Día de rabia para Mircea Bornescu
La ira del portero provocó que se suspendiera un partido del fútbol rumano
No fue un buen día para dejar de fumar para Mircea Bornescu. El portero del Universitatea vivió un día de rabia en el derbi que disputó su equipo frente al CFR Cluj y acabó provocando la suspensión del encuentro.
Su rabia fue provocada a los 27 minutos cuando se pitó un dudoso penalti a favor del Cluj. Cadu se encargó de transformarlo y a Bornescu se le fue la cabeza. Golpeó el palo, amenazó a un rival y luego golpeó a Cadu, tanto sobre el terreno de juego como luego en el túnel de vestuarios.
