La Ascensión en Munich

Borja Pardo nos cuenta la última hora de la final desde Munich

Por Borja Pardo (Enviado especial a Munich)

Salgo de Malpensa (Milán) a las 6.30 de la mañana y tras ver los Alpes nevados desde el cielo (impresionantes) llego a las 07.45 al moderno aeropuerto Franz Josef Strauss de la capital bávara. Nada más recoger la maleta uno descubre qué hace en Munich y lo que ha venido a ver. Póster de Lampard vs Schweinsteiger, carteles de los sponsors de la UEFA Champions League, de la marca deportiva alemana que viste orgullosa a los dos clubes finalistas y efectos futboleros varios por toda la terminal. Salgo fuera a fumar un cigarro antes de pillar el tren que lleva a la ciudad, 5 grados centígrados marca el termómetro. Caigo en la cuenta que tal vez sobran camisetas y faltan jerseys.

Una vez en el metro veo que la leyenda y el mito de Paul Breitner es la imagen de los Special Olympics que tendrán lugar en la ciudad del 20 al 26 de mayo.

Tras el check-in en el hotel visito el centro histórico donde todos los negocios están cerrados sin que alcance a entender el motivo, estos alemanes parecen gente seria. Preguntando descubro que están celebrando el Día de la Ascensión, ¡arrea palomo! Bayern (Baviera) es mayoritariamente católica mientras que el norte y este de Alemania son de mayoría protestante. En la concurrida Marienplatz, centro neurálgico de la ciudad, se agolpan los turistas esperando ver el carrusel de las marionetas del imponente edificio del Ayuntamiento. Cientos de muniqueses se reúnen en las terrazas de las cervecerías colindantes a la plaza (esas nunca cierran por la cuenta que les trae) ataviados con su pintoresco traje regional bávaro, la combinación de pantalones cortos, calcetines de lana y tirantes oscuros es demencial y roza la droga dura, no dejando indiferente a los turistas que sonríen de forma canallesca.

De repente, por el centro de la ciudad aparece un hombre de unos 65 años, de buena planta, luciendo un pantalón azul eléctrico a juego con la americana y la bufanda del Borussia Dortmund atada al cuello, ¡con dos cojones oiga!.

De momento los hinchas del Bayern esconden el rojo esperando al sábado, día de autos, los azules de Londres aún no han invadido Munich, tan solo una breve avanzadilla de decenas de hinchas del Chelsea se hicieron notar a media tarde. La invasión blue venida del barrio pijo de Londres se prevé para este viernes y el mismo sábado, día del partido, miles de ellos llegarán a la capital bávara sin entrada y la polizei tiene previsto un amplio dispositivo de seguridad para evitar incidentes.

La ciudad respira una calma tensa y las actividades previstas por la UEFA sirven como entretenimiento a los ciudadanos y turistas a 48 horas de la gran cita. Breitner, Elber y Sagnol ya se dejaron ver, McManaman, Karembeu, Cafú, Eto’o, Cannavaro y Laudrup entre otros lo harán este viernes.

Por otro lado, este jueves se disputaba la final de la Champions League femenina entre Lyon y Frankfurt, en lo que suponía una excusa ideal para conocer un monumento atemporal del deporte como es el Olympiastadion, ilustre escenario de los Juegos Olímpicos de Munich 1972 y sede de la final del Mundial de 1974 donde la Alemania de Franz Beckenbauer hizo sucumbir a la “naranja mecánica” de Johan Cruyff. Los techos metálicos en forma de red y los video marcadores del estadio son más impresionantes en directo que por televisión.

También en el Allianz Arena (Fussball Arena el sábado por temas de publicidad y UEFA) ya huele a fútbol. El nuevo estadio de la ciudad prepara un cambio de color en su espectacular cobertura externa con motivo del Bayern vs Chelsea de este sábado. Es bien conocido que el moderno Allianz cambia de color según el huésped: rojo cuando juega el Bayern, azul si el local es el TSV Munich 1860 y blanco para los partido internacionales. Sin embargo, por primera vez, el Allianz Arena cambiará de color y se comenta que sería en favor de una interesada combinación de verde, azul y amarillo en honor a los colores del poster de esta final.

Munich respira fútbol, Bayern y Chelsea velan armas en sus respectivos hoteles y los hinchas celebran la Ascensión y beben cerveza.

Por cierto, ganó el Lyon 2-0 a las alemanas del Frankfurt. 50.212 personas se dieron cita en el antiguo coliseo muniqués para ver a las chicas, sin duda estamos ante otra cultura, otro nivel. Y como no podía ser de otro modo me integré entre la gente para verificar que los bratswurts y las cervezas de litro son tradición arraigada en el fútbol teutón por algo. Muy merecida la fama de ambos productos.

Continuará

TODOS LOS ARTÍCULOS DE LA FINAL DE LA CHAMPIONS LEAGUE

Artículos destacados

Comentarios recientes