Evald Tipner, el portero que olvidó su trabajo

Pasó a la historia por un gol...

A lo largo de la historia del fútbol ha existido siempre la figura del portero que aparte de parar, también mete goles. Siendo tal vez los más famosos Rogério Ceni y Chilavert, la figura de Evald Tipner, portero de la Selección de Estonia, se ha colado para siempre entre esta lista de porteros goleadores pues, pese a ocupar la posición de guardameta, fue el autor del primer gol en la historia de las clasificaciones mundialistas. Ésta es su peculiar historia.

Evald Tipner nació un 13 de Marzo de 1906 en la capital de Estonia, Tallin. Por aquel entonces, Estonia, como provincia del imperio ruso, estaba sufriendo lo que en su día se denominó “rusificación”, esto es, la silenciación de los rasgos folklóricos de cada provincia rusa y la unificación de criterios culturales y nacionales con Moscú, con vistas3 ya a los movimientos revolucionarios que estaban germinando en la Rusia tardo-zarista, todo ello bajo la atenta mirada de las potencias tradicionales europeas. Así pues, tiempos de tensión en el Norte europeo y esto no iba a ser menos en la familia de Evald.

Vino al mundo en el seno de una familia con notable presencia en la vida cotidiana de la ciudad pues su madre Julie Ehrenpreis había sido la ganadora de un concurso de belleza en la región de Narva, concurso celebrado con ocasión del cambio de siglo. Su primer marido falleció en 1904 pero Julie no tuvo muchos problemas para encontrar nuevo compañero y se casó con Hans Tipneriga, con el que dio a luz a nuestro Evald. Sin embargo, pronto fallecería Julie por problemas en los pulmones y Evald quedó a cargo de su hermana Odegi, quien tuvo que abandonar su prometedora carrera como bailaría de ballet para dedicarse al cuidado familiar.

Tras la I Guerra Mundial, Evald Tipner ingresó en un club de futbol de la ciudad de Narva, el Falkpargi, seguramente para aliviar la dureza de la posguerra. A sus 15 años ya era uno de los mejores jugadores del club, lo que le valió fichar por el gran SK Sport Tallinn de la Primera División estonia. Allí vivió los mejores años del club ahora desaparecido, con el que consiguió 8 campeonatos ligueros y se le dio la oportunidad de defender la camiseta de la selección nacional de Estonia donde era la auténtica estrella de la Selección.

Y ahí se forjó la leyenda de Evald Tipner. Un 11 de Junio de 1933 comenzaba por primera vez en la historia, una fase de clasificación para un Mundial, concretamente para el de Italia 1934. Jugaron Suecia y Estonia en el primer partido y nuestro protagonista se situaba, una vez más, defendiendo la portería de los Sinisärgid. Poco se podía imaginar nuestro amigo que aquel día pasaría a la historia del futbol mundial. Y es que Tipner anotó el primer gol de la historia de las eliminatorias para un Mundial, lástima que fuera en propia meta. Un fallo que no tuvo resonancia en el marcador (6-2 ganaron los suecos) pero que haría que Tipner fuera recordado en los anales del futbol. Aunque hemos encontrado discrepancias a la hora de adjudicar este tanto, pues otras fuentes señalan al sueco Knut Kroon como autor de este primer tanto.

A partir de aquel día, Evald Tipner jugaría 3 partidos más clasificatorios para Mundiales, ganando uno frente a Finlandia en 1937. Finalizó su carrera internacional en 1939, tras 66 encuentros con su selección.

Añadir que aquel gol que se anotó Evald no fue el único que marcó, pues era reconocida su gran eficacia a la hora de lanzar penaltis y en ocasiones hasta jugaba de delantero centro. Como curiosidad, señalar que, a la vez que jugaba al futbol también lo hacía al Bandy (una especie de hockey hielo nórdico), ganando 7 títulos de Liga y participando en 7 partidos con la Selección Nacional. También participó en un partido con la Selección Nacional de Hockey.

El 18 de Julio de 1947, con apenas 41 años fallecía Evald Tipner en Tallin tras una larga enfermedad cardiovascular. Se iba así uno de los mejores deportistas de la historia de este país, un héroe de una nación que en aquel momento vivía bajo el yugo soviético. Por esta razón su muerte y su figura fueron acalladas por el régimen de Moscú, con tal de evitar una fiebre nacionalista en Estonia. Sin embargo, los estonios se hicieron eco de la noticia e informaron al pueblo que uno de los más grandes y figura del futbol nacional había fallecido. Se había ido una figura clave del deporte estonio que pasaría a la historia del futbol mundial por aquel gol en propia meta. Se acababa de ir Evald Tipner.

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