El Clásico: Nueva lección del Barcelona frente al Real Madrid
Los azulgrana asaltaron el Santiago Bernabéu, una vez más.
Era el encuentro del año, del siglo, incluso del universo. El Barcelona visitaba, una vez más, el estadio Santiago Bernabéu y se llevó contundentemente un nuevo Clásico que iguala la balanza por la disputa del título liguero en el Campeonato Nacional de Liga.
Un encuentro que desde antes del minuto 1 ya había regalado emociones con el gol de Karim Benzema y que, tal y como íban pasando los minutos, volvió a ofrecer una gran obra futbolística que alzó, como viene siendo ya costumbre en las últimas temporadas, al Barcelona a los cielos del balonpié mundial.
El gran Clásico del fútbol español no defraudó, y dejó apuntes dignos de ser destacados, recalcados y que pueden determinar sobre la mesa la gran victoria barcelonista ante el eterno rival:
La posesión
El Barcelona, fiel a su señorial estilo, volvió a conquistar territorio enemigo con la celestial partitura del toque, de la posesión, del colectivo. Los cerebros más privilegiados del mundo del fútbol volvieron a hacer acto de presencia. Xavi Hernández y Andrés Iniesta conquistaron Concha Espina. Liderazgo, aura de grandeza. Jugadores celestiales que se basan en la posesión volvieron a liderar a su equipo, ofreciendo una obra maestra en forma de victoria que, con un encuentro más, empatan en la tabla clasificatoria con el Real Madrid y ahora deberán buscar en Japón, a base de toque, de posesión, seguir conquistando cada uno de los rincones del Mundo con su estelar estilo.
Marcelo, jugador clave.
Su nivel personal y deportivo ha dado un gran rendimiento en las últimas temporadas, lo que suponía un papel determinante en el juego ofensivo del Real Madrid. Sus internadas a lo largo de la banda izquierda del conjunto blanco suponen un extra en los siempre peligrosos ataques. Frente al Barcelona no pudo ser así, y no por motivos físicos, sino porque, además del marcaje continuo a Leo Messi o Alexis Sánchez, según la alternancia de ambos, debía estar pendiente de las internadas siempre peligrosas de su compatriota Dani Alves, lo que hacía que su protagonismo en el área rival fuera prácticamente nulo. En ese aspecto Jose Mourinho pecó de conservador y su equipo lo notó seriamente.

Alexis Sánchez, titular. David Villa, suplente.
Era la noticia en la importante previa del choque. Poco antes del comienzo saltaba la noticia de que David Villa, uno de los importantes delanteros de la plantilla barcelonista, comenzaría desde el banquillo. Una cita de altos vuelos que, según afirmaba el entorno del delantero asturiano, el propio jugador estaba convencido de que íba a ser titular. Sin embargo, Pep Guardiola decidía que el chileno Alexis Sánchez partiera de inicio. Un jugador que ya debutó en su primer encuentro en un Clásico, sin temblarle las piernas. Sus números en Italia afirmaban que encuentros importantes ante rivales importantes nunca se borraba, hacía grandes actuaciones y aportaba seriamente con sus facultades por el bien de su equipo. En el Santiago Bernabéu, una vez más, haciendo entrar en razón a aquellas personas a quien les sorprendía la suplencia del asturiano, llevó a cabo una actuación espectacular. Inmerso siempre en el juego, muy activo, y, tras una gran asistencia de Leo Messi, lograba el empate 1-1 para su equipo.

Cesc Fábregas, decisivo nuevamente.
Dicen que juega de falso nueve, decían que no era necesario. Sin embargo, durante todo el verano fue la obsesión deportiva de su técnico Pep Guardiola. Ahora que le tiene a su disposición le está consagrando como un jugador vital. Lograba el 1-3 para su equipo llegando desde segunda línea, tras un preciso pase desde banda derecha de Dani Alves. Los flashes directos, los focos de atención en ataque se los lleva Leo Messi, pero su mediaticidad hace que la defensa rival se arrastre dependiendo de los movimientos del astro argentino, lo que resta importancia sobre el césped para el rival y siga engordando su cuenta goleadora.

Cristiano Ronaldo, nuevamente ausente en un Clásico
Hasta la pasada temporada los números del delantero portugués eran prácticamente nulos frente al Barcelona. Sin embargo, la pasada temporada, en aquel cargado mes de Abril, lograba dos goles frente a los catalanes, uno de ellos en la importante victoria en Copa del Rey. En el último Clásico volvió a sus peores números. Regates inhertes, posesiones estériles. Nuevamente el crack del Real Madrid quedó seco ante la garra de Carles Puyol. Sin apenas ocasiones claras volvió a perder un duelo personal con Leo Messi, con el que siempre mantiene una lucha por alcanzar la cima individual del fútbol. Era el duelo directo por el próximo Balón de Oro, pero, nuevamente, volvió a defraudar, volvió a dejar una imagen lamentable, muy lejos de un futbolista del que se considera que es uno de los dos mejores jugadores del Mundo.

Pep Guardiola, inmune
Si su trayectoria ya es lo bastante gloriosa se le debe sumar un nuevo triunfo en el Santiago Bernabéu, donde tras 6 encuentros en el coliseo blanco, teniendo en cuenta encuentros de la Liga BBVA y UEFA Champions League, no conoce la derrota, y lo mejor de todo para el técnico azulgrana, cinco victorias en esos seis partidos. Un técnico que sigue haciendo grande su imagen, su trayectoria desde los banquillos. Un aura inmune a los encuentros frente al Real Madrid en territorio comanche.

