Brasil y la mala preparación para las grandes citas

Lo económico prevalece sobre lo deportivo

Brasil, la pentacampeona del Mundo, se está caracterizando en los últimos tiempos por dejar de lado esa faceta ganadora, ese estado deportivo en el que no tenía rival alguno.

Un estado irregular que ya no les coloca en el primer plano mediático por ser la selección a batir. Un combinado que ya no conoce el éxito y que, en los últimos años, está acumulando fracasos deportivos tanto en la Copa América como en las citas mundialistas.

Es curioso, a la vez que preocupante, ver los métodos de preparación que llevan a cabo las diferentes expediciones de la canarinha y que, como se presupone al ver tales métodos, los resultados acaban siendo desastrosos, negativos y acaba afectando de algún modo la fachada de una de las mejores selecciones del Mundo y el combinado que se encuentra en lo más alto de la tabla clasificatoria en lo que a campeones de mundiales se refiere.

Cuando se encara un gran acontecimiento, ya sea la Copa América o un Mundial, lo más lógico a priori es programar y preparar un calendario de encuentros y partidos que ayuden a preparar de la mejor de las maneras una competición de tal calibre. Al menos es lo que la lógica presenta. Sin embargo, en el caso del combinado brasileño, las prioridades son otras.

Alexander Pato celebra un gol con Brasil

Lo deportivo deja paso al apartado económico. La CBF plantea los encuentros basándose en el el factor económico, en encuentros amistosos patrocinados por, curiosamente, países que en muchas ocasione se trata de territorios con problemas económicos y en los que la población no vive en las mejores condiciones fisiológicas.

Rivales que en ningún momento van a plantear problemas, lo que permitirá seguir con dinámica de resultados positiva y seguir engordando las arcas de la Confederación Brasileña de Fútbol. Países como Gabón, Zambia, Egipto o Costa Rica han formado parte de la larga lista de rivales brasileños que se han enfrentado en los últimos tiempos y que, ante el bajo nivel, no permite exprimir al máximo el verdadero nivel del conjunto sudamericano.

¿Qué ocurre entonces? Evidentemente, después de no preparar con las mejores condiciones, llegan los fracasos, llegan los fiascos y entonces la opinión pública, tanto en el ámbito brasileño como mundial, clama al cielo por la erosionada imagen de los brasileños y entonces llegan los cambios, las destituciones. A partir de ahí, volver a empezar.

Los jugadores de Brasil durante un entrenamiento

Jugadores devaluados como Ronaldinho o Kaka` han ido y venido de las convocatorias en un claro ejemplo que refleja el estado irregular de Brasil.

Mañana lunes a partir de las 18:00 Horas los brasileños disputarán un nuevo amistoso ante un rival infinitamente inferior. El protagonista en cuestión será Egipto, en un encuentro que se disputará en el paraíso fiscal de Qatar, más precisamente en Doha. Un partido basado en los términos económicos en un territorio en el que el dinero y el lujo campan a sus anchas sin hacer frente a una realidad que se esconde en el Siglo XXI ante tal territorio.

Partidos que sirven para conformar al país organizador, ya que en muchas ocasiones las grandes estrellas quedan aparcadas en sus respectivos países de residencia y son otros de segundo cartel mediático quienes hacen estas expediciones para cumplir la presencia.

Un método que sí, en el aspecto económico rinde al máximo pero que, en lo deportivo, sigue dejando de lado factores importantes que nuevamente siguen llevándose a cabo, pese a los resultados negativos que se siguen cumpliendo.

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