Irlanda: David Forde, el ‘falso’ galés

Ha tenido que desmentir multitud de veces su falsa nacionalidad galesa

Presentó una copia del certificado literal de matrimonio, que se había celebrado el 12 de octubre en una iglesia cristiana como marca el canon de la religión a la que la pareja quería seguir respetando. Él nigeriano y ella española. Todo normal y lícito hasta que el hombre decidió solicitar una tarjeta de residencia por familiar comunitario. Sin embargo, la Policía, ante la sospecha de que el documento pudiera ser falso, se puso en contacto con el párroco que supuestamente les había casado y, dando por sentado su imposibilidad de mentir, manifestó que en su parroquia no se había celebrado el matrimonio. La colaboración de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras, verificó que el supuesto matrimonio no se había celebrado y que el certificado era falso. La multa no se hizo esperar pero acabó arrastrando a más de 600 parejas de conveniencia entre ciudadanos nigerianos y españoles-comunitarios. Una red con una única misión, lograr una nacionalidad falsa.

Algo que se podría extender a todo el mundo menos a David Forde, que durante toda su vida ha luchado por evitar que la bandera a la que todos lo vinculaban, se acabara convirtiendo en la real. “No estoy seguro de donde salió eso, pero siempre me ha acompañado y he tenido que acreditarlo en situaciones nada agradables. No tengo nada en contra de Gales, per no soy galés, sino irlandés”. Más allá de imponer la verdad, de no impulsar una falta historia y de colocar su nombre donde sus orígenes reivindicaban, Forde se lo debía a sí mismo, a su carrera, a su trabajo y a su futuro. Ese que, casi sin imaginarlo, lo ha unido a la selección irlandesa que participa en la Eurocopa 2012 bajo una sospecha injusta que pudo arreglar con la misma sinceridad que sus paradas. Y es que a sus 32 años, sin haber jugado jamás en una primera división, siendo suplente en el Milwall y con un origen dubitativo sin deseo, el portero es justamente eso, un simple ciudadano irlandés.

Una historia que empezó cuando era una joven promesa del Galway United, el singular equipo de su ciudad y aquél en el que empezaron tantos compañeros de profesión como salto inicial hacia sus exitosas carreras. Allí creció y al fichar por uno de los míticos clubes galeses, Barry Town, se generó el erróneo rumor de que había sido convocado y hasta se vistió de corto con la selección Sub 21 galesa. Algo que se extendió, recorrió opiniones, valoraciones y acabó por convertirse en un problema real. No ayudaría a eliminarlo el hecho de que jugara años después con el Cardiff, a pesar de que jamás encontraría un acomodo de protagonismo, ya que la élite habría difuminado cualquier rumor absurdo cuando la llamada de la selección hubiera aparecido en su vida.

"Esta historia comenzó hace mucho tiempo. Cuando yo jugaba en Barry Town tuve que escuchar como mucha gente me llamaba galés. Leí que tenía una abuela galesa, que mis familiares tenían muchas raíces allí y que mi sueño era jugar con Gales. No es correcto. No quiero que se me malinterprete, porque me encanta Gales como país y su gente es estupenda, pero sólo quiero y puedo jugar con la República de Irlanda”, se defendió. Lo que ni él mismo había imaginado es que años más tarde, ya con la treintena, sin haber defendido nunca a un equipo de primer nivel y siendo ahora mismo suplente en el Millwall inglés, iba a ser llamado con su verdadero país.

Eso sí, según algunos medios irlandeses, aquellas palabras son las que ha tenido que repetir textualmente delante de la federación Irlandesa y de sus directivos para apoyar la convocatoria a la Eurocopa 2012. Giovanni Trapattoni no tenía clara la plaza de tercer portero y, sin quererlo, no sólo ha encontrado una solución a su duda, sino que rompió de un plumazo la incongruencia sobre David Forde. Sí, portero, internacional, pero un simple ciudadano irlandés.

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