Masterclass de Despedida

Pep Guardiola se despidió como sabe, con un título

El FC Barcelona, Rey de Copas (26), hizo buena su condición de monarca y levantó su vigesimosexta Copa del Rey al pasar por encima de un Athletic Club que volvió a acusar la escenografía de una final, viéndose sometido en todo momento por un Barcelona intratable y huracanado que ejerció un despotismo ilustrado en forma de tiki-taka infernal, intensidad y presión voraz en la salida del balón vizcaína.

A los 25 minutos el Barça ya había violado futbolísticamente al equipo de Bielsa que se vio en todo momento impotente ante el virtuosismo y el derroche culé. Los leones no pudieron brindarle la Copa a una afición devota, entregada y ejemplar que bien la merecía y que a pesar de todo ovacionó a su equipo por las alegrías vividas esta temporada.

EL Barça ayer salió con la idea de rendir tributo a su entrenador. Fue determinante de principio a fin y destapó el tarro de las esencias exhibiendo sobre el campo el compendio de virtudes que han convertido a este equipo en único e irrepetible. Calidad, intensidad, velocidad, precisión y voracidad se vieron ayer sobre el césped del Vicente Calderón. En 150 segundos el Barça ya había dispuesto de dos ocasiones claras. Pedro materializó la tercera, jaque al rival al minuto 3 de juego. A los veinte minutos Lionel Messi transformó el 0-2 tras una excepcional asistencia de Andrés Iniesta y solo cinco minutos después y con el Athletic aún aturdido, Pedro anotaba el 0-3 con un disparo ajustado de bella factura. Jaque mate al minuto 25 de partido. Lo demás fue una dulce espera para los culés y una agonía sin esperanza para los vascos.

En el último partido de la era Guardiola, el Barça volvió a ofrecer unos automatismos tan sublimes como únicos. Piqué volvió a parecer el central que hace dos años era considerado el mejor del planeta, Mascherano es tácticamente un futbolista brutal, ya es el cacique. Adriano hizo un partido excepcional por el flanco izquierdo, al igual que el canterano Montoya que rindió a gran nivel en su difícil papeleta de sustituir a Dani Alves –quien se apunta que tiene un pie fuera del club-. Busquets hizo el enésimo derroche de inteligencia, recuperación y toque fácil, Xavi volvió a ser la CPU del Barça, Iniesta mostraba talento en cada acción, Lionel Messi anotó su gol 73 esta temporada, sí…su gol 73, Alexis martirizó con su movilidad a la zaga del Athletic y Pedro (el mejor de la Final) se ganó a pulso su billete para la EURO 2012.

Ganando nuevamente la final de Copa ante el Athletic, Josep Guardiola cerró el círculo virtuoso que ha firmado en estos cuatro años al frente del banquillo culé y de paso conquistó su 14º título de los 19 disputados. Sencillamente brutal.

Los datos asustan: 178 victorias en 241 partidos oficiales (73,8%), tres Ligas Españolas (2009, 2010 y 2011), dos Ligas de Campeones (2009 y 2011), dos Copas del Rey (2009 y 2012), dos Mundiales de Clubes (2009 y 2011), tres Supercopas de España (2009, 2010 y 2011) y dos Supercopas de Europa (2009 y 2011). Tan solo ha dejado escapar dos Champions (KO ante Inter y Chelsea), dos Copa del Rey (KO ante Sevilla y Real Madrid) y la última Liga, conquistada por el equipo de Mourinho y que cierra en parte el abuso culé de estos cuatro años.

Con el tiempo se podrá apreciar en su justa medida la dimensión real de lo que ha conseguido un entrenador fantástico que ayer enfiló el vestuario sin apenas participar activamente en las celebraciones. Ya no es lo que ha ganado, es como lo ha ganado. Llegó en agosto de 2008 como alguien inexperto y con todo por demostrar. Se despide en mayo de 2012 como el mejor entrenador de la historia del club y como el arquitecto del que para muchos es el mejor equipo de la Historia del Fútbol. Eso sí, se marcha como llegó, sin hacer ruido y con la humildad por bandera.

Gràcies Pep.

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