La Bundesliga, el campeonato perfecto
Es una de las ligas más competitivas
El nombre, los componentes. Las marcas, los productos. El Mundo está globalizado, la gente se deja llevar por las mareas de las modas. Todos como ovejas en ganado por mitad de un camino rural. Falta de personalidad, quizás, o todo lo contrario, también puede ser.
La fama en el mundo del fútbol se lleva de muchas maneras. Unos viven de ella y otros, ya sea por méritos o deméritos propios, no saborean el más directo sabor del poder mediático.
En las ligas, en los campeonatos también ocurre. Unos viven del pasado, como el caso de la Eredivisie Holandesa, otros luchan, compiten por coronar la cima mundial de mejor campeonato de fútbol.
Dos ligas por encima de todos en lo mediático, en el recibimiento de flores, de elogios, de piropos, como son la Premier League o la Liga BBVA. Sí, los mejores jugadores del Mundo, los mediáticos, los que generan fenómenos de masas, los que se llevan los primeros focos del viejo continente.
Sin embargo, en el centro europeo vive un campeonato que en lo deportivo cuenta con notas excelentes, sobresalientes, y que, pese a los millones de seguidores fuera de sus fronteras, en lo deportivo sigue partiendo con una leve desventaja que les hace recibir menos trato del merecido.
La Bundesliga Alemana vuelve a dejar patente una temporada más el enorme nivel deportivo con el que pueden disfrutar los aficionados alemanes. Un campeonato igualado, emocionante, vibrante y que cada fin de semana mezcla sorpresas, resultados más que competitivos y que deja instantáneas extraordinarias en las siempre calientes y vivas gradas de los estadios germanos.
Un acontecimiento que marcó claramente un antes y un después en lo deportivo, en lo institucional y sobretodo en lo cultural a lo que población y afición por el fútbol se refiere. El pasado Mundial de Alemania disputado en 2006 supuso un cambio directo en la filosofía de vida de la población bávara, que a partir de entonces han ido atribuyendo de manera más consistente los partidos de fútbol en sus respectivas rutinas y vidas.
Actualmente, tras un parón cercano al mes, la Bundesliga vuelve a la carga, vuelve a estar activa y ahora mismo se puede presenciar de manera clara y transparente una igualdad casi innata, celestial que mantiene una leve ventaja de tan solo un punto entre el primer clasificado, Bayern de Munich, segundo, Borussia Dortmund, tercer clasificado, Schalke 04 y el cuarto, Borussia Moenchengladbach. Una igualdad que queda plasmada a la perfección cuando entre los tres primeros conjuntos la distancia es nula, es decir, existe un triple empate en lo más alto de la tabla clasificatoria que presenta cada jornada como una final, como una auténtica prueba de fuego que obliga a cada uno de los equipos a exprimirse al máximo, al catalogar cada jornada como una final evitando problemas que les priven de seguir en la lucha por un título que en su temporada 2011/12 se presenta emocionantísimo y extraordinario.
Por si esto fuera poco, todas las campañas aparecen equipos revelaciones que, por el contrario al resto de campeonatos, mantienen opciones de lograr éxitos hasta fechas cercanas al final de temporada. En este caso se trata del Borussia Moenchengladbach, que tras 18 encuentros oficiales disputadas se encuentra en cuarta posición, con seis puntos diferentes respecto al quinto y con una mínima desventaja de un punto respecto al tridente que encabeza la clasificación.
Una temporada más la Bundesliga ofrece sus cartas, sus facultades y sigue demostrando su igualdad, su aroma a fútbol especial y su aura de competición grande. Eso sí, la falta de grandes nombres mediáticos a nivel individual quizás le prive de competir de tú a tú contra otras como Inglaterra o España, pero que sin embargo en lo deportivo, lo meramente importante en esto del fútbol, comienza a dejar claros síntomas de grandeza y que, por ejemplo en el caso de España, ya aventaja positivamente respecto a lo que emoción se refiere.

