El Granada-Mallorca y otros partidos suspendidos en el fútbol español

El juez de línea fue agredido con un paraguas durante el partido

La violencia vuelve a ser protagonista en las gradas de la Liga BBVA durante el Granada-Mallorca. El energúmeno de turno -una excepción entre el correcto aficionado medio del fútbol español- reclamó sus quince minutos de fama cuando no se le ocurrió otra cosa que lanzar un paraguas contra el juez de línea Javier Rodríguez Aguilar, provocándole una brecha en el rostro y la consecuente suspensión del partido, cuando el conjunto local iba ganando por 2-1 en Los Cármenes.

El agresor pudo ser identificado al instante gracias al ejemplar comportamiento de los aficionados presentes en el estadio, quienes le delataron señalándole con el dedo. "El club no tiene ninguna culpa. El agresor es un menor de edad, de nacionalidad marroquí que estaba ingresado en un centro de menores y acudía al estadio con su tutor", se explicó desde el Granada, que se desligó completamente de la agresión y espera no sufrir las consecuencias del mismo. "Pedimos comprensión", se recalcó desde el club granadino.

Betis-Athletic (2008)

Para encontrar el último precedente de un acto similar en la Liga BBVA hay que remontarse al 15 de marzo del 2008, en un partido que curiosamente también arbitró Clos Gómez. Durante un Betis-Athletic el portero Armando fue la víctima de un botellazo lanzado desde la grada que le dejó semi-inconsciente. En el momento de la agresión el partido fue suspendido y se le dio el triunfo al Athletic, quien ganaba entonces 1-2.

Armando agredido durante un Betis-Athletic

Betis-Sevilla (2007)

Otro botellazo volvió a suspender un partido en 2007 y de nuevo con el Benito Villamarín como escenario. Durante un derbi sevillano entre Betis y Sevilla en la vuelta de los cuartos de final de la Copa del Rey, un aficionado lanzó una botella contra Juande Ramos, entonces técnico de los sevillistas. El entrenador recibió el impacto en la cabeza, perdió la conciencia y tuvo que abandonar el terreno de juego en camiseta. El encuentro quedó suspendido al instante por el colegiado Alberto Undiano Mallenco y los 33 minutos que restaban por disputarse se jugaron en el Coliseum Alfonso Pérez Muñoz varios días después.

Juande Ramos agredido durante un Betis-Sevilla

Valencia-Deportivo de la Coruña (2006)

En 2006 se produjo otro caso similar durante un partido de Copa del Rey entre el Valencia y el Deportivo de la Coruña disputado en Mestalla. A los 44 minutos, una moneda de cinco céntimos lanzada desde la grada impactó contra el árbitro asistente Vicente Egido. El colegiado Megía Dávila decidió suspender el encuentro, que se reanudó días después a puerta cerrada y sin la presencia de aficionados en las gradas, dejando para la historia una de las imágenes más singulares de Mestalla.

Mestalla a puerta cerrada tras la agresión a un asistente

Con estos precedentes y la agresión del Granada-Mallorca queda claro que ser árbitro es una profesión de riesgo aunque esté bien pagada. Lo sucedido, a la espera de que Competición tome una decisión sobre cuando y como reanudar el partido, debe hacernos reflexionar, pero también aplaudir a quienes delataron al agresor. El estadio de Los Cármenes demostró que los energúmenos existen, sí, pero son una excepción.

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