Experimentos Del Bosque

El seleccionador español modificó frente a Italia.

El gran debate de los últimos meses y de casi toda la Temporada 2011/12. Competición continental de selecciones y, por lo tanto, el eterno monotema sobre quiénes deben ir convocados con sus respectivos países. En España, por supuesto, no ha faltado el morbo sobre quiénes deberían estar en la lista de 23 elegidos, entre ellos los delanteros.

Nombres y más nombres. Comparaciones de rendimientos, de cifras goleadoras, de minutos disputados. Todo sirve para que los aficionados defiendan a sus respectivos candidatos a ser seleccionado.

Fernando Torres, David Villa, Fernando Llorente, Adrián López, Álvaro Negredo y Roberto Soldado eran los principales nombres, los claros candidatos a potenciar las aspiraciones españolas. Un debate extenso, de larga duración, que se convertía casi en tema de Estado.

Finalmente Negredo, Llorente y Fernando Torres se convertían de manera oficial en los tres delanteros puros, cerrando el debate y tan solo esperando que la EURO 2012 echara a rodar, que el espectáculo y las aspiraciones españolas comenzaran a vibrar.

Sin embargo, contratodo pronóstico, el seleccionador español Vicente Del Bosque planteaba un encuentro de debut frente a Italia que dejaba descolocado a cualquier aficionado, fuera del país que fuera, estuviera a favor o en contra de España. Un planteamiento casi surrealista teniendo en cuenta las últimas pruebas del combinado nacional español. Nada que ver, modificando el esquema con vistas al potencial de Italia. ¿Exceso de respeto hacia los transalpinos?

El debate de los delanteros no había servido para nada. Un debate inútil, puro humo, ya que España saltaría al terreno de juego sin un delantero puro de titular. Ninguno de ellos. La actual campeona de Europa y del Mundo salía al césped sin delanteros, con Cesc Fábregas de sorprendente titular, que actuaría de 'falso 9', al estilo que ha utilizado Pep Guardiola en Barcelona. No había delanteros, tan solo una línea (por si fuera poco) ofensiva formada por Andrés Iniesta, Cesc Fábregas y David Silva que, lejos de la excelentísima calidad individual y colectiva que aportan en sus respectivas actuaciones, no podrían contar con las capacidades goleadoras innatas de cualquier delantero.

Italia sería la primera sorprendida, los primeros que pensarían ¿qué es esto? Sí, el eterno debate de la delantera había sido puro humo.

Lo peor de todo. En ninguna de las pruebas previas a la Eurocopa de Polonia y Ucrania el seleccionador español había probado este esquema con clara ausencia ofensiva. El poderío de la posesión íba a ser la tónica, sin duda. Si de normal el centro del campo español suele ser la parte más destacada, más concurrida de los encuentros de la Roja, con la titularidad de Cesc y la ausencia de un delantero puro adquiriía todavía mayor peso el juego de toque y posesión de los españoles.

Un fuera de juego en toda regla. Las redes sociales quemaban, el planteamiento parecía surrealista, pero sí, era real y, pese a que el resultado finalmente no fue del todo negativo, las sensaciones variaron cuando Fernando Torres y Jesús Navas entraron en el segundo tiempo.

Cuando el delantero del Chelsea saltaba al terreno de juego supuso, pese a los graves fallos que se han querido resaltar de su actuación, una modificación considerable. Ya no modificaba el esquema español, sino que servía para que Italia modificara también su adaptación inicial. La defensa azzurra había conseguido controlar a un ataque español que se cansaba de tocar y tocar e intentar querer entrar en el área por la zona central. La entrada de Fernando Torres supuso que, por fin, España tuviera un delantero referencia, puro, con el gol entre ceja y ceja. Sus movimientos serían más naturales en la zona ofensiva, lo que provocaría desmarques, nuevos movimientos más comprometidos que harían a Italia hacer saltar las alarmas y, tras un encuentro basado en el desgaste físico fruto del juego español, los jugadores italianos sufrieron en exceso y quizás su principal ventaja fue la tardía entrada del delantero español.

La modificación ofensiva con las entradas de Jesús Navas por banda y Fernando Torres en la delantera restó poderío en materia de posesión, sin dejar de ser superior, pero aportaría ese plus de peligro contra la portería de Buffon, que pasó sus peores momentos en el encuentro. Dos cambios que supusieron mejora española, y por lo tanto dejaban entrever que la sorpresa en la alineación sin delanteros era menos productiva que los visto anteriormente. Eso sí, pese a todo, el gol fue de Cesc Fábregas, el 'falso 9'. El experimento había surgido efecto, o al menos había supuesto un empate.

Experimentos Del Bosque S.A. Si tienen un encuentro importante y quieren tener sensaciones nuevas él es su técnico.

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