Portugal: El ceñido boceto del nueve
Bento dispone de varias opciones para cubrir la baja de Helder Postiga
La fábrica es capaz de generar material pesado, con perfectas cualidades para su progresión y fácilmente exportable. Ofrece un patrón prediseñado con estrictas vías, con estadísticas que refutan su calidad y la aprobación de los mejores escenarios. Se producen materiales competitivos, físicamente duros y abanderados por su juventud, la que permite explotar sus aptitudes en diversos entornos durante muchos años después de su creación. Sin embargo, desde hace años la planta que producía el gol entró en crisis, perdió el ritmo y enfrió su desarrollo, frenando el perfecto engranaje de una cadena desengrasada desde hace tiempo en un mismo punto. Ese perjuicio, dolorosamente asumido en décadas, no se ha restaurado, limitando de manera copiosa los éxitos y brillos globales predefinidos anteriormente. Ahora, ese procedimiento perfecto quiere recuperarse aunque su única salvación momentánea sigue siendo un ‘boceto’ excesivamente ceñido por las altas exigencias.
Y es que pese a haber disfrutado de un genio de nivel estratosférico como Eusebio (años 60) o de artilleros como Tamagnini Nené (años 70), el prototipo de delantero portugués siempre fue acompañado de una gran técnica individual sin grandes registros en definición. Prueba de esa dualidad clásica fueron Joao Pinto (años 90), Nuno Gomes (principios de siglo) y sobre todo Pauleta (finales 90 e inicios del nuevo siglo), el último gran ariete de área que se recuerda en la selección portuguesa y su actual máximo anotador histórico (47 dianas en 88 partidos). Desde que el killer dejara su lugar tras el Mundial de 2006, y ya incluso antes, la búsqueda de ese ‘nueve’ ha sido el principal problema (llegaron a nacionalizar a Liedson) para un combinado capaz de generar los mejores extremos del planeta, pero de inutilizarles con la falta de un rematador que culminara toda esa amalgama generativa a sus espaldas. Esta Eurocopa 2012 no es una excepción y ante España, con la lesión del dubitativo y frío Postiga como añadido, las opciones serán mucho más limitadas.
Hasta ahora, el zaragocista Helder Postiga había participado en todos los encuentros que ha disputado Portugal, mostrando el mismo carisma y energía que siempre rebosa, pero con la excesiva necesidad de ocasiones constantes para mejorar sus registros y convertirse en delantero posicional. En la Eurocopa ha disputado hasta ahora 238 minutos y un gol, aunque como el debate sobre la delantera es el principal temor luso desde hace tiempo, las alternativas siempre han merodeado a su alrededor y solo la defensa absoluta de Paulo Bento a sus cualidades y experiencia, le abrieron paso entre la poca galería de posibilidades que tiene en su banquillo. Sin posibilidad de volver a situarlo de inicio debido a una lesión muscular ante la República Checa que lo aparta del torneo, las dos opciones más viables sin cambiar de esquema ni la propuesta, son igualmente diferenciales y de variantes opuestas.
Nelson Oliveira: El prototipo de atacante que propone el jovencísimo jugador del Benfica, una de las revelaciones del año en la Liga Sagres tras ser premiado como mejor aparición del 2012, no reúne las pretensiones de todo jugador de remate en área. Pese a haber sido segundo máximo anotador en el Mundial Sub 20 del año pasado y ya como jugador ‘número 12’ del cuadro lisboeta en este curso por la cantidad de minutos que ha sumado saliendo desde el banquillo como primer opción revulsiva, Oliveira es un atacante de espacios. Se maneja mejor con más panorama, como llegador, incluso partiendo desde la banda y generando propuestas desequilibrantes con circulación o en carrera, aunque pocas veces concluyendo una asociación global. En 21 partidos con las Águilas marcó apenas tres goles, por lo que evidencia que su mejor cualidad no es la de definir ni la del remate final, lo que merma sus opciones ante rivales contra las que tendrás posesión de balón, pero no ante los que buscar alternativas a la contra o a espaldas de la defensa.
Hugo Almeida: Un clásico de los últimos años en la selección y el delantero que, en principio, más opciones tenía para haber sido incluso titular inicial en los planes de Paulo Bento. Llamó la atención que el primer recambio de Postiga no fuera él, aunque viendo el contexto de los partidos en los que jugó Oliveira primero, sí hay cierta relación y comprensión. Almeida es mucho más físico, corpulento, potente y experto, sabiendo además aprovechar todo ello para aportar segundas jugadas, dudas defensivas y aportaciones por alto desde la banda o jugadas a balón parado. Sin minutos, sí entró a suplir a Postiga ante los checos en cuartos de final con más de una hora por delante, en un movimiento que puede ser entendido como prioritario de cara a España. Menos dotado técnicamente pero más aprovechable por sus condiciones que, por otra parte, ya explotó ante la roja en Lisboa en un amistoso hace año y medio (4-0 para los lusos). Ha sumado 15 goles en 37 partidos con el Besiktas este curso y con Portugal otros 15 en 45 internacionalidades.
Algunas variantes de naturaleza más experimental serían la inclusión de Cristiano Ronaldo como delantero centro (una posición donde sí ha tenido presencia en más de una ocasión), colocando en su extremo a Silvestre Varela (con gran velocidad para las contras) o incluso a Nani (cambiándolo de banda para que entrara el citado Varela o hasta Quaresma). Tres movimientos para decidir quién será el rematador de Portugal en su cuarta semifinal continental aunque no para diagnosticar la solución a su problema histórico con el ‘nueve’, para el que solo hay bocetos demasiado ceñidos.
