José Francisco Molina y el reto de reflotar al Submarino Amarillo

El técnico valenciano tiene su primera gran oportunidad

Malos resultados, quizás no los esperados. Unos objetivos marcados que no se alcanzan, que no se logran batir. Motivos varios que cada temporada acaba en destituciones, con salidas de técnicos. En Villarreal, como ha ocurrido en las últimas fechas en ciudades como Madrid o Zaragoza, también decidieron que la etapa de Garrido (tras clasificar al equipo la pasada temporada para la UEFA Champions League) llegara a su fin.

Un entrenador de la casa, que llegó en su día desde las categorías inferiores y que, por la mala dinámica de resultados que han cosechado en la presente temporada tanto a nivel doméstico como continental, acabó diciendo adiós de manera forzada.

Su relevo en el banquillo local del estadio El Madrigal sería otro técnico de la casa, del filial. José Francisco Molina, con apenas dos años de experiencia en Villarreal C y Villarreal B, asumía el cargo de entrenador de la primera plantilla grogueta con el proyecto que le otorgaría su primera oportunidad como técnico de la Liga BBVA.

El destino, el azar o incluso el propio ritmo de la vida, quién sabe, ha hecho que Molina, ex-jugador de Valencia, Atlético de Madrid, Deportivo de la Coruña y Selección Española, y valenciano de nacimiento, debute como técnico del Villarreal en el derbi valenciano frente al Valencia.

Un encuentro venido a más en los últimos años, sobretodo por las participaciones europeas de ambos conjuntos que en el campeonato doméstico español les hacía luchar y pelear por los mismos objetivos.

Un entrenador sin apenas recorrido, sin resultados que llamen al optimismo, pero por primera vez con una plantilla de garantías, de la que se conocen buenos resultados. Nada que ver con las plantillas jóvenes, sin experiencia en el fútbol de primer nivel en las que se ha visto implicado el técnico valenciano. Jugadores de la talla de Rossi, Marcos Senna, Cani o Carlos Marchena son ahora sus pupilos, futbolistas formados, que conocen el más alto nivel del fútbol. Ahora los errores pueden pagarse, ahora las expectativas son las mayores posibles.

Sus críticos no le colocan como un entrenador capaz de ofrecer grandes cosas, todo lo contrario. Entrenador limitado, quizás por su falta de experiencia, pero teniendo en cuenta la delicada situación que parece vivir la institución dirigida por Fernando Roig se presenta como la principal alternativa económica en busca de devolver al Villarreal a una situación de la que nadie en el club ni en la afición desearían haber salido nunca.

El propio técnico amarillo ha afirmado que el Villarreal – Valencia no es un encuentro más, ya que se trata de su debut, y si se hace referencia al dicho "entrenador nuevo, victoria segura" podría convertirse en un estreno por parte de José Francisco Molina que, si será recordado de por vida por su parte, en caso de hacerlo venciendo a un gran rival como el Valencia, en un derbi valenciano y con la necesidad de puntos que viven, se convertiría en una ocasión todavía más especial.

Técnico prematuro, debutante, que realmente nadie sabe cómo puede cambiar las cosas, pero que pase lo que pase él va a ser el encargado en primera instancia para devolver a la superfície a un submarino amarillo que necesita aire fresco después de tanto tiempo viviendo en las profundidades del Campeonato Nacional de Liga.

Artículos destacados

Comentarios recientes