Salvador Cabañas, el ‘novato’ de la bala en la cabeza

El delantero vuelve al fútbol tras protagonizar una tragedia

"Entrena cada día con el entusiasmo de un chico que jugará por primera vez en un campeonato importante". Lo dice Gerardo García, dueño del singular 12 de octubre, que lo viera debutar hace ya catorce largos años. En apenas un mes, podrá reverdecer esa misma sensación. Ese ‘novato’ entusiasmado creció destrozando estadísticas goleadoras por toda América (máximo anotador de Copa Libertadores en 2007 y 2008), fue habitual referencia entre las estrellas del continente y lideró a la selección paraguaya en el mejor momento reciente del ‘Tata Martino’ (cuando lideraba las eliminatorias sudamericanas al Mundial 2010). Cifras, registros y sensaciones que lo habían situado como jugador emblema en su país y que ahora, le acogen lejos del estrellato y los focos que aún merecería. La única diferencia entre ese artillero y el actual, es que ahora, Salvador Cabañas, tiene una bala incrustada en su cabeza…

Una madrugada con algunas risas de más se cruzó en su destino y una bala a cargo de José Balderas (individuo conocido en la capital mexicana), terminó con el jugador de América intervenido de urgencia. Salvó la vida milagrosamente, pero lejos de contentarse con ello, recuperó la memoria, la sensibilidad y el habla en tiempo récord, pese a que los médicos prefirieron no sacar la bala que lleva alojada en su cabeza. Dos años más tarde, está a punto de cumplir el resto que él mismo se auto-convenció de cumplir: volver a jugar al fútbol. Trabajó en silencio los movimientos, las sensaciones y hasta el contacto con la pelota, hasta que hace unos meses, regresando a su país, fue admitido por Libertad para entrenarse sin presiones. Un paso determinante en lo anímico porque la inyección fue plena en cuanto sintió el rodar del balón sobre el césped.

El problema estaba lejos de allí, en su casa, en su familia y desde luego en un bolsillo que había quedado extremadamente debilitado por su poderosa promesa. No hay más solvencia, no existen cuentas con garantías financieras ni una empresa que se haya mostrado partidaria de ayudarle en la tarea. Sólo sus dólares y su imperturbable mentalidad ganadora, lograron corregir esa penumbra en su mirada, esa duda en su habla y esa fragilidad en su andar. Ahora vuelve a ser robusto, fornido y tan elocuente como antaño. No le abandona la risa. Ha vuelto a nacer.

Esta semana, el que hasta ahora fue su club, América (sobre el que recaen muchas de las responsabilidades no cumplidas con su jugador en cuanto a ayuda financiera), oficializó su marcha al humilde club paraguayo donde debutó Salvador. “Cumplimos los trámites de registros en las oficinas administrativas de la Asociación Paraguaya de Fútbol. Podrá volver muy pronto”. El 12 de octubre, junto a la hinchada local, el municipio de Itauguá y la Asociación Paraguaya de Fútbol harán una ceremonia para celebrar la vuelta de Cabañas a una cancha después del grave accidente que sufrió. La cita, imperdible, será el próximo día 14 de abril (contra el Martín Ledesma) en el estadio de Itaguá a 30 kilómetros de Asunción.

Ya no cobra 150.000 euros mensuales como hace dos años (sino los gastos de transporte), tampoco jugará ante 80.000 persona en el especial Azteca (se contentará con los casi 8000 del Juan Canuto Pettengill) y nunca podrá festejar un título de categoría contrastada (sino ascensos inferiores). Con la prohibición de golpear la pelota con la cabeza, teniendo la visión izquierda disminuida y arrastrando algunos problemas de carácter cognitivo, el ‘toro’ Salvador Cabañas cumplirá su promesa. La del luchador, la del ‘novato entusiasmado’.

[video:https://www.youtube.com/watch?v=1yrgRmbmkwg]

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