Las tornas se cambian en la Liga BBVA
Existe un cambio de aires en la Liga BBVA
La vida es movimiento, todo se mueve, la rutina nunca para. Es la ventaja o el handicap que tiene que vivir la población cada día. Como dice el dicho popular todo lo que sube, baja. Lo que hoy es bueno mañana cambian las tornas y se convierte en negativo, o al menos con menor porcentaje productivo.
Un clarísimo ejemplo de ello es la situación de los dos grandes de la Liga BBVA. Sí, el monotemale de siempre, pero es que el panorama del campeonato español actualmente refleja un cambio de trono más que claro, y por consecuencia un cambio de papeles que saca a relucir las carencias y los defectos de unos frente a las virtudes y factores positivos de los otros.
Si echamos la vista atrás se veía un Barcelona que rozaba el cielo futbolístico, que era inalcanzable para cualquiera de sus rivales, ni siquiera por el eterno rival, que se era el máximo favorito ante todos los títulos que disputaba.
A día de hoy el Real Madrid domina la Liga BBVA con una ventaja ya importante de 10 puntos tras la derrota del Barcelona el pasado sábado en Pamplona ante Osasuna por 3-2 y la victoria del Real Madrid por 4-2 frente al Levante.

La principal baza del madridismo en verano eran las estadísticas siempre positivas de Jose Mourinho en sus respectivas segundas temporadas. Tras algo más de la mitad de la temporada disputada el conjunto blanco suma una ventaja que en partidos supondría perder tres encuentros. Una ventaja que comienza a plantear seriamente que el técnico madridista lo puede volver a conseguir. Todo ello, eso sí, eliminados de la Copa del Rey, pero que teniendo en cuenta que la gran dinámica de resultados les presenta como uno de los claros favoritos a la UEFA Champions League.
Hace un tiempo atrás el Real Madrid con Jose Mourinho a la cabeza era un equipo que destacaba por las quejas deportivas tras las derrotas, por las quejas hacia los colegiados. La opinión pública les catalogaban de llorones, de no saber perder. En la ciudad Condal, en cambio, eran el ejemplo perfecto del club envidiable.
Ahora, sin embargo, cuando los resultados en Can Barça no son positivos, cuando las distancias ante el máximo rival son las más superiores de los últimos tiempos es cuando aparecen las muecas, los malos gestos, la esencia del fútbol en definitiva. Ahora es cuando todo ese circo mediático de la perfección que tanto se han encabezonado en vender se les ha vuelto en su contra, sí, cuando los resultados no acompañan.

De repente a Pep Guadiola se le puede ver saliendo de su área técnica para ver repeticiones en televisiones, se le puede ver acercándose al juez de línea para recriminar sus supuestos errores, como por ejemplo en el gol anulado (que curiosamente había acertado). Ahora a Pep Guardiola se le puede ver recriminando a técnicos rivales el estado del césped. Sus cartas perfectas ya no le sirven para ganar cada partida y ante la adversidad deportiva con el Real Madrid en la Liga BBVA salen a la palestra las peores artimañas.
En la sombra del conjunto blanco en el campeonato liguero queda claro, patente, que el Barcelona vive la misma perfección que el Real Madrid, deja claro que ante la adversidad todos echan mano a las mismas armas para intentar maquillar el error, la derrota.
Todo lo que sube, baja y todo lo que es positivo llega un momento en el que tan solo puede hacer que bajar, ya que los méritos del Barcelona son como mucho igualar la perfección, ya que superarla es imposible.
Ahora corre el viento de otro lado. El optimismo decidió quedarse en Concha Espina tras el Clásico y es ahora el Real Madrid quien saborea las mieles del éxito con un estado de forma espectacular ante un Barcelona que está mostrando claros síntomas de debilidad, o al menos de no llegar al máximo nivel de los últimos años.

