La mediocre Liga española toca a su fin

Madrid campeón, Barcelona segundo. Después, todos los demás

Analizar la Liga 2012/2013 es como ver “Titanic” en 3D. La película es la misma que en formato tradicional, aunque hay algún efecto especial que llame la atención. Cambió el campeón de los últimos tiempos (si seguimos con el ejemplo cinéfilo, esta vez vieron el iceberg), pero el patrón sigue siendo el mismo: dos equipos superiores, muy superiores, y un nivel ínfimo, cada año un tanto peor.

El Real Madrid ha sido justo vencedor. Ha sido el más regular, y en 36 partidos (los dos que faltan son testimoniales), el mejor. Hasta se ha podido quitar el trauma del Nou Camp, logrando vencer allí. Récord de goles, quizá de puntos. Pero el Madrid no deja un poso de juego, de estilo. No se atisba una hegemonía en el tiempo jugando del mismo modo. De hecho se establece una duda razonable para las gentes neutrales de fútbol en este binomio del diablo: ¿fue superior el Madrid o sólo falló el Barcelona?

La duda no quedará resuelta hasta el fin del ejercicio próximo, aunque ya no habrá duelo Mourinho-Guardiola, que ha sido lo más picante que han tenido estos meses de Liga. Siguen pasando por mi cabeza los records. 46 goles Messi, 44 Cristiano. Y quedan aún dos jornadas. Pero me deja la sensación de ese partido de Infantiles en el que un equipo gana a otro 16-0. ¿Eso tiene algún mérito? Siempre he pensado que no.

Fútbol hemos visto poco. Realmente el que puso el Barcelona cuando jugó a su nivel. El Madrid ha exhibido una pegada fuera de lo común, absolutamente descomunal. Eso es tan cierto como que es campeón. Quizá valga en el corto para el Bernabéu, harto de ver ganar al eterno rival, pero en el largo, esa forma de vencer puede tener problemas. Sobre todo si se deja de vencer…

La segunda línea de equipos, encabezados por el Valencia por tercer año consecutivo, ha presentado un nivel flojo. Muy flojo. El equipo de Unai suma 58 puntos sobre 108, un 53% del total. Eso le va a dar para jugar la Champions League sin disputar ronda previa. Los dos años precedentes rozó el 70% de los puntos en juego. El dato habla por sí solo. Unos dirán que el nivel se ha igualado, y se escudarán en una final española de la Europa League (el año pasado la hubo portuguesa, con un tercer equipo en semifinales, y la lusa no es una competición puntera), otros diremos que las desigualdades del fútbol español están haciendo a los ricos más ricos, y a los pobres, más mediocres.

La lucha por la Champions la completan el Málaga, lejos del nivel esperado por la inversión, pero que ante la falta de rivales, se va a terminar clasificando casi por eliminación, y el Levante, que tras un año fantástico, ve cómo le ocurre algo que mezcla lo cómico con lo inverosímil: Koné, si marcaba 18 goles, renovaba un año más por el Sevilla, equipo que lo cedió en verano. Se ha “plantado” en 17, y ya no jugará más. Primer partido sin él, derrota en Zaragoza. El equipo valenciano, quinto, es el primero que no supera el 50% de los puntos en la tabla. El quinto…

La zona europea está por definir, aunque el Atlético de Madrid, otro de los grandes fracasos, que aún puede enmendar ganando la Europa League (aunque se queda otro año más fuera de Champions), parte con ventaja… si no empieza a pensar sólo en Bucarest. Manzano no tenía buena pinta desde el principio, y Simeone sólo ha tirado de lógica futbolística. Media hora buena en el Manzanares contra el Valencia en Europa le han consolidado. El Mallorca será su rival, por estado de forma, por hambre y porque tiene un entrenador, Joaquín Caparrós, que tiene un duende especial. Lleva 3 trabajos enormes, Sevilla, Athletic y ahora los bermellones. Quizá le toca dar el salto a un grande en serio. El Valencia puede ser su destino.

Un equipo que ha hecho más ruido en las competiciones cortas que en el torneo de la regularidad es el Athletic. Marcelo Bielsa, que ahora recibe parabienes como si fuera nuevo y acabara de llegar a la profesión (recordemos que estuvo en el Espanyol y salió a gorrazos casi al instantes de llegar), ha tirado de 14-15 jugadores para ser finalista de Copa y Europa League. En la Liga, rachas, buenas y malas. A la larga, pócima peligrosa. Una tanda de penaltis te deja fuera en estos torneos… El Osasuna anda parejo con los leones, aunque lo de los Mendilíbar pueda tener un tanto más de mérito. Lucharán por Europa, aunque lo tienen difícil. Buen año en cualquier caso.

El Sevilla es uno de los grandes desastres de este año. Eliminado otra vez de la previa en Europa, su Liga ha sido, simplemente, horrible. Ni con Marcelino (cada vez más lejos su año mágico en Santander), ni con Míchel (siempre sonando, pero nunca haciendo buenas las expectativas). Los hispalenses han completado el nefasto curso perdiendo en casa contra el Betis, en el colmo de las desdichas. Los verdiblancos, por su parte, han completado un gran regreso a Primera, llegando a ser líder en el arranque del año. Pepe Mel tiene muy buena pinta de cara al futuro.

Pero si hablamos de decepciones, el Villarreal ocupa sin duda el primer puesto. Están casi salvados, aunque deberán luchar aún por dormir tranquilos. Cero puntos en la fase de grupos de la Champions y jugándose la vida en Gijón en la jornada 36. Lesiones, ceses de entrenadores, algún fichaje que no ha respondido… Año para olvidar rápido en El Madrigal.

Getafe, Espanyol (este último se deshinchó de nuevo), Real Sociedad y Granada forman la “tierra de nadie, aunque los andaluces han llegado a ese punto casi al final. Poco a destacar en los cuatro, ni para bien ni para mal. Cumplieron, sin alardes.

Triste adiós al Racing, que después de unos años de devaneos, magnates que luego se parecían más a mangantes, y un pobre nivel deportivo, vuelve a Segunda una década después. El Sporting parece que va a seguir el mismo camino salvo milagro mayúsculo. Se debilitó en exceso en estas dos últimas campañas, y no ha podido mantener el nivel. La salida de Manolo Preciado y la llegada de Javier Clemente no han ayudado, ni en lo deportivo (aunque se mejorara un tanto), ni en lo extradeportivo, con una guerra abierta en El Molinón.

El equipo que puede protagonizar el milagro del año es el Zaragoza, que estaba muerto, incluso Manolo Jiménez, su entrenador, protagonizó alguna rueda de prensa que sonaba más a velatorio que a fútbol. Los maños aún pueden salvarse, pero sería a costa del Rayo Vallecano de Sandoval, que estaba tranquilo, pero desde que le hizo un 6-0 a Osasuna, no ha dado señales de vida y si no suma en las dos jornadas restantes puede perder la categoría que tanto le costó recuperar.

El resumen es que la Liga española tiene un nivel mediocre. Con dos equipos que no compiten contra nadie salvo en Europa, y cuando esto ocurre, pueden hasta perder, como ocurrió contra Chelsea y Bayern Munich. Querer engañarnos con la final de la Europa League entre Athletic y Atlético es eso, querer engañarse. La distancia entre Madrid-Barcelona y el resto es cada vez mayor, y nadie parece querer que esta situación cambie, más bien todo lo contrario.

Desde 2004 no hay un campeón fuera del binomio, y eso hace daño, mucho, a la Liga. Pero si no somos capaces de ver esta situación, el momento actual, comparado con el que venga, será hasta bueno.

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