Escocia: SPL, año cero después del Glasgow Rangers

Arranca la primera Scottish Premier League sin el Rangers de Glasgow.

Celtic de Glasgow 2012-2013 Celtic de Glasgow 2012-2013

El nuevo The Rangers Football Club empezó su particular odisea por las categorías inferiores del fútbol escocés y este fin de semana arranca una nueva era en la Scottish Premier League con la primera edición sin el Rangers de Glasgow.

Conocía bien el número cero, dado que cero fue la primera epacta del ciclo de 19 años utilizado para calcular la fecha de Pascua. En su obra ‘Recuento del tiempo’, San Beda, historiador que sirvió de referencia a la historia eclesiástica del pueblo británico, no utilizó el cero debido a que los años se cuentan a partir de uno y no de cero. No existe el año cero ni en el calendario gregoriano ni en el juliano y el año 1 a. C. inmediatamente precede al año 1 d. C. Pese a todo, años, días, horas o siglos, jamás se contaron con números cardinales, sino que se ordenan con números ordinales entre los que, por supuesto, no hay cero.

Sin embargo, los astrónomos introdujeron el año cero para normalizar la cronología atendiendo a sus propios criterios. El calendario que lo utiliza se llama Calendario juliano proléptico. Una decisión que implica un desfase de los años anteriores, como si la teoría y las experiencias pasadas hubieran quedado absolutamente exterminadas por un nuevo denominador común, un moderno régimen. Según la lógica humana, usamos el año cero por cuestiones de mero cálculo, pues facilita cualquier interpretación. Pero también hay razones de peso para no hacerlo, pues si se modificara el sistema de numeración con inicio 0, deberíamos tener el año 0, el siglo 0, el milenio 0… Asumiendo su pérdida y ajustándose a sus propias reglas, en ese punto, el neutral, el del inicio absoluto de todas las cosas, vive a partir de hoy el fútbol escocés. Es el año cero, d.R (después del Rangers).

Porque la SPL (Scottish Premier League) 2012-2013 tiene una ausencia absolutamente determinante para el desarrollo del fútbol escocés. Para el antes y el después. Para la ciudad de Glasgow y para el campeonato. Para la afición y para los torneos coperos. Y, por ende, para la historia de un fútbol europeo que, en el mejor de los casos, tendrá que esperar varios años para volver a disfrutar de un Old Firm (Clásico escocés) o una gesta internacional con tintes escoceses. Tras declararse en bancarrota el pasado 14 de junio, el Glasgow Rangers, 56 veces campeón de Escocia y 33 de Copa, oficializó que arrastraba graves problemas económicos (una deuda de 26 millones de euros con el erario británico). Había presentado un concurso de acreedores en febrero pero no pudo no encontrar financiación suficiente más allá de la oferta de compra del empresario Charles Green para hacerse con la entidad por apenas 7,5 millones de euros.

La entidad se refundó como The Rangers Football Club y aunque los clubes de la SPL lo admitieron como miembro asociado de la competición, no apoyaron su continuidad en el primer nivel, por lo que el mítico Glasgow Rangers disputará la próxima temporada la Third Division (cuarta categoría del fútbol escocés). La SPL que arranca este sábado, dejó vacante una plaza en todas las jornadas de la competición en vista a una resolución que, finalmente otorgó su lugar al Dundee (2º clasificado en Segunda división) por encima del Dunfermline, club que ha sido muy crítico con la decisión pues ellos fueron el equipo que había descendido del máximo nivel y casi habían dado por sentado que contaban con esa plaza ‘extra’.

La desaparición del Rangers en el primer nivel, es un golpe sobre la mesa de la justicia, que sí castigará sobremanera a aquellos manipuladores directivos que durante los últimos años, desencadenaron el caos en Ibrox Park. Pero, de igual manera, es una situación límite para el resto de clubes, sobre todo para su eterno enemigo, el Celtic de Glasgow. Y es que la SPL se prepara para el peor año económico de su larga historia, ese en el que se pierdan los ingresos derivados por la ausencia de un club de semejante tamaño comercial. Las razones son muy claras. La ya de por sí discutida capacidad monetaria y competitiva de muchos de ellos en los últimos años, se veía limitadamente impulsada por los contratos de televisión e ingresos publicitarios a costa del gran clásico, un Old Firm exportado a todo el planeta. Sin el partido mediático de por medio, la SPL se ha visto obligada a renegociar contratos con términos considerablemente menos favorables.

Y las primeras consecuencias no se hicieron esperar. El campeonato arranca sin un solo fichaje por el que haya habido que pagar traspaso (la única operación, exactamente de 2.5 millones de euros, ha sido la del Celtic de Glasgow concretando el pago por el que ya era su portero el pasado curso, Forster, aún en propiedad del Newcastle). El resto, un total de 48 nuevos jugadores, más de la mitad de ellos surgidos en la cantera de cada uno de sus clubes y refuerzos en libertad de contrato. No hay dinero, solo existe tensión y argumentos negativos sobre el futuro del fútbol escocés.

Y mientras, el nuevo Rangers, que empezó su particular odisea por barriadas singulares del país, fue arropado por 4.000 hinchas que llenaron el coqueto Glebe Park el domingo pasado ante el Brechin City en una Copa Ramsdens que, hasta ahora, les era absolutamente desconocida. Modificaciones, novedades y obstáculos que trastocan la historia vivida y por vivir del fútbol escocés más caótico de su historia. El mismo que hoy, inicia su particular calendario juliano proléptico con el uso del cero. Día cero, mes cero y, desde luego, año 0 d.R (después del Rangers).

[video:http://www.youtube.com/watch?v=QZ9FVt5fStE]

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