El fin (?) de la sequía del Arsenal

Los Gunners esperan romper su mala racha esta temporada

Esta temporada sí. Esta frase es la que más se repite en los alrededores del Emirates Stadium cada vez que el Arsenal juega allí. Es el pensamiento más extendido entre los miles y miles de aficionados del equipo londinense que ven como el equipo va cogiendo fuerza y la temporada ilusiona a todos, desde los jardineros del Emirates, pasando por Arsene Wenger y por todos los “supporters”. La campaña no ha podido empezar mejor para los “gunners” y es que marchan primeros en la liga, con excelentes partidos a sus espaldas y un fútbol que está enamorando a la Premier League. El verano no ha podido ser más satisfactorio y las buenas sensaciones que transmitía la pre temporada se han convertido en hechos que se están transformando a la vez en partidos ganados, un fútbol admirable y el liderato de la Premier.

Desde la última celebración de un título han sido años difíciles para el Arsenal, años de reconstrucción, de transición, desde los Henry, Pires y Vieira hasta los Cazorla, Ozil y Wilshere pasando por la época de Cesc y Van Persie. Han sido años con equipos muy irregulares que pintaban muy bien pero pronto se desinflaban. Las últimas temporadas han tenido una misma tónica, han seguido un mismo guión, el del fracaso, una año sí y otro también. Cada nueva campaña, el equipo ilusionaba pero a la llegada del invierno, esas ilusiones se habían desvanecido y los aficionados “gunners” ya pensaban a mitad de temporada que ese año también se iban a quedar en blanco.

Este año tiene que ser el año que se vuelva a celebrar un título en el Arsenal. La época de Arsene Wenger puede estar tocando a su fin. Los más grandes de Europa van tras él, el último en unirse, el PSG, que quiere crear un “super-equipo” que domine el viejo continente con un proyecto del entrenador francés. Su contrato con el club expira el 30 de junio de 2014, y, tras casi dos décadas en Londres, Wenger puede estar pensando que esta puede ser su última campaña, su última oportunidad de volver a celebrar algo con el Arsenal.

La última celebración

[video:http://www.youtube.com/watch?v=S_07W3C4tSw]

IMPARABLE. Así fue el último Arsenal campeón. La temporada 2003-2004 fue la consagración del trabajo minucioso de uno de los mejores entrenadores del mundo, Arsene Wenger. Desde la llegada del técnico francés al banquillo de los “gunner” en la temporada 96-97, el club del norte de Londres fue en ascenso. El proyecto del francés prometía mucho y no defraudó. Un proyecto de futuro, de club poderoso, grande y sobre todo, ganador. Un año antes de su llegada el club hizo una gran inversión para fichar al extremo holandés Dennis Bergkamp del Inter de Milán por deseo expreso del entrenador Bruce Rioch. Wenger mantuvo de esa plantilla hombres importantes como Tony Adams, Lee Dixon, Martin Keown y Steve Bould, además de un hombre de confianza para acompañarle en el banquillo, Pat Rice.

Pronto llegaron Nicolás Anelka, Emmanuel Petit, Patrick Vieira y Marc Overmans. Los resultados de la primera temporada fueron buenos con un tercer puesto en la Premier pero a la segunda (97-98) Arsene Wenger consiguió el doblete tras ganar la Premier y la F.A. Cup al Newcastle United. El proyecto daba sus primeros resultados pero aún iba a mejorar. Al año siguiente, Wenger hizo gala de su fama de gran fichador y descubrió a un joven talento sueco llamado Fredrick Ljungberg que jugaba en el Halmstads. A pesar de ello la temporada no fue buena ya que se perdió la liga en la última jornada después de llevar una gran ventaja y además cayeron en semifinales de la F.A. Cup contra el Manchester United. Al año siguiente el equipo perdió a Anelka pero llegaron Henry y Davor Suker, con ellos, Arsene Wenger llevó al Arsenal a dos finales, en la de la UEFA el Galatasaray fue quien celebró el título y en la F.A. Cup, Owen dio el trofeo al Liverpool. Durante el verano del año 2000, el Barcelona ingresó en la caja del Arsenal 55 millones para llevarse a Petit y Overmans. Jeffers, Wiltord, Lauren y Pires cubrieron esas bajas para volver a construir un Arsenal campeón ya que tanto la Premier como la F.A. Cup se celebraron en Highbury. La temporada siguiente, la antesala del gran éxito de la época de Wenger, Kolo Touré, Júan, Wright, van Bronckhorst y Edú fueron los grandes refuerzos para retener la F.A. Cup pero no se pudo hacer lo mismo con la Premier a pesar de ir gran parte del campeonato con ventaja.

Temporada 2003-2004. En verano habían llegado al club Reyes, Clichy, Lehmann, Fàbregas y Senderos que se unieron a una gran plantilla, para formar una plantilla histórica, de ensueño, irrepetible. Desde el año 1889, nadie lo había hecho, desde aquel prehistórico Preston North End, nadie había ganado una liga sin perder un solo partido, pero “The Invincibles”, lo hicieron. Todo aquel que ame el fútbol conocerá la alineación de ese Arsenal. En portería, Jens Lehmann, la línea de cuatro para Laurén, Sol Cambell, Kolo Touré y Ashley Cole. En el centro del campo, Patrick Vieira y Gilberto Silva, acompañados de Ljunberg y Bergkamp en bandas, Pirés en la zona de tres cuartos y arriba, la magia, el gol, la clase, la calidad, la elegancia, Thierry Henry. Pero no estaban solo ellos, Keown, Senderos, Cygan, Clichy, Hoyte, Pennant, Reyes, un magnífico mediocentro como Ray Parlour, Edú, Fàbregas, Wiltord, Kanu y Aliadiere fueron los jugadores más utilizados por Wenger en aquella temporda mágica. Estos fueron los protagonistas de la última celebración del Arsenal, se vivió en Higbury en el año 2004. El Arsenal ha cambiado de casa y este puede ser el primer año que se celebre algo en el Emirates.

Un equipo que enamora

[video:http://www.youtube.com/watch?v=R_kep1wWC20]

En el norte de Londres se ha vivido un verano movido, con mucho movimiento de mercado, muchas especulaciones y rumores. Han sido unos meses cargados de salidas con muchas ventas y cesiones como las de Wellington Silva, Ignasi Miquel, Andre Santos, Marouane Chamack, Gervinho, Hajrovic,Aneke, Campbell, Roberts, Squillaci, Meade, Cook, Coquelin, Mannone, Djourou, Arshavin,… El equipo viajó a Indonesia, Vietnam y Japón donde disputó partidos contra combinados nacionales en los que tuvieron minutos para darse a conocer, las dos últimas joyas de la cantera del Arsenal, el delantero Chuba Akpom y el extremo derecho, Serge Gnabry. Viviano, Flamini y Sanogo reforzaron el equipo, y así empezó la liga, hasta el gran fichaje, el de Mesut Ozil, ahora sí, los cañoneros estaban preparados para pelear.

El Arsenal ha vuelto esta temporada a dar miedo. Ese era uno de los objetivos de Wenger, formar un equipo al que se le tuviera respeto en Inglaterra. Durante los años anteriores, el Arsenal ha sido un equipo con el que los grandes han jugado, que no ha puesto en apuros la consecución de ningún título, un equipo que ha estado ahí, a remolque de los grandes, pero sin molestar. El ejemplo más claro de esto es el partido que el Arsenal perdió en Old Trafford por 8-2 hace dos temporadas. Este año, las cosas han cambiado. Ahora son los más grandes los que tienen que ver al Arsenal con prismáticos, los dos equipos de Manchester, el Chelsea y un Liverpool renovado disputan una liga que por ahora, está siendo dominada por el Arsenal. Esto es un gran paso adelante para los de Wenger, conseguir que te tengan respeto los grandes y miedo los más débiles.

Arsene Wenger ha logrado formar una plantilla con muchas alternativas, una plantilla con varios jugadores de garantías por posición y eso le está llevando a ganar los partidos haciendo tantas rotaciones. El centro del campo, la posición básica para el entrenador francés sufre cambios partido tras partido pero no por ello, el equipo pierde su esencia. Esto es un gran mérito de Arsene Wenger que ahora tiene los jugadores ideales para jugar el fútbol que el quiere. Flamini – Wilshere – Cazorla, Flamini-Arteta-Ozil, Flamini-Ramsey-Ozil, Ramsey-Arteta-Ozil,Cazorla-Ramsey-Arteta, miles de combinaciones para un solo fin, tener cuanto más tiempo posible el balón en propiedad, hacer del balón y su posesión la gran arma para ganar los partidos.

El Arsenal tiene como piedra angular de su filosofía el balón y es por ello, que defiende con el balón, con la posesión. En defensa, por fin Wenger ha logrado echar el cerrojo ya que su equipo encaja muy pocos goles. Durante las últimas temporadas, este ha sido uno de los aspectos más criticados al equipo ya que encajaba goles con demasiada facilidad y eso le hacía perder muchos puntos. Kieran Giggs y Bacary Sagna se han asentado en los laterales y está rindiendo a gran nivel porque la competencia de Monreal y Jenkinson les obliga a ganarse el sitio entrenamiento tras entrenamiento. El eje de la zaga está compuesto por Per Mertesacker, que tras dos temporadas en Londres se ha convertido en el jefe de la defensa “gunner” y una constante amenaza aérea. Su pareja de baile, el francés Laurent Koscienly, que parece que por fin aleja las dudas que caían sobre él y le habían hecho perder la titularidad con la selección “bleu”. Es el compañero ideal para el alemán ya que su gran velocidad compensa la lentitud de Mertesacker al igual que ocurre al revés, ya que el ex futbolista del Werder Bremen llega a todos los balones aéreos a los que no llega el francés. Una defensa con muchas garantías y diversas opciones porque en el banquillo está el que no acepta su suplencia y puede ser uno de los nombres cuando se abra el mercado en enero.

Del centro del campo del Arsenal ya hemos hablado. Toque, toque y más toque, el Arsenal acumula más del 60% de posesión en cada partido y eso es gracias a sus futbolistas del centro del campo. Las lesiones de los jugadores que suelen jugar pegados a las líneas de cal, como son Walcott y Oxlade-Chamberlain, han obligado a Arsene Wenger a alinear en esas posiciones a los mediocentros más ofensivos, hombres que les gusta entrar por el centro, que no saben vivir sin balón y que le dan muchas facilidades al equipo a la hora de llegar tocando. La facilidad que tienen estos futbolistas de caer hacia el centro del campo le da la posibilidad a los laterales de llegar a línea de fondo y central, otra de las opciones de este Arsenal ya que tiene laterales de gran recorrido como Gibbs o Sagna.

Flamini, Frimpong, Arteta y Diaby son los mediocentros que se disputan el puesto por delante de la defensa, son el ancla del equipo, los encargados de sacar el balón jugado desde atrás y llevarlo a las posiciones de los interiores. Por ahora, el que más está jugando es Flamini que se encuentra muy a gusto con sus nuevos compañeros y le da una gran estabilidad al equipo. Por la versatilidad que tiene, el mediocentro español Mikel Arteta puede o bien jugar por delante de la defensa o como interior, acompañando a un jugador más ofensivo. El propio Arteta, Wilshere, Ramsey, Rosicky y Cazorla son los hombres de confianza de Wenger a la hora de tener el balón, defienden y atacan con él, dirigen el juego del equipo, llevan el “tempo” del partido y todos son llegadores. Wilshere por fin ha dado un paso al frente y está dirigiendo al equipo durante muchos minutos y en muchos partidos, además es un gran asistente y un llegador nato. La gran sorpresa de la temporada ha sido Aaron Ramsey, el galés ha aprovechado a la perfección las ausencias de los hombres de banda para hacerse un hueco en el equipo. Está rindiendo a un nivel enorme, es el máximo anotador del equipo por delante de un delantero como Giroud y le da al Arsenal una marcha más de velocidad en la zona de creación, su fútbol al primer toque está enamorando. Santi Cazorla ha encontrado su sitito al lado de Wenger, él mismo lo ha dicho en alguna entrevista, nunca se había sentido tan comodo jugando al fútbol, el Arsenal juega a lo que le gusta a Santi y Cazorla juega a lo que quiere Wenger, es uno de los hombres de más confianza para el entrenador francés.

La magia en la zona de tres cuartos tiene nombres y apellidos, Mesut Ozil. El alemán de ojos saltones se ha convertido en el fichaje de la temporada, el jugador que ha hecho que el Arsenal dé un salto de calidad. Un mago con el balón en los pies, ve el partido y las jugadas antes que los demás, asistente y llegador. Mesut lo tiene todo y eso el Arsenal lo agradece, sobre todo su delantero. Nada más aterrizar en la Premier tocó con su varita al equipo londinense y ya se ha convertido en el máximo asistente de la competición. Es un “10” con el “11” a la espalda, un tres cuartista, un mago, un genio, y una bendición para el Arsenal. Cuando Ozil está, el Arsenal es otro en ataque, mueve el balón con el criterio de un director de orquesta, reparte pases mágicos y marca. Se ha liberado de las cadenas que lo ataban en el Madrid, Wenger no es Mourinho, que le hacía trabajar como si se tratara de un defensa. Ese trabajo que le ha quitado el entrenador francés le viene de perlas al alemán para llegar con una frescura increíble a la zona de peligro, a la frontal del área contraria.

Para completar este gran equipo, un delantero que empieza a dar muestras de la calidad que atesoraba en Francia, Olivier Giroud. Aprovechando las lesiones de Podolski y Sanogo y la poca competencia de Nicklas Bendtner, el francés se ha convertido en el “9” del Arsenal. La confianza que le ha dado Wenger se la está devolviendo a base de goles y buenas actuaciones , porque Giroud no solo marca, también asiste. Es un delantero perfecto para el juego de este Arsenal. Su imponente físico le permite jugar muy bien de espaldas a los centrales, se asocia muy bien con la “tribu” de mediaspuntas que alinea Wenger y crea muchos espacios para la llegada de los hombres de segunda línea.

