzamiento de esquina al filo de la finalización. Balón demasiado largo y ocasión desperdiciada. La pelota calló en el peor de los enemigos para los jugadores del Hellas.

El ‘9’ liberiano controló el regalo rival en área propia. Y echó a correr. Condujo y corrió, condujo y corrió, y así. A velocidad de vértigo hasta que salieron a su paso tres defensores en el medio campo. No eran oposición para él. La portería ya había sido divisada como su objetivo y no podía haber alguien que lo impidiese. Quiebro hacia la izquierda y giro sobre sí mismo. “Ya queda menos”, debió pensar Weah. Otro rival y autopase de un plumazo. “Ya está, ya está”, se decía para sus adentros. Unos metros más corriendo, como si del correcaminos se tratase, y definición cruzada perfectamente tras pisar el área rival. Gregori poco pudo hacer para evitar semejante obra de arte. Un gol perfecto para un jugador perfecto. George Weah aunó en su tanto potencia, velocidad, manejo de balón y unas dotes increíbles para hacer sencillo el regate. Así era su fútbol, el que le hizo ser considerado, para muchos, como el mejor jugador africano de la historia.

Tabárez no duró en el cargo más de once jornadas. En esas tantas sumó 15 puntos de 33 posibles, con una racha en sus últimos cinco partidos de 2 derrotas y 3 empates. El 3-2 en contra en casa del Piacenza le condenó, llevándole a ser destituido. El Milan se aferró a un hombre de la casa para mejorar la situación y los números que había tenido con el uruguayo, por lo que se encomendó, nuevamente, a Arrigo Sacchi. El italiano era el más indicado para el puesto, ya que formaba parte del Olimpo milanista. El efecto pretendido surgió efecto en el más corto de los plazos, ganando los dos primeros encuentros. Pero luego se diluyó y los rossoneros acabaron la temporada en la undécima posición. El campeón fue la Juventus, a 22 puntos de distancia.

Allegri coincidió con Tabárez cuando el italiano fue jugador a sus órdenes en el Cagliari. Situaciones parecidas han vivido al regentar el banquillo de San Siro. Tras la derrota contra el Sassuolo, Massimiliano Allegri fue destituido como técnico del Milan. Y ahora la entidad lombarda ha vuelto a aferrarse a un hombre de la casa, como es Clarence Seedorf. La historia se repite y emite señales de ser una copia de aquel entonces. El Milan marcha undécimo en la tabla, muy por debajo del líder que es la Juventus y vuelve a recibir al Hellas Verona en San Siro en el debut de su nuevo entrenador. También los veroneses son un equipo recién ascendido, y siguen sin haber ganado nunca en feudo milanista. Las diferencias parecen mínimas, aunque sí notables. El conjunto ahora entrenado por Mandorlini acecha los puestos europeos y no el descenso como aquella vez. El minuto 86 volverá a repetirse pero esta vez sin George Weah, y esa será la gran diferencia de todas. Su cabalgada no volverá a repetirse, pero quedará siempre en la memoria. En la misma memoria de Tabárez y Allegri, de Sacchi y Seedorf.

[video:https://www.youtube.com/watch?v=Ac1veG73cdg]

Artículos destacados

Comentarios recientes