Joan Laporta dejó en la ruina al FC Barcelona

Las últimas investigaciones señalan el estado ruinoso del club.

Joan Laporta Joan Laporta

Joan Laporta, ex presidente del Fútbol Club Barcelona ha conseguido, con su constante paso por juicios, críticas de la actual junta directiva y de anteriores, politiqueos varios y sobre todo denuncias por malversación de fondos y negocios de dudosa moral con gobiernos del Este Europeo que su mandato sea recordado tanto o más por sus despilfarros económicos que por sus éxitos deportivos. Las declaraciones vertidas por el histórico presidente Josep Lluís Nuñez hace unos días criticando la labor económica del mandato de Laporta ha vuelto a sacar a la luz una realidad: la economía blaugrana está muy maltrecha y todos los focos apuntan en la dirección de que la culpable es la antigua junta directiva.

Cuando Josep Lluís Nuñez accedió a la presidencia del FC Barcelona en 1978 la entidad blaugrana estaba en franca decadencia. Se había ganado la copa del rey ese año, sí, pero la Liga era territorio inhóspito desde hacía 4 años, cuando se ganó tras una sequía de 14 temporadas. Así que llegó a la presidencia un joven empresario de la construcción y con el lema “per un Barça triomfant” consiguió ganar en las elecciones por un estrecho margen sobre Ferran Ariño, el gran favorito de las encuentas. Se puso manos a la obra y con la ilusión que genera una cara nueva joven al frente de toda una institución como era el FC Barcelona, pronto comenzó a hacerse respetar por la masa social del club. 22 años después dejó el cargo, tras 141 títulos, haber aumentado la masa social en más de 28.000 nuevos socios, haber superado las 1.300 peñas en todo el mundo (contra las 96 que había antes de su mandato) y legó un patrimonio del club y fondos propios valorados en 40 mil millones de pesetas. Es pues, pese a que su mandato finalizó hace 11 años, una leyenda viva del FC Barcelona de cuyos beneficios aún está viviendo en parte el club actual.

Así pues esta persona rompe su silencio para criticar a Joan Laporta, antiguo cabecilla de “L’Elefant Blau” grupo opositor al mandato de Nuñez y se le ha de escuchar. No es la primera vez que sale el ex presidente a poner en su sitio a Laporta. Cuando a través de un socio se interpuso una moción de censura a Joan Laporta en el año 2008, moción que perdió en número de votos (60,6%) pero que resultó insuficiente para que acabara de fructificar y significara el adiós del presidente (necesario el 66,6% de los votos), Nuñez afirmó entonces que “Veníamos de tener 40.000 millones de pesetas de patrimonio y de fondos propios y hace pocos días han dicho que tienen sólo 3.000 millones” poniendo, como hasta ahora, el grito en el cielo. Tras la moción de censura y su negación a abandonar el “trono” blaugrana, “ha sido una dulce derrota” diría, 8 de sus 17 directivos presentaron la dimisión.

Laporta se aferró al poder, pese a que media junta directiva, incluida su mano derecha Sandro Rosell y su cuñado Alejandro Echevarría, ratificado y aceptada la dimisión al mismo tiempo por el elocuente Joan, lo dejaron en la estacada cuando vieron a qué se tenían que atener si continuaban bajo su régimen. De hecho, 6 años después de su investidura como presidente apenas quedaban 4 directivos de la junta inicial. Joan Laporta era un torbellino de crear crisis y despilfarro por doquier, como se ha visto en el tiempo. Llegó como en su día llegó Nuñez, derrochando ilusión, como el más joven de los candidatos a la presidencia y con una serie de jóvenes empresarios dinámicos y modernos como el propio Sandro Rosell, Jordi Monés, Josep Maria Bertomeu… además, llegó criticando la gestión de Joan Gaspart, “se pagó demasiado por algunos fichajes, esto es un hecho lamentable”… pero más lamentable resulta que al cabo de 2 años dimitieron 4 directivos apenas 15 días después de ganar su primer título importante de fútbol como presidente, la Liga 2005, y tuvo que hacer frente a la primera gran crisis institucional con la dimisión de estos 4 directivos a la par que celebraba su primer éxito deportivo presidencial.

Era el momento de su peor opinión pública pues la gente se había posicionado de lado de Rosell. Entonces, apoyándose en la figura de Johan Cruyff del que era abogado y amigo, hizo alarde de un presidencialismo escandaloso y continuó “como si aquí no hubiera pasado nada”. Claro, resulta obvio que esta situación se ve insostenible si no fuera por los innumerables éxitos deportivos que acompañaron su gestión, incluidas dos Champions Leagues. Pero su capacidad para crear y gestionar crisis era verdaderamente asombrosa. Se fueron directivos, se fue su cuñado porque su ideología política no concordaba con la del resto de la junta y tuvo un litigio de enorme trascendencia porque debía convocar elecciones y se negó. Además, Laporta siempre tuvo ese carácter deportivo-político que usaba para proclamar la independencia de Catalunya siempre que podía, usando los éxitos deportivos para allanar su futura carrera política. Finalizó su mandato dejando para el recuerdo el tema del espionaje, en el que Joan Oliver, director general del club, inició un seguimiento a directivos del club, en teoría, a espaldas del presidente.

“Tri-tranquilo” se marchó Laporta y “tri-nervioso” se puso Rosell y la nueva junta directiva del club cuando vio cómo estaban las arcas del conjunto blaugrana. En el momento llegaron, se pusieron a investigar y a, como se suele decir coloquialmente, levantar la alfombra, y lo que encontraron fue dantesco. Facturas por valor de 400.000€ en jets privados, 330.000€ gastados con la VISA del club, además de alojamientos por valor de 5.000€ mientras los jugadores estaban en habitaciones de 159$. Además, venta de patrimonio a espaldas de los socios, litigios con Hacienda, primas descomunales que eran superiores al premio por obtener el título (las primas de la Champions 2009 fueron de 39 millones y los beneficios por la obtención del trofeo fueron de 36 millones de Euros)… Incluso, según revelan los datos de las auditorías que se están llevando a cabo, se han encontrado negocios del presidente en países de dudosa moral política como Burkina Faso o Uzbekistán… y además, siempre tuvo la indecencia de referirse a un futuro presidente Sandro Rosell con sentencias del estilo “no sería buen presidente”, “para ser presidente tienes que tener ciertas aptitudes, cualidades y virtudes que yo tengo pero no creo que tenga Sandro Rosell”… Aún así, respaldado por los éxitos deportivos, muchas de estas actuaciones siguen siendo aceptadas o silenciadas por el espectro social blaugrana que sigue apoyando la gestión de Joan Laporta al frente del FC Barcelona y denostando la labor de Sandro Rosell.

Y además, como dijo en su día él mismo, ¡Al Loro!, porque los trapos sucios no han hecho más que empezar a sacarse a la luz… de momento, 7 directivos de su última etapa y el propio Joan Laporta están condenados a pagar 2,5 millones de Euros cada uno por una demanda interpuesta por el socio Vicenç Pla por no avalar las pérdidas generadas en el año 2003… por no hablar de las últimas declaraciones de Rosell que apuntan en la dirección de que cuando llegaron al poder “se debían más de 60 millones de euros a los jugadores”, a parte de “30 millones a la Seguridad Social”. Y es que la frase “tanta paz lleves como descanso dejas” no se cumple en todas las ocasiones. Lo dicho, ¡Al Loro!

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