España: el microclima

La Selección recibe la visita de Venezuela

Partido de España este miércoles por la noche, un amistoso en Málaga, pero partido de España al fin y al cabo. La Selección se ha convertido en los últimos cuatro años en una bendición para el espectador que ama este deporte, un oasis para el hincha de trincheras y un benigno microclima balompédico para jugadores, periodistas, y aficionados que acuden gustosos, disfrutan y desconectan del viento huracanado que sacude cada jornada liguera en forma de ruido, veneno, bilis, humo, polémica y tensión permanente. Cuando juega España no hay árbitros ni declaraciones que salgan a la palestra, solo FÚTBOL. Que dure.

Vicente del Bosque se tomará esta noche el test ante la mejorada Venezuela de Farías como un interesante campo de pruebas en el que testar, ajustar y evaluar situaciones, parámetros y futbolistas de cara al duro compromiso que aguarda en Polonia y Ucrania. Más vale que Don Vicente salga de dudas, y despeje con acierto las ecuaciones pendientes, porque el salmantino no tendrá otra posibilidad de reunir a sus jugadores hasta después de dar la lista oficial de convocados de cara a la Eurocopa. Una lista que irremediablemente tendrá ausencias destacadas y alguna que otra injusticia, un clásico atemporal que se repite cada dos años.

El seleccionador nacional tiene varios puntos en el orden del día de cara a la junta de hoy en la finca de La Rosaleda. El primero es el delicado y espinoso asunto del “9”. Con David Villa luchando contrarreloj contra su infortunio en forma de lesión y Fernando Torres con la moral comida, amén de jugar con la paciencia de un Villas-Boas cuestionado, existe gran expectación en ver como rinden respectivamente Roberto Soldado y Fernando Llorente de cara a su previsible inclusión y titularidad de cara a la próxima Eurocopa. Del Bosque dijo ayer que es lógico pensar que España jugará con “9” en el torneo continental -Llorente es hoy por hoy, y por méritos propios, el mejor colocado para ese rol- , pero no descartó en absoluto, que llegado el caso, se utilicen a los excelsos comodines de David Silva y Cesc Fàbregas como falsos delanteros. Bendita falsedad en cualquier caso.

En la defensa, la dupla azulgrana Puyol-Piqué podría verse “amenazada” por el excelente momento de forma de Sergio Ramos, toda vez que el desempeño del sevillano como central está siendo colosal en la presente temporada. No obstante, son muchos los que apuntan que más allá de las inclusiones puntuales de Arbeloa e Iraola en el lateral diestro, cuando empiece el torneo Del Bosque apostará nuevamente por la línea defensiva que le hizo campeón mundial en Sudáfrica, cambiando únicamente la pieza en horas bajas de Joan Capdevila por el valencianista Jordi Alba. A todo esto, José Enrique está en Liverpool, y algunos pensamos que debiera estar en Málaga.

En frente Venezuela, una selección joven y emergente que cuenta con seis jugadores que militan en la Liga Española (Hernández, Túñez, Amorebieta, Julio Álvarez, Miku y Rondón). Tras el éxito en la pasada Copa América, donde alcanzaron de forma brillante y meritoria las semifinales del torneo por primera vez en su historia, el fútbol venezolano vive en la actualidad su particular “Edad de Oro” y es que la Vinotinto mira al horizonte con una esperanza e ilusión tan inusitada como justificada.

Este sentimiento de euforia controlada y optimismo creciente viene motivado merced a una camada de talentosos futbolistas que rinden a gran nivel en Europa. Amorebieta (Athletic), Rosales (Twente), Tomás Rincón (Hamburgo), Rondón (Málaga), Miku (Getafe), Vargas (Anderlecht –lesionado actualmente-) o su capitán, el cañonero de excelsa zurda Juan Arango (Borussia M’gladbach) son solo algunos de los pilares de una selección que por primera vez en su historia tiene opciones reales de clasificación para un Mundial de Fútbol. Estar presentes en Brasil 2014 es la meta y el sueño de casi 29 millones de venezolanos. Por lo pronto la Vinotinto marcha tercera en el grupo de clasificación sudamericano empatada con Argentina y Uruguay, todo un hito para una selección que históricamente era la Cenicienta del continente y que ahora tutea a la grandes selecciones del planeta.

España por su parte, sueña con levantar la Eurocopa el 1 de julio en el Olímpico de Kiev. Un triplete histórico (EURO-Mundial-EURO) está en juego y Venezuela es la última prueba para saber quienes serán los hombres que tendrán esa oportunidad histórica de retar a la historia.

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