Las opciones

[video:http://www.youtube.com/watch?v=9wF8vEkSHDk]

Así, de la manera que ha empezado el Arsenal la competición, ya tenemos que estar hablando de opciones, de opciones más que reales. Los de Arsene Wenger disputan este año 4 competiciones, las tres nacionales más la competición más especial para todos los equipos del viejo continente, la UEFA Champions League.

La Copa de Europa es el sueño de todo niño que juega al fútbol, es el trofeo por el que los más grandes del mundo suspiran, por el que se llora y se rie, por el que se pagan miles de millones, es el trofeo más venerado, y además, el único que no está en las vitrinas del Arsenal. Si algo se le ha achacado a Arsene Wenger ha sido la poca competitividad que ha tenido el Arsenal en Europa. La final de la Champions de 2006 y la de la UEFA del año 2000 han sido los dos grandes logros del Arsenal de Wenger en Europa. Es por ello que este año todos quieren pelear por este título, tanto los jugadores, como el cuerpo técnico como la afición ven al Arsenal dispuesto y preparado para luchar por ser el rey de Europa y eso es algo que ilusiona y mucho. Pero, no solo los aficionados del Arsenal ven al club como uno de los candidatos a la Champions, el seleccionador ruso y ex seleccionador de Inglaterra, Fabio Capello declaraba a Mirror que para él, el equipo del norte de Londres era el gran favorito para llegar a la final de este año. De la misma manera pensaba el entrenador del Borussia Dortmund ( hasta ahora el único equipo que le ha conseguido ganar al Arsenal), Jurgen Klopp.

La Premier, la competición de la regularidad, la lidera el Arsenal con dos puntos de diferencia respecto a Chelsea y Liverpool. Los de Arsene Wenger están arrasando en Inglaterra y todavía están invictos en la competición doméstica. Por ahora, los dos equipos de Manchester, últimos campeones de liga, no han acabado de arrancar. El Manchester City está asimilando los nuevos y chocantes conceptos de Pellegrini respecto a los de Mancini. Por su parte, el United vive en tiempos de crisis y añoranza. Los futbolistas no acaban de acoplarse a David Moyes que no es sir Alex Ferguson por el que sienten mucha añoranza, y esto se está notando en Old Trafford. “Cuando el escocés se retiró el United perdió el aura, el aire de invencible”, así describía la BBC la situación del Manchester. Los vecinos “blues” del Chelsea aún se están haciendo a Mourinho pero no hay duda de que no vayan a pelear por todos los títulos. El carácter competitivo del entrenador luso lo está trasladando a una plantilla de ensueño que seguro que da resultados. El otro equipo en discordia, el Liverpool de Brendan Rodgers, se ha desinflado un poco después de su demoledor arranque de liga pero desde el Merseyside se escuchan tambores de guerra otra vez y es que el Liverpool parece que ha vuelto, que se vuelve a incorporar a las apuestas sobre quién va a ganar un título.

Las copas ( Capital Cup One y F.A. Cup) son otro cantar. Aquí los equipos grandes suelen sufrir más ya que en estos partidos dan descanso a sus titulares e incorporan a los onces a las grandes joyas de las canteras. Siempre hay varios equipos de competiciones diferentes que dan la campanada y eliminan a un grande en estas dos competiciones, tan bonitas como vibrantes. Ya vimos lo que le costó al Arsenal eliminar al Wets Bormwich Albion en la tercera ronda de la Capital One Cup. En ese partido, Wenger dio descanso a los más habituales y jugaron Bendtner, Miyaichi, Gnabry, Eisfeld, Hayden, Jenkinson, Monreal, Akpom, Olsson y Bellerín. El partido llegó hasta a los penaltis y esto es el gran peligro de estas dos competiciones. Las rotaciones en masa que suele hacer Wenger en las primeras rondas de las copas pueden causarle más de un disgusto a los “gunner”, pero aún así, el equipo es uno de los claros favoritos para hacerse con alguna de las competiciones, o con las dos.

EL DEBATE: ¿ACABARÁ EL ARSENAL CON SU SEQUÍA DE TÍTULOS ESTA TEMPORADA?

LA APUESTA del día

Fenerbahçe y Kayserispor jugarán mañana viernes, 20 de marzo de 2020, su encuentro correspondiente a la jornada 27 de la Superliga de Turquía

 

Artículos destacados

Comentarios recientes