La purga de Mauricio Pochettino en el Espanyol

Con la salida de Kameni solo sobrevive un jugador de su primera plantilla

Carlos Idriss Kameni no le vale a Mauricio Pochettino ni como cuarto portero. El camerunés se ha quedado fuera de la convocatoria del Espanyol para el partido de Copa del Rey contra el Córdoba pese a que el primer portero, Cristian Álvarez, está lesionado y el segundo, Kiko Casilla, es baja por sanción. Antes de recurrir a Kameni, Pochettino ha preferido confiar en los canteranos Edgar Badía y Dinu, quienes serán los encargados de cubrir las ausencias de los dos primeros porteros de la plantilla perica en el trascendente duelo copero frente al Córdoba.

La sorprendente decisión de Pochettino supone una piedra más en el divorcio entre el técnico argentino y Kameni, y el preludio de la salida del camerunés durante el mercado de invierno para marcharse, casi con total probabilidad al Málaga. El adiós de Kameni se puede entender como consecuencia de su mala relación con Mauricio Pochettino, que lo es, pero también forma parte de un organizado plan del técnico argentino para limpiar el vestuario periquito. Con la inminente venta de Kameni, Pochettino culmina la purga del Espanyol.

El técnico argentino llegó al banquillo del Espanyol en enero 2009 y se encontró un club roto. La economía se escribía en números rojos y en lo deportivo se había cerrado una primera vuelta paupérrima, con dos entrenadores destituidos (Tintín Márquez y Mané) y el equipo hundido en lo más bajo de la clasificación. Para resucitar al Espanyol, Pochettino quiso aplicar medidas revolucionarias, pero se encontró con la resistencia de los veteranos del club, con Tamudo liderando la oposición al nuevo técnico y llegándole a faltar el respeto. Pochettino, futbolista de sangre caliente, pero técnico cerebral, salió del vestuario sin replicar. La delicada situación del equipo no le permitía prender la mecha de una guerra civil, pero en ese momento trazó las líneas en las que consistiría su proyecto en el Espanyol.

Tres años después, Pochettino obtiene sus frutos. Primero logró la permanencia. Ese mismo verano renovó por tres temporadas más y cuando se sintió dueño de una posición lo suficientemente fuerte dentro del Espanyol inició una revolución silenciosa para limpiar el vestuario y deshacerse de los jugadores que consideraba contraproducentes para el equipo, sin importarle el nombre o el pasado de cada uno. La limpieza ha sido fulminante. De la primera plantilla con la que se encontró Pochettino sólo sobreviven dos jugadores: Cristian Álvarez y Carlos Idriss Kameni, que tiene las horas contadas. También repite Dídac Vilá, pero el lateral ha regresado como cedido tras ser traspasado al Milan durante el pasado mercado de invierno.

Luis García, Tamudo y De la Peña con el Espanyol

Raúl Tamudo se marchó después de que Pochettino le demostrara que era más fuerte que él. Moisés Hurtado siguió el mismo camino. David García y Chica terminaron sus contratos sin que el argentino quisiera renovarles, y éste verano, también le dio el visto bueno a la salida de Luis García. El último en salir será Kameni, quien ha caído en el ostracismo desde que coqueteó con la Roma para cambiar de aires. Poco a poco, Pochettino se ha deshecho de los que conformaban el núcleo de la plantilla que se le reveló en 2009 para construir un nuevo equipo que cree en él. Y lo ha conseguido gracias a su confianza ciega en la cantera.

Durante ese tiempo, Pochettino ha compensado las salidas subiendo al primer equipo a jóvenes que ha sabido moldear para convertirlos en la nueva referencia del equipo. Su fe en los nuevos talentos es tan férrea que cuentan que más de una vez se le ha tenido que poner freno desde la directiva. Su otra virtud ha sido la de saber resucitar a futbolistas en decadencia, como Osvaldo o Romaric, que llegan a Cornellà sin hacer ruido y se marchan dejando beneficios económicos y/o deportivos.

Así, Pochettino ha conseguido renovar al completo una plantilla en apenas tres años y a coste cero para construir un equipo que fue capaz de robarle un empate al Barcelona y competirá por abrirse camino hasta la final de la Copa del Rey. Con la salida de Carlos Idriss Kameni se culminará la purga de Mauricio Pochettino en el Espanyol. ¿Quién lo hubiera imaginado cuando en 2009 heredó un equipo destrozado en lo económico y lo deportivo?

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