Lokomotiv Plovdiv: El polígrafo de la cruel realidad
Somete a sus jugadores a un detector de mentiras
El Lokomotiv Plovdiv, equipo de la Primera División del fútbol búlgara, somete a sus jugadores a un detector de mentiras para encontrar las causas de las derrotas. Analizamos este caso tan esperpéntico con un polígrafo como protagonista.
El mercado para las actividades de investigación privada está creciendo en todo el mundo, surgiendo varias empresas que ofrecen servicios para intentar limitar a cero el número de ilegalidades, injusticias o falsificaciones entre empresas y grandes inversores. El país que más ha profundizado en la materia es la India, donde las empresas de este sector se han multiplicado encontrando su nicho de mercado. Proponen alternativas a la justicia nacional pues debido al crecimiento de la población y a que los servicios policiales ya no dan abasto, los grandes poseedores encuentran una seguridad adecuada a sus necesidades. Verificación de firmas para detectar cheques falsos (delito principal en ese país), análisis de la escritura e incluso tests de personalidad. Helik es quizás la empresa que más éxito ha logrado porque a todas esas aplicaciones y servicios, introdujo el más cotizado y criticado de todos ellos, el detector de mentiras.
Pese a que la Corte Suprema asegura que hace falta regular a estas empresas de manera más estricta y que la tendencia es peligrosa porque “la gente está tomando la justicia en sus propias manos”, el director de la citada Helik asegura que hasta que el gobierno pueda crear más laboratorios forenses en India, las compañías como la suya pueden suplir tanto las necesidades públicas como las privadas, y, en última instancia contribuir a reducir la cantidad de tiempo que hay que esperar en la actualidad para resolver un caso criminal. El polígrafo o detector de mentiras ha servido para evidenciar sospechas de engaños amorosos pero, sobre todo, las empresas lo usan para atrapar a los empleados deshonestos. Y es que esa mezcla de carácter inquisidor y amiga entrometida que hace preguntas demasiado personales, ha llegado a usar el instrumento en situaciones variadas como entrevistas de trabajo, robos diarios, disputas entre compañeros o mentiras piadosas para favorecer los vínculos entre ellos. Sin embargo, el mundo del fútbol da un paso más y aunque lejos de allí, en Bulgaria, el polígrafo tendrá otra nueva tarea, averiguar la lealtad de los jugadores a sus colores.

El Lokomotiv Plovdiv, equipo de la Primera División del fútbol búlgara, actualmente décimo clasificado, está cansado de las sospechas que lleva tiempo analizando en su interior. Estando en plena temporada, hace algunas semanas no pudo entender cómo su equipo perdió hace dos semanas con el Botev Vratsa, colista de la competición en ese momento y club humilde incapaz de crear ocasiones de gol y goleado con facilidad por el resto de clubes hasta ese día. La inesperada derrota sacó al equipo de zona alta, limitó su progresión tras un inicio de curso esperanzador y degeneró en medidas drásticas a cargo de un presidente cansado de las dudas sobre la honestidad de sus jugadores, pues desde ese día considera que el partido estaba amañado previamente.
Vselen Marshki, mandatario del club, decidió adquirir los servicios de un detector de mentiras que usará en los jugadores de su plantilla y hasta al entrenador, con el único fin leal de intentar desvelar los casos de soborno que pueda sufrir sus asalariados futbolistas: “Al día siguiente del partido, me llamaron algunos de los jugadores preocupados por publicaciones en la prensa sobre que supuestamente participaban en amaños. Me ofrecieron someterse a un detector de mentiras y yo acepté con mucho gusto”, declaró Mareshki al diario Standart, asegurando por tanto que la idea que ya deambulaba en su cabeza, surgió de parte de un sector delos jugadores que se sentía dolido por la duda existente sobre su profesionalidad.
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"Nadie está asegurado contra las derrotas, pero esta es muy extraña y el juego limpio es lo más importante para mí. Quien se niegue a someterse al detector significará para mí que ha participado en el esquema de amaños”, destacó el presidente, que ya ha tenido que escuchar graves críticas de parte de los sectores más cautelosos, que aseguran que la necesidad de confidencialidad y la falta de verdad absoluta sobre esa prueba, puede generar serios problemas a la institución.
Y es que la grave realidad no oculta que muchos futbolistas del campeonato búlgaro sí aceptan este tipo de pagos e ilegalidades de mafias que usan el fútbol como su cobijo ideal, lo que puede acabar por destrozar la intención de ‘limpieza’ del Lokomotiv Plovdiv. Los futbolistas estarían amenazados por quienes le pagan en secreto (no querrían ir a un club que pusiera en peligro estos alicientes ‘extras’) y por su propio presidente, el valiente poseedor de un detector que demostraría la cruda verdad. El fútbol ya es una mentira en algunas latitudes.